CCOO Y UGT ACUSAN AL GOBIERNO DE REFORMAR EL SISTEMA ELECTRICO AL MARGEN DE LA SOCIEDAD
- Critican que se retiren ingresos de Endesa para pasarlos a empresas privadas y advierten que la rebaja de la luz sería mayor sin el protocolo
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Las direcciones de CCOO y UGT difundieron hoy un comunicado en el que acusan al Gobierno de pretender reformar "la regulación del sector eléctrico al márgen de la sociedad", y señalan que el protocolo que el Ministerio de Industria está a punto de firmar con las empresas eléctricas supone "una rptura con el marco legal vigente".
Ambas formaciones consideran regresiva y contraria a los intereses generales la sustitución de la Ley de Ordenación del Sistema Eléctrico Nacional (LOSEN) por el protocolo del Gobierno, y amenazan con movilizar a la sociedad y los partidos políticos en su contra durante el trámite parlamentario.
También denuncian que lo que se persigue es "una redistribución de los ingresos del sector que penaliza gravemente al grupo público eléctrico Endesa, transfieriéndose lo ingresos que le corresponden con el actual marco regulatorio al sector privado", mediante un "simulacro de libre competencia".
Para hacer esta acusación, las centrales señalan que si el objetivo de Industria es la libre competencia no se entiende que se hayan prefijado rebajas de tarifas del 3% en 1997, 2% en 1998 y 1% entre el 2002 y 2007, cuando debería ser el mercado el que las determinara, y recalcan que "no existe relación alguna entre liberalización y reducción de tarifas".
Los dos sindicaos critican la renuncia de Industria a retribuir cada sistema de generación eléctrica en función de sus costes reales, y optar por pagar el kilowatio (Kw) producido a 6 pesetas, que es el precio de la energía más cara, cuando un Kw hidroeléctrico tiene un coste de producción inferior a 1 peseta.
A juicio de CCOO y UGT, esta medida tolera el beneficio de empresas con alto potencial generador hidráulico, en detrimento de Endesa, que tiene menos, y además se permite "el enriquecimiento abusivo de las peronas que explotan en régimen de concesión un bien de titularidad pública como es el agua, que es a su vez un recurso de interés nacional".
Las centrales advierten que la renuncia a la planificación energética y la libertad de nuevas instalaciones desde 1998 conllevará operaciones especulativas en favor del gas y en detrimento de potencia instalada aún operativa como el fuel y el carbón", que sin embargo deberán seguir pagando los ciudadanos.
En su nota, los sindicatos denuncian también el efecto egativo que tendrá sobre el empleo el protocolo eléctrico, no sólo porque dificultará el abastecimiento de carbón a centrales eléctricas, sino porque margina a las energías renovables y los proyectos de centrales con procesos de descontaminación basados en la industria nacional de bienes de equipo.
Además, en opinión de CCOO y UGT el protocolo "reducirá la seguridad del suministro y hará perder el control a la sociedad sobre un sector estratégico".
UNA REBAJA MAYOR
Las direcciones de ambas centales coinciden en que "es posible alcanzar en los próximos años una reducción de tarifas notablemente superior a la pactada por el Gobierno y las empresas eléctricas en el protocolo, dentro del marco regulador definido por la Ley de Ordenación del Sistema Eléctrico Nacional (LOSEN)".
Para apoyar este criterio se basan en que el actual exceso de capacidad productiva eléctrica será absorbido por nueva demanda, la rentabilidad de las empresas aumentará con el final de la amortización de plantas en funcioamiento, y el coste de su deuda se reducirá por la tendencia a la baja de los tipos de interés.
(SERVIMEDIA)
09 Dic 1996
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