EL NUEVO IMPUESTO DE SOCIEDADES PERMITIRA LA COMPENSACION DE PERDIDAS EN EL EXTERIOR Y SUPRIMIRA LA DOBLE IMPOSICION

MADRID
SERVIMEDIA

La reforma del Impuesto de Sociedades que está preparando el Ministerio de Economía y Hacienda permitirá a las empresas con establecimientos permanentes en el exterior la compensación de pérdidas a cargo de los beneficios de la sociedad matriz, según explicó hoy el ministro de Industria, Claudio Arazadi.

Aranzadi, que presentó en rueda de prensa el nuevo Plan de Apoyo a la Internacionalización de la Empresa Española, aseguró que el nuevo Impuesto de Sociedades incluirá también la supresión de la doble imposición para las empresas que realicen inversiones en el exterior.

Con estas medidas, que comenzaron a ser efectivas el 1 de enero de este año, el Gobierno pretende contrarestar el efecto negativo que tiene sobre las beneficios empresariales la obligación de tributar a la vez en dos países iferentes por una misma renta, en el país donde está asentada la matriz y en donde se generan los beneficios.

Hasta 1991 estaban obligadas a esa doble imposición todas las empresas españolas matrices de filiales en el extranjero con el control de más del 24 por ciento de su capital.

La reforma del impuesto prevé la posibilidad de mantener este sistema "cuando las filiales tengan otras filiales o bien uno o varios establecimientos permanentes en el exterior", y "cuando la sociedad matriz venda lasacciones de la filial".

Ambas medidas, según explicó Aranzadi, han sido pensadas para incluirlas en el plan diseñado por el Gobierno para aumentar la presencia de las empresas españolas en el exterior e irán acompañadas de otro incentivo fiscal, la deducción de un 20 por ciento en la cuota líquida del impuesto aplicable por las inversiones directas de la empresa en el extranjero.

El ministro cifró en cerca de 25.000 millones de pesetas el dinero presupuestado por el Gobierno para atender anualmene las ayudas directas que incluye el plan de internacionalización, "a lo que habría que añadir los gastos fiscales derivados de los incentivos tributarios, que resulta difícil cuantificar", explicó.

El responsable de Industria y Energía destacó que los apoyos previstos en el plan sólo serán efectivos para empresas que presenten programas de implantación permanente en el exterior, bien mediante instalaciones productivas o de representación comercial.

La memoria del plan presentado por Aranzadi jusifica su aplicación en la escasez de la inversión española en el exterior, que en términos netos alcanzó los 279.156 millones de pesetas en 1990, mientras que el valor de las exportaciones en ese mismo año fue de 5,257 billones de pesetas.

Además, el ministro explicó que existen carencias importantes en el sector exterior español, como la excesiva concentración de inversión extranjera por parte de instituciones financieras, mientras que las empresas no financieras sólo tienen una presencia testimonial

La banca española acaparó en 1990 un 67,5 por ciento de la inversión exterior autorizada por el Gobierno, lo que supuso, en pesetas, un 50 por ciento del total del país, según datos del propio Ministerio de Industria.

Otros programas que incluye el plan del Gobierno centran sus ayudas en la potenciación de planes de empresa para aumentar la presencia exterior, así como en el apoyo al diseño de consorcios de exportación basados en la agrupación de empresas individuales que reúnen esfuerzos para amentar su penetración en el extranjero.

La ampliación del ámbito de actuación de las instituciones que ahora se dedican al control e incentivación de las exportaciones y la inversión en el exterior, como Cofides (Compañía de Financiación del Desarrollo) y Cesce (Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación), y la utilización del Fondo de Ayuda al Desarrollo (FAD), como estimulante de los proyectos, son también medidas previstas en el plan gubernamental.

(SERVIMEDIA)
04 Feb 1992
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