Libertad de prensa
El fiscal polaco quiso mantener en secreto la detención del periodista español Pablo González

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El Gobierno ha trasladado al grupo de EH Bildu en el Congreso que el fiscal polaco ordenó que, durante la fase inicial de la detención del periodista español Pablo González, arrestado en Polonia el 28 de febrero, “el asunto se mantuviese secreto, conforme a la normativa local”.
Así lo desveló este grupo parlamentario, que difundió la respuesta del Ejecutivo a las preguntas planteadas por el diputado Jon Iñarritu, a través de las que perseguía conocer qué gestiones habían realizado las autoridades españolas en relación con la detención del experimentado reportero, firma habitual de diarios como ‘Gara’ o ‘Público’, y colaborador de cadenas de televisión como laSexta.
Pablo González fue detenido por los servicios secretos polacos en la localidad de Przemyśl, en la que se encontraba cubriendo la llegada de refugiados de Ucrania tras la invasión del país por las tropas de la Federación Rusa. Desde el primer momento la información facilitada por las autoridades polacas ha sido nula, sembrada de acusaciones graves sin aportar pruebas, a lo que se han sumado las insalvables trabas que han puesto y ponen para que reciba asistencia letrada, poder recibir asistencia consular o hablar con su familia.
Para añadir más confusión a la situación, el 4 de marzo las autoridades polacas difundieron una escueta nota en la que afirmaban que el arresto del periodista obedecía a que Pablo González era "un agente de la Dirección Principal de Inteligencia del Estado Mayor General de la Federación Rusa (GRU)" y se agregaba, además, que había realizado "actividades para Rusia utilizando su estatus periodístico".
UN ARGUMENTO DÉBIL
Igualmente, filtraron que viajaba con documentos de identidad falsos, circunstancia que cualquier autoridad podía comprobar que resulta absolutamente falso, ya que González, de padre ruso, y nacido en Moscú en 1982, cuenta por cláusula del acuerdo de divorcio de sus padres con un pasaporte con su nombre español y apellido materno, y otro -absolutamente legal- ruso, en el que consta su nombre en ruso y el apellido paterno, Pavel Rubtsov.
En su respuesta a EH Bildu, el Ejecutivo señala que desde que se tuvo conocimiento de la detención, “a través de los medios de comunicación”, por lo que no fue informado ni por la Embajada polaca en España ni por el Ministerio de Asuntos Exteriores polaco, “desde la Embajada de España en Varsovia se han realizado gestiones ante el Ministerio de Asuntos Exteriores polaco” y ante las autoridades policiales y “la ABW (Agencja Bezpieczeństwa Wewnętrznego), la Agencia de Seguridad Interior, para confirmar la detención, informarse sobre los motivos y sobre el estado de la investigación”. No facilita el Gobierno qué respuesta obtuvo de las citadas gestiones.
Desde el consulado de España, dice el Gobierno, “se ha prestado y continúa prestando asistencia” al periodista, “incluyendo la visita consular”. Añade que “se ha transmitido a las autoridades polacas la importancia de garantizar el ejercicio de la preceptiva asistencia consular, incluyendo el derecho de visita, y que se respete el derecho del detenido a ser asistido por su abogado”.
(SERVIMEDIA)
31 Mar 2022
MGN/gja