Igualdad

Mujeres con parálisis cerebral enseñan a prevenir la violencia sexual en una guía editada por Aspace

- Son 15 “guerreras dispuestas a contar su historia para ayudar a sus compañeras”

VÍDEO: los clientes de Servimedia disponen de imágenes y sonido de estas declaraciones en el enlace https://servimedia.tv/TotalesAspacePrevencionSexual

MADRID
SERVIMEDIA

Un total de 15 mujeres con parálisis cerebral son las autoras y protagonistas de la guía de recursos educativos para prevenir la violencia sexual entre este colectivo, editada por la confederación Aspace (Asociaciones de Personas con Parálisis Cerebral).

Presentada en la agencia de noticias Servimedia, la guía parte de los casos y experiencias personales de estas mujeres, que con la ayuda de la psicóloga y sexóloga Natalia Rubio, son también autoras de los contenidos, herramientas y estrategias que la publicación propone.

Según explica Mari Martí, miembro de Avapace, “decidimos formarnos para aprender a prevenir las situaciones de violencia sexual” y también para “empoderarnos de cara a identificar posibles riesgos, hacia nosotras o hacia otras compañeras con más necesidades de apoyo”.

Mari, que intervino desde Valencia mediante vídeo y emplea un comunicador, es la voz de estas 15 mujeres y se encarga de transmitir los mensajes del grupo. Con ello también demuestra que las personas que utilizan sistemas aumentativos de la comunicación tienen muchas cosas que decir.

LAS FORMADORAS

En 2025, Mari y sus compañeras formarán a otras mujeres con parálisis cerebral para, “entre todas, combatir esta lacra”, que tanta incidencia presenta entre las mujeres con discapacidad. Esta guía está hecha por y para mujeres con parálisis cerebral y ofrece “herramientas con las que prevenir, detectar y abordar situaciones de violencia sexual”.

“Además de un recurso necesario, es una oportunidad para demostrar y poner en valor los conocimientos y experiencias que estas mujeres pueden aportar, destacó Rubio, que también es presidenta de la Asociación Estatal Sexualidad y Discapacidad. Con su apoyo y acompañamiento, “hemos creado un grupo maravilloso de mujeres guerreras y formadoras”, subrayó Martí.

Se trata de 15 mujeres con edades, formación, orígenes y grados de discapacidad diversos, a fin de que la guía resulte lo más inclusiva posible. El documento recoge muchas situaciones y vivencias narradas en primera persona, reflexiona sobre ellas y propone actuaciones concretas.

Se divide en bloques temáticos: acceso a los cuerpos; respeto y consideración; toma de decisiones; autonomía corporal; imagen; autoestima y autoconcepto; relación con nosotras mismas; necesidad de espacios seguros; y derechos de las mujeres con parálisis cerebral.

PONER LÍMITES

Rosa Blanco se comunica con la ayuda de una facilitadora. Viene de la Galicia rural y, durante la presentación, explicó la importancia de definir un espacio de intimidad. A su juicio, resulta fundamental que “pongamos límites claros sobre nuestra intimidad corporal”. “Debemos establecer en qué espacios queremos enseñar nuestros cuerpos desnudos o semidesnudos, y con quiénes los compartimos”.

La infantilización, la sobreprotección y la necesidad de apoyos son “algunas de las excusas o motivos por las que, a menudo, acceden a nuestros cuerpos más personas de las convenientes”, y esto supone una falta de consideración.

Rocío Molpeceres, activista de Aspace Valladolid, coincidió en la importancia de “establecer límites”, que las familias y los profesionales “deben respetar”. Puso el ejemplo de “los datos médicos” que, en su opinión, “se comparten con demasiada ligereza y con demasiadas personas” cuando se trata de mujeres con parálisis cerebral. “Mi historia médica es mía, y yo decido a quién quiero contársela”, zanjó.

HAY QUE QUERERSE

Asimismo, destacó cómo la continua “infantilización” de estas mujeres “les despersonaliza”. “Aquí estamos presentes cuatro mujeres con parálisis cerebral, cada una con su forma de ser, completamente únicas y distintas”. Pues bien, la sociedad tiende a pensar que “somos todas iguales”, criticó.

A su entender, esto “nos envía un mensaje muy negativo” y resulta fatal para la autoestima. Entraña además un peligro mayor de abusos, advirtió. “Si toda la vida me han tratado como a una niña, puede que al primero que me hable como a una adulta le crea todo lo que me diga, sin más”.

