DECENAS DE ACTIVISTAS DE GREENPEACE "TOMAN" LA CENTRAL DE GAROÑA
El texto se ha copiado correctamente en el portapapeles
Unos sesenta activistas de Greenpeace iniciaron hacia las 6.00 horas de hoy una acción de protesta en la entrada principal de la central nuclear de Garoña (Burgos), donde han instalado un contenedor de resistencia para exigir al Gobierno socialista "el cumplimiento de su compromiso de cierre de las centrales nucleares y la clausura inmediata de esa central".
En el interior del contenedor se encuentran una decena de activistas de la campaña "Yo soy antinuclear", que, según la organización, están "preparados para resistir y equipados para transmitir su experiencia antinuclear a la sociedad, así como recordar la inviabilidad de la energía nuclear".
Al mismo tiempo, otro grupo de activistas se ha encadenado a la puerta de la central nuclear, mostrando pancartas con el lema: "Garoña, cierre ya".
Esta acción de protesta de Greenpeace se enmarca dentro de la campaña "Yo soy antinuclear" ("www.yosoyantinuclear.org") y persigue "recordar a la opinión pública el compromiso electoral del PSOE de 'sustituir de forma gradual la energía nuclear en España por energías seguras, limpias, y menos costosas, cerrando las centrales nucleares (...), potenciando el ahorro y la eficiencia energética y las energías renovables, la generación distribuida y las redes de transporte y distribución local'".
MAYORÍA ANTINUCLEAR
"Es hora de que el Gobierno socialista cumpla su compromiso de cerrar Garoña y las demás centrales nucleares", declaró Juan López de Uralde, director ejecutivo de Greenpeace. "El presidente Zapatero cometería un grave error si decide darle la espalda a la mayoría antinuclear de la ciudadanía".
Según informó Greenpeace en un comunicado, "Garoña, inaugurada en 1971, está totalmente amortizada desde hace años y es una central nuclear obsoleta, aquejada de graves problemas de seguridad. Su permiso de explotación termina en julio de 2009. Sin embargo, en su afán de obtener más beneficios, la compañía propietaria Nuclenor (Endesa 50%-Iberdrola 50%) ha pedido una prórroga de otros 10 años para la central".
Según Carlos Bravo, responsable de la campaña de energía nuclear de Greenpeace, "no hay ningún motivo económico, ni energético, ni medioambiental, ni social al que el Gobierno pueda agarrarse para incumplir su compromiso de cerrar Garoña y las demás nucleares".
A su juicio, "Garoña está más que amortizada. Su escasa producción eléctrica está sobradamente compensada por el incremento anual de la electricidad renovable, tiene serios problemas de agrietamiento por corrosión y el rechazo social que genera es manifiesto".
ESCASA APORTACIÓN
Según los datos facilitados por la organización ecologista, "la aportación de la central nuclear de Garoña al sistema eléctrico en el año 2007 fue tan solo de 3.478 gigavatios/hora (Gwh), lo que supone un 1,28% sobre el total de generación neta de electricidad de ese año (que fue de 271.372 Gwh) en España".
"La contribución de las energías renovables en 2007 fue de 62.081 Gwh, un 9,61% (5.969 GWh) superior a la del año anterior. Simplemente ese incremento de la producción de electricidad renovable en 2007 con respecto al 2006 supone casi el doble de la aportación anual de Garoña", agrega Greenpeace.
Asimismo, la organización considera que Garoña es "una demostración evidente del agotamiento de su vida útil, es una central que, desde el punto de vista de la seguridad, está fuera de normativa".
Greenpeace asegura que la entral burgalesa "sufre un proceso de agrietamiento múltiple por corrosión que afecta a diversos componentes internos de la vasija del reactor, motivo por el cual la seguridad de esta instalación se encuentra seriamente comprometida".
(SERVIMEDIA)
20 Nov 2008
CAA