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Elecciones generales

Sánchez pide un “esfuerzo más” para gobernar frente a la "ultraderecha y los extremistas”

Barcelona
SERVIMEDIA May Mariño, enviada especial

El presidente del Gobierno en funciones y candidato del PSOE a la reelección, Pedro Sánchez, pidió este viernes “un esfuerzo más” para lograr el respaldo necesario en las urnas el próximo 10-N que le permita gobernar frente "a la ultraderecha y a los extremistas, que en Cataluña son los independentistas”.

Sánchez protagonizó el acto de cierre de la campaña electoral de los socialistas, para darle la relevancia que considera a la cuestión catalana. De hecho, comenzó sus palabras destacando que “por primera vez” un presidente cerraba la campaña en la capital catalana.

“El socialismo catalán y el socialismo español somos la esperanza de Cataluña y de España, así que arriba, a votar, a ganar las elecciones en Cataluña y en España, y a gobernar los próximos cuatro años”, lanzó el presidente como arenga final, ante más de 3.500 personas en el interior del pabellón textil de la Fira de Barcelona. Fuera, apenas un centenar de personas vinculadas con el indepentismo protestaron por la llegada del jefe del Ejecutivo.

"Somos la esperanza de Cataluña y de España", dijo Sánchez, y auguró que "Cataluña se va a volver a teñir de rojo", como "primera fuerza" el próximo 10-N, gesta que no consiguen desde 2008.

Fuentes del PSC señalaron que, según sus datos, los socialistas están en empate técnico con ERC en el número de votos pudiendo incluso superar a la formación de Oriol Junqueras, pero que en escaños siguen por delante los soberanistas. De hecho, consideran en el PSC que, de los 12 que tienen actualmente, pueden subir o bajar algún escaño dependiendo del resultado de VOX, “porque esto también es España”, de la debacle de Ciudadanos y del debut de la CUP.

Sánchez insistió en que los socialistas son los únicos que tienen un “proyecto nacional”, como representan los 12 diputados con los que cuentan en el Congreso. Mientras que "los catalanes no quieren ser salvados por el PP" y por eso sólo obtuvieron un escaño, el de la diputada Cayetana Álvarez de Toledo.

A los “indecisos” les lanzó por última vez el mensaje de que, si piensan “en lo que nos estamos jugando, gobierno o bloqueo, avance o retroceso, la única opción que garantiza avance, es el PSOE”.

Sánchez insistió en que “el bloqueo es el primer problema político de España” por lo que pidió que, después del 10-N, “todas las fuerzas dejen atrás el gobierno y permitan la gobernabilidad de España”.

Para el líder del PSOE, el 10-N está la “disyuntiva bien clara” entre “si queremos un gobierno fuerte frente a la precariedad, si queremos un gobierno progresista, frente a la ultraderecha y si queremos un gobierno moderado frente a los extremistas. Aquí está el PSOE”, afirmó.

Llamó a “romper el muro del bloqueo” y apostar por un “gobierno progresista, estable y coherente que es lo que necesita nuestro país”. Señaló que el 10-N hay que ir a las urnas para lograr un gobierno, “frenar a los franquistas” y avanzar en justicia social. Los demás tienen sólo el proyecto de “frenar al PSOE” y buscar un “gobierno débil”, gesta en la que coinciden la derecha y los independentistas.

El presidente hizo un repaso de promesas que, a su juicio, han cumplido en sus 15 meses de gobierno como la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) o la de las pensiones, y avanzó que si continúa en Moncloa modificará el código penal para tipificar los delitos de odio y apología del franquimo.

De hecho, recordó “si vamos a ilegalizar algo es la Fundación Francisco Franco” porque España es “fruto del perdón y no puede ser producto del olvido”.

Como punto y final a su breve intervención -de poco más de diez minutos- comenzó a sonar la versión de 'Mi querida España' que emplea el PSC en sus actos electorales cuando está el presidente del Gobierno.

(SERVIMEDIA)
08 Nov 2019
MML/mjg