Ciencia

Una investigación de la UNED usa un robot-juguete para detectar el autismo

MADRID
SERVIMEDIA

Una investigación de la Universidad Nacional de Educación a Distancia, UNED, utiliza un robot-juguete para detectar de modo precoz los Trastornos del Espectro Autista (TEA) en menores. El proyecto se basa en una encuesta (Q-CHAT-NAO) de seis preguntas que ha demostrado una efectividad similar a los test convencionales para detectar los primeros signos de este trastorno, lo que permitiría una derivación más temprana a los servicios especializados.

NAO es “un robot humanoide del tamaño de un juguete y con aspecto agradable”, aseguró el profesor Félix de la Paz, de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Informática de la UNED. Resulta tan llamativo para un niño que, a través de la interacción directa entre ambos, se pueden observar los indicadores tempranos del autismo.

“El atractivo que NAO tiene para los niños con TEA ha quedado mostrado en diferentes estudios, donde la integración de un robot NAO en los programas de intervención psicoeducativa se asocia con mejoras en la comunicación, la atención y la interacción social”, explicó De la Paz.

Esta investigación multidisciplinar en la que participan los departamentos de Metodología de las Ciencias del Comportamiento (Psicología) e Inteligencia Artificial (Informática) de la UNED ha explorado las posibilidades de este robot para plantear un método de diagnóstico precoz de los TEA.

Según explican sus promotores, el trabajo surge desde la perspectiva de la Inteligencia Artificial y de los beneficios que ha mostrado la interacción robot-humanoide.

El TEA es un trastorno del neurodesarrollo de origen biológico que se caracteriza por déficits en la comunicación social y por conductas repetitivas e intereses restringidos que se manifiestan desde la infancia temprana. La prevalencia del TEA se ha incrementado significativamente en los últimos años, en la actualidad se fija en un caso por cada 54 nacimientos.

HERRAMIENTAS

“La alta prevalencia plantea la necesidad de tener herramientas para detectar tempranamente niños con posibles riesgos de presentar TEA. Uno de los instrumentos más utilizados y que más evidencia ha mostrado es el Q-CHAT, un cuestionario de 10 ítems o lista de verificación a través del que los padres informan sobre la frecuencia en que sus hijos presentan conductas o señales de alarma”, agregó De la Paz.

Los investigadores se plantearon si sería eficaz utilizar el robot NAO para interactuar directamente con el niño o la niña y aplicar la prueba de detección temprana de indicadores de riesgo de autismo.

“Para responder a esta pregunta, lo primero que realizamos fue la adaptación de la prueba Q-CHAT-10 a las características de interacción con NAO. Se eliminaron cuatro ítems que pedían información de los padres, y no a través de la observación del niño. Además, en ese proceso de elaboración del Q-CHAT-NAO, las respuestas se dicotomizaron en SÍ (cuando se daba la conducta) o NO (si no se daba). El terapeuta observaba la interacción y registraba esas respuestas”, describe el profesor de la UNED.

La fase de ejecución del prototipo, el diseño de los tests y las pruebas iniciales de la investigación han durado un año. “Ahora es momento de buscar financiación para hacer estudios a gran escala”, anunció el investigador.

(SERVIMEDIA)
16 Jun 2021
AHP/man