REACIONAN EL AUMENTO DE LA MORTALIDAD INFANTIL, EL CÁNCER, EL ASMA Y LAS ALERGIAS CON LOS TÓXICOS QUE RESPIRAMOS

- Un informe de Greenpeace alerta de la presencia de sustancias tóxicas en productos cotidianos, como televisores, DVD, CD, pañales o biberones

MADRID
SERVIMEDIA

Un Informe de Greenpeace alerta de la presencia de sustancias tóxicas en miles de productos de uso cotididano que van desde televisores, DVD y CD hasta pañales y biberones. Dichas sustancias estarían relacinadas con el aumento de la mortalidad infantil, con el asma, las alergias y otras enfermedades no infecciosas como el cáncer.

Juan López de Uralde, director ejecutivo de Greenpeace España fue el encargado de presentar dicho estudio que, bajo el lema "Legado químico", incide en el impacto que dichas sustancias tóxicas tienen sobre la infancia.

Según explicó Sara del Río, responsable de la Campaña de Tóxicos de Greenpeace, el informe estudia la presencia y los efectos para la salud que provocan difrentes sustancias agrupadas en siete grupos químicos a los que hasta el momento no se les había prestado atención.

Las novedades que presenta es que muchas de esas sustancias que se usan habitualmente y que están presentes en el polvo doméstico también lo están en el cuerpo humano, incluyendo por tanto a nonatos y recién nacidos. "Son sustancias persistentes, se acumulan en el cuerpo de los organismos, en los tejidos humanos y en órganos como el hígado o los riñones", señaló Del Río.

En este sentdo, recalcó que son los niños, desde el útero materno, los más sensibles a estas sustancias a las que están expuestos desde el embarazo a través del cordón umbilical y en contacto con los alimentos, el aire y el agua desde que nacen.

Las consecuencias de esa exposición es mayor, explicó, ya que los niños absorben las sustancias químicas de forma más eficiente, las procesan de forma más lenta y las eliminan con menos eficacia.

De los productos de uso diario que contienen algunas de las sustancias uímicas estudiadas destacan televisores, CD, DVD, pinturas, alfombras, perfumes, ropas, detergentes, champús o geles. En contacto directo con la infancia destacan pañales, juguetes e incluso biberones.

RELACIÓN "EVIDENTE" PERO NO "INDISCUTIBLE"

Para Greenpeace es "evidente" la relación de la exposición a los tóxicos con el aumento de distintas enfermedades no infecciosas, a las que se achacan factores medioambientales. El aumento de la mortalidad infantil y de enfermedades inmunológicas como el asmay las alergias son algunas de las consecuencias de la presencia de sustancias químicas.

También se relacionan con distintos tipos de cáncer; con enfermedades del sistema nervioso, que provocan discapacidades en el desarrollo y el aprendizaje, o con desórdenes del sistema reproductor.

La relación directa que tiene el contacto de estas sustancias químicas con las citadas enfermedades no está científicamente demostrada. "No hay pruebas indiscutibles", reconoce el informe, al tiempo que advierte que esperar a tener pruebas más sólidas de los efectos de los productos químicos sobre la salud significará correr el riesgo de que se produzcan daños irreversibles en más generaciones de niños".

Por todo ello, Greenpeace demanda una legislación europea que proteja a los menores aplicando el "Principio de Sustitución", de forma que el hecho de que exista una alternativa más segura sea razón suficiente para que se prohíba utilizar una sustancia peligrosa.

(SERVIMEDIA)
19 Feb 2004
SBA