Estudio

Ambición, narcisismo e idealismo genuino unen a los políticos exitosos, según un libro

MADRID
SERVIMEDIA

Los políticos que obtienen éxito se caracterizan por tener personalidades con características comunes entre las que destacan la ambición, el narcisismo y el idealismo genuino.

Así lo señala Bill Jones, profesor honorario de Estudios Políticos en la Universidad Liverpool Hope (Reino Unido), en el libro ‘¿Igual que nosotros? La política de promoción ministerial en el Gobierno del Reino Unido’.

Jones revisó biografías y entrevistó a figuras políticas clave para comprender el tipo de personas que ingresan en la política, y las fortalezas y las debilidades de quienes ocupan posiciones de poder.

“¿Por qué los aspirantes a políticos se embarcan en un viaje tan peligroso, que implica jornadas laborales sumamente largas, ninguna seguridad laboral real y, en ocasiones, un alto grado de autohumillación, solo para tener la oportunidad de llegar al primer peldaño de la escalera? ¿Qué clase de persona, entonces, quiere convertirse en político profesional?”, se pregunta.

Jones sostiene que elegir una carrera en política es diferente a otra profesión. “La actividad política consiste esencialmente en ganar y conservar el poder para cambiar la forma en que otras personas viven sus vidas. Algunos dirían -y esto es lo peligroso, dadas las caprichosas características de la naturaleza humana- que también consiste en adquirir poder por el mero hecho de adquirirlo”, explica.

Describe a los políticos como "gente extraña y especial", y que muchos de ellos "parecen tener un interés casi narcisista en sí mismos". También indica que la mayoría de los políticos que ha estudiado no se dedican a esa profesión porque “sean venales, egoístas o despiadadamente egoístas", sino porque "creen genuinamente que pueden 'hacer una diferencia' y cumplir con un sentido idealista de servicio a la comunidad local o nacional".

“Por lo tanto, el éxito en política parece ser una mezcla de ambición, narcisismo, idealismo genuino y, tal vez, una pizca de audacia y crueldad necesaria”, señala.

CARACTERÍSTICAS

Jones estudió biografías de ex primeros ministros, diputados y presidentes de la Cámara de Representantes del Reino Unido, incluidos Harold Wilson, Norman Tebbit, Margaret Thatcher y Tony Blair, para analizar rasgos consistentes.

A pesar de sus diferentes motivaciones, destaca que hay algunas "habilidades inherentes" que, según Jones, son importantes para el éxito político, entre ellas el encanto, el optimismo, la capacidad académica, la capacidad de memoria y la buena capacidad para tomar decisiones.

También subraya la importancia del humor. “Perdonamos a la gente que nos hace reír mucho y se podría argumentar que Boris Johnson basó su estilo político en gran medida en su capacidad para divertir a los votantes: al divertirlos evitó que la política fuera tan mortalmente aburrida como la mayoría parece pensar que es”, explica.

Jones sugiere que una constitución física fuerte es una "cualidad clave a menudo olvidada" para quienes buscan posiciones de liderazgo en el gobierno, ya que se necesita "una constitución extremadamente robusta y la voluntad de trabajar largas jornadas que se extienden hasta la noche".

“Desde 1945, todos nuestros primeros ministros han poseído una selección de las habilidades clave requeridas, pero la más importante sigue siendo la habilidad de hablar. Algunos ministros han demostrado ser mediocres verbalmente y sus períodos en el poder han sido breves”, recuerda.

Jones también reconoce el valor de las mujeres y de los diputados de clase trabajadora. “Las diputadas tienen que sobrevivir e intentar prosperar en una cultura de la Cámara de los Comunes que está más basada en los hombres que en las mujeres. Por último, los diputados reclutados de clase trabajadora también encuentran la Cámara de los Comunes intimidante, dado el gran porcentaje de diputados con educación privada del lado conservador, además del predominio de los formados en Oxbridge y otras universidades”, apostilla.

Finalmente, Jones señala que si bien los políticos “pueden parecerse a ‘nosotros’ en muchos aspectos (…) en ciertos aspectos importantes son muy diferentes”. “A menudo parecen adictos o infectados por un ‘virus político’ que los impulsa a competir con otros adictos por los limitados puestos disponibles en lo más alto de la élite política del país”, recalca.

(SERVIMEDIA)
08 Jul 2024
MGR/gja

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