Maika Hidalgo, de Aspace Madrid, está de acuerdo en que la sociedad “nos ve como a niñas perpetuas y ni se imagina que lleguemos a tener pareja”. En caso de que establezcamos una relación, prosigue, “por supuesto se piensa en una pareja heterosexual”, cuando “existen muchas formas de relación posible”.

Este marco mental “invisibiliza ” muchas formas de violencia que las mujeres pueden experimentar”, alertó. Tal es el caso de la violencia intragénero, que la propia Maika, estudiante de educación Social, aseguró haber sufrido. “Mujer, con parálisis cerebral y con una pareja mujer. Cuando denuncié, no me creyeron”, lamentó.

Con todo, Maika reiteró que el primer paso consiste en “identificar” por una misma “las situaciones de maltrato”. Aquí juega “un papel muy relevante el amor propio”, defendió, porque ”si tú no te quieres, no te respetas y no te aceptas, ¿cómo vas a tomar conciencia de que te están tratando mal?”.

“Si yo me acepto, me respeto y me admiro, seré capaz de exigir un buen trato” hacia mi persona, aseguró. “Hay que quererse” e interiorizar que “todas merecemos cariño”.

EDUCACIÓN SEXUAL

Por ello, la guía contiene herramientas para identificar situaciones de maltrato y ofrece estrategias con las que hacerles frente. También aborda asuntos relacionados con la educación sexual, ámbito del que las mujeres con parálisis cerebral suelen quedar excluidas.

Marian Andrés, emprendedora social de Aspace Vizcaya, reivindicó la formación en este ámbito para las niñas con parálisis cerebral, como “un derecho” y como mecanismo para prevenir abusos.

Eso sí, “los contenidos deben estar adaptados" a las características de estas mujeres, a fin de “asegurar un acceso” en igualdad de condiciones, reclamó. Esto implica su adaptación a formatos como la lectura fácil u otros sistemas de comunicación alternativos, pero también que tengan en cuenta “las particularidades” corporales y sociales que este colectivo puede presentar.

Además, Andrés hizo un llamamiento a los medios de comunicación para que las campañas específicas contra la violencia de género y sexual “nos den visibilidad ” y “recojan la realidad” también de mujeres con parálisis cerebral.

LECCIONES APRENDIDAS

Natalia Rubio, que se ha formado como pedagoga y maestra de educación especial, resaltó su agradecimiento y orgullo por haber colaborado en este proyecto. En su intervención, destacó “la generosidad de todas estas mujeres, que han compartidos sus relatos y sus emociones” y, gracias a ello, “hemos podido trabajar” y elaborar estos recursos.

“Nadie sabe más sobre sus vidas que ellas mismas”, y esta publicación recoge “experiencias que atraviesan a muchas más mujeres con discapacidad”. Cuenta con ilustraciones que aluden tanto al proceso de las protagonistas como a los conceptos que la guía explica. Entre ellos, sobresale el árbol que 'Mari y sus amigas han regado para abonar sus sueños y deseos'.

De él florecen palabras relevantes y aprendizajes clave logrados durante toda esta aventura, tales como “autoestima, conocimiento, autonomía personal, respeto , consentimiento, placer, autonomía emocional, vivir en sociedad, autoconcepto, mirarnos de una forma más cariñosa, deseo y autonomía relacional”.

Según Rubio, “esta guía no solo es una herramienta, sino (igual que el árbol) un símbolo de transformación”. Supone “una invitación a crear espacios seguros y redes de apoyo” porque “cada página llama a reflexionar y a actuar diferente”.

De hecho, se dirige tanto a las propias mujeres y niñas con parálisis cerebral como a sus entornos (familias, entidades de apoyo, profesionales…) porque “el cambio de mirada que proponemos” ha de ”nacer de toda la sociedad”.

La Guía está disponible en formato digital para que cualquier persona interesada pueda consultarla y se editará en distintos formatos (Braille, lectura fácil…) “con el objetivo de que resulte accesible”. Se trata de “una primera versión”, según Rubio, que será revisada “a medida que continuemos con las formaciones” y que “más historias y experiencias” se presenten. Gracias a ella, “estamos contribuyendo entre todas a crear un futuro mejor para las mujeres con parálisis cerebral”, concluyó.

(SERVIMEDIA)
28 Dic 2024
AGQ/pai