Asma
Uno de cada dos pacientes asmáticos no sabe que tiene asma
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Uno de cada dos pacientes asmáticos no sabe que tiene asma, ya que en esta enfermedad crónica, a diferencia de otras enfermedades respiratorias obstructivas, sus síntomas "suelen aparecer y desaparecer de forma más o menos rápida y es variable en el tiempo".
Así lo constató la doctora Milagros Iriberri Pascual, jefa de Servicio de Neumología del Hospital Universitario Cruces en Bilbao, durante la conferencia ‘Convivir con asma’, dentro del ciclo de conferencias ‘Encuentros con la Salud’.
La especialista explicó que el asma es una patología respiratoria que afecta a los bronquios y es una enfermedad inflamatoria crónica que se caracteriza por obstruir o estrechar los bronquios. Sus síntomas son la aparición de tos con el esfuerzo, accesos de tos nocturna, opresión o falta de aire con pitidos en el pecho.
“La característica del asma que la diferencia de otras enfermedades respiratorias obstructivas es que tiene más variabilidad. Es decir, suele aparecer y desaparecer de forma más o menos rápida y es variable en el tiempo”, subrayó.
Por ello, el asma “es una enfermedad crónica que se no se cura, pero sí hay tratamientos que controlan al paciente asmático". Añadió que en los últimos 50 años se han desarrollado muchos inhaladores que contienen sobre todo fármacos que controlan esa inflamación de los bronquios, como "corticoides inhalados", que además contienen broncodilatadores asociados "que ayudan a abrir el bronquio”.
“En asmas graves y persistentes, que se producen en un 5% de los pacientes asmáticos, también ha habido una evolución mediante los fármacos biológicos, que han revolucionado el tratamiento del asma evitando ingresos hospitalarios, visitas a urgencias y mejorando su calidad de vida”.
Además, si el paciente sigue el tratamiento según las indicaciones de los profesionales sanitarios, "se consigue un control eficaz en un 80-90% de los casos”.
TRATAR EL ASMA
Por ello, la doctora Iriberri destacó la importancia de seguir correctamente el tratamiento para una buena evolución de la enfermedad porque el mayor problema en las personas asmáticas es que existe una baja adherencia precisamente porque la enfermedad cursa con variabilidad y hay épocas en las que el paciente está sin síntomas y es difícil convencerle de que cuando está bien tiene también que tomar medicación".
Los expertos abogan por el autocontrol y el cuidado de la enfermedad. "Cada vez implicamos más a los pacientes en conocer su enfermedad para controlar las crisis. La gente se muere por asma. Hay que conocer cómo hay que actuar en una crisis asmática y cómo hay que actuar en casa y cuando hay que pedir ayuda profesional”, recalcó.
Por último, la especialista en Neumología aseguró que el “asma es una enfermedad crónica que podemos controlar y tratar con el compromiso del paciente" y apostó por la educación del enfermo asmático. "No se cura, pero tenemos arsenal terapéutico para controlar que el paciente pueda hacer una vida más o menos normal”.
Además, instó a los profesionales sanitarios a "tratar al paciente y no la enfermedad, porque a veces no sólo tiene asma". El 90% de los pacientes asmáticos adultos tienen otras enfermedades que coinciden con el asma y a veces se mejora más si se tratan esas comorbilidades o enfermedades asociadas.
Según la doctora Iriberri, "la obesidad, la apnea del sueño, rinitis, que están muy asociadas al asma", por lo que "deben tratarse en conjunto”.
(SERVIMEDIA)
20 Mar 2024
CAG/clc