Cuidados

Bustinduy se dejará "la piel” para que “más pronto que tarde” el modelo de cuidados esté “a la altura” de quienes los precisan

- Quiere “consagrarlos como derechos irreversibles”

MADRID
SERVIMEDIA

El ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, quiso este jueves “reafirmar” el “compromiso” de su departamento para “dejarse la piel” con el fin de que, “más pronto que tarde”, España disponga de un sistema de dependencia y un sistema público de cuidados que esté “a la altura" de los "deseos, necesidades y preferencias” de los ciudadanos y que “los consagre como derechos irreversibles”.

Así lo aseveró durante su intervención en la clausura del evento de presentación de la 'Estrategia para un nuevo modelo de cuidados en la comunidad: Un proceso de desinstitucionalización (2024-2030)’, aprobada el martes en Consejo de Ministros y en el que juzgó “importante” que la población “sepa que no estamos hablando de maquinarias muy complejas, que estamos hablando de una realidad que afecta y que nos va a afectar a todos y a todas”.

“La divisa que ha movido, con sus luces y sus sombras, la modernidad, la Ilustración en Europa: libertad e igualdad, fraternidad, sororidad, es, precisamente, de lo que va esto”, abundó, en referencia a la “libertad de elegir, de poder vivir como deseamos” así como a “la igualdad para que no dependan esas decisiones y esas elecciones de la renta, del patrimonio, del código postal o de la familia que tenga cada cual”.

A ello quiso añadir “lo que entonces se llamó fraternidad”, que, a su juicio, “hoy debería llamarse cuidados, todo el trabajo invisible, invisibilizado" que, según su punto de vista, "mantiene en pie la sociedad, que permite que funcione y que, si parara un solo día, si desapareciera, se caería la sociedad; no podría seguir adelante”.

“Estamos hablando de algo que debería estar en el centro de la conversación pública y que, de hecho, y esta es mi experiencia también en estos días, cuando llega a la conversación pública, genera interés, atención, adhesión, participación y autonomía”, apostilló, al tiempo que lamentó la “asimetría” que existe en las “prioridades de la conversación pública” pese a que el de los cuidados sea, “posiblemente”, el “principal reto de país que tenemos por delante”, entre otras cuestiones, por las “transformaciones” de la estructura demográfica y familiar.

NECESITAMOS UNA REVOLUCIÓN

“Porque las necesidades que tenemos hoy en día y el diagnóstico del que parte esta estrategia es que necesitamos, ni más ni menos, una revolución de nuestro modelo de cuidados”, reivindicó, para explicar que “eso puede parecer una hipérbole, pero es una transformación profunda, radical, completa” de la “orientación que le damos a los cuidados” así como “del papel que asumen los poderes públicos en ello”.

Tras puntualizar que, cuando se pregunta a los ciudadanos cómo quieren envejecer, “el 90% contesta que en su casa, en su pueblo, en su barrio, con sus seres queridos”, Bustinduy admitió que es “una obligación democrática” el hecho de “habilitar las condiciones para que eso sea posible”.

A este respecto, afirmó que esta estrategia, “entre otras cosas”, con el “trabajo incansable” materializado en varios proyectos piloto en el área de la innovación en política social, “expresa una apuesta de país” de la que, a su entender, “tenemos que sentirnos orgullosos” y a la que, dijo, “tenemos que dar continuidad”.

Para el ministro, el proyecto presentado este jueves permite trazar “un horizonte para acometer esa revolución”, consciente de que “el trabajo que tenemos por delante tiene tres patas”, la primera de las cuales es, precisamente, “tener claro el modelo, el horizonte, el hacia dónde”.

LA FINANCIACIÓN, ESENCIAL

Junto a ella mencionó la financiación, que juzgó “esencial”, convencido de que “necesitamos recursos y vamos a necesitar muchos más” y de que su “labor y tarea” es “pelear para que así sea en los próximos años”.

“Pero también tenemos que generar una demanda social suficiente para que no vuelva a suceder nunca más que el sistema de la dependencia y los servicios sociales sean una moneda de cambio o sean algo que se puede recortar para salir de una crisis económica”, espetó, para advertir de que resulta “absolutamente necesario que blindemos la financiación de los Servicios Sociales y de la dependencia” para que “no dependa de los ciclos políticos, de si está en el gobierno este partido o el otro” sino “que sea una apuesta y una prioridad de país”.

El titular de Derechos Sociales recordó en este sentido que la estrategia cuenta con una “importante” dotación presupuestaria inicial, que asciende a 1.323 millones de euros, si bien “es apenas un primer paso”. “Vamos a necesitar mucho más y vamos a necesitar reorientar el esfuerzo presupuestario hacia la consecución de estos objetivos”, prosiguió.

En paralelo, hizo hincapié en la “tercera pata” de esta revolución, que es la del trabajo de quienes cuidan, de las condiciones en las que cuidan y que, detalló, “tiene que ver con las condiciones salariales, pero va mucho más allá”, dado que dichas condiciones “son la plasmación, la consecuencia, el efecto de una valorización social y una priorización de los sectores estratégicos, productivos y laborales”.

LOS CUIDADOS, EN CENTRO DE LAS PRIORIDADES

En este contexto, confirmó que los cuidados “tienen que emerger hasta el centro de las prioridades económicas de este país”, algo que, confió, “va a tener todo tipo de efectos positivos sobre la economía y la sociedad”, si bien estimó “necesario que esta transformación cultural para valorizar los cuidados como lo que son se complete”.

“Hay que continuar la pelea para que así sea y la mejora de las condiciones socioprofesionales, salariales, pero no solo, del trabajo de cuidados, tiene que ser la plasmación de ese cambio cultural que se haga irreversible”, sentenció, para confesar el “inmenso privilegio y honor” que para él representa “poder ponerle cara y ponerle el cuerpo a defender cosas como esta en el Consejo de Ministros o en los medios de comunicación”.

Para Bustinduy, "probablemente, este no será el tema que figure en el primer puesto de la agenda pública", si bien admitió que le "cuesta pensar en algo más importante que podamos hacer en esta legislatura”, razón por la cual quiso también "agradecer” el “inmenso caudal de trabajo colectivo” que, según su criterio, “hay detrás de esto”.

“La claridad, la lucidez de la visión que inspira la estrategia”, continuó, para terminar trasladando también su “agradecimiento” a todo el Consejo Asesor por su “trabajo incansable”, así como a “todas las personas que han participado de una forma o de otra en el trabajo que ha conducido hasta esta estrategia”, incluidos los equipos que “arrancaron con este trabajo en la legislatura anterior”, desde la ministra Ione Belarra, al secretario de Estado Nacho Álvarez y todas las direcciones generales, así como a la actual secretaria de Estado de Derechos Sociales, Rosa Martínez, y todo el equipo de su departamento que, dijo, ha continuado el trabajo “de una manera espectacular y emocionante en esta legislatura”.

(SERVIMEDIA)
13 Jun 2024
MJR/clc