Familia

Una tesis doctoral evidencia la falta de despliegue de la adopción abierta y las contradicciones del sistema de acogida

- ‘La acogida familiar en la infancia y la adolescencia: un cambio de paradigma del actual modelo de acogida’ denuncia que las familias acogedoras sean “ignoradas” cuando se inicia la adopción de los niños

- Se trata de la investigación de Óscar Alcaide Milia, doctorado recientemente en Derecho por la Universitat Abat Oliba CEU

MADRID
SERVIMEDIA

Una tesis doctoral ha subrayado las incoherencias del sistema de acogimiento, como la actual configuración de la transición de la acogida a la adopción. Existen muchos casos en diferentes comunidades autónomas que, en el momento en que ya se constata la imposibilidad de que el niño vuelva con su familia biológica, sucede que se abre un proceso de adopción en el que se suele descartar como opción adoptante a familias que llevan años acogiendo a los niños.

Así lo concluye ‘La acogida familiar en la infancia y la adolescencia: un cambio de paradigma del actual modelo de acogida’, la tesis de Óscar Alcaide Milia, doctorado recientemente en Derecho por la Universitat Abat Oliba CEU de Barcelona.

En España, más de un millar de niños menores de seis años permanece institucionalizado, de un total de 16.000 aproximadamente. La situación se agrava en Cataluña, donde la proporción de niños institucionalizados respecto del total en situación de acogimiento llega al 60%. Además, el sistema de acogimiento catalán alberga en residencias alrededor de medio millar de infantes con resolución de acogida que todavía están a la espera de que les asignen una familia ajena.

Esta situación constituye, a ojos de Alcaide, una “negligencia institucional”. El autor, que es padre de acogida de dos niños, remarcó que “se ignora a la familia de acogida por el mero hecho de pertenecer a un registro de acogedores y no estar en el de adoptantes. Por una mera etiqueta administrativa se ignora el interés superior del menor”.

Como señaló el nuevo doctor, “se genera a nuevo duelo al niño”, ya que, en muchas ocasiones, se le aparta de una familia en la que ya se había arraigado. “Se vulneran derechos y leyes, habría que incorporar la perspectiva de infancia a esta transición. Un cambio de medida no debería suponer un cambio de familia. Habría que priorizar a la familia acogedora por el bien del menor y su interés”, explicó.

RETORNO A LA FAMILIA BIOLÓGICA

En este punto, hay que tener en cuenta que más del sesenta por ciento de los acogimientos familiares en España país son permanentes y que sólo en el diez por ciento de estos casos se produce el retorno a la familia biológica. Para dar cumplimiento al interés superior del menor, el doctor reclamó superar la dicotomía administrativa que actualmente impide a las familias acogedoras postularse como adoptantes. No ve sentido en “mantener la etiqueta de acogedoras durante años, hasta la mayoría de edad del menor, cuando se sabe que en el 90% de los casos no habrá retorno”.

En este contexto, se manifestó partidario de desplegar la figura de la adopción abierta, que ya aparece en la legislación catalana en 2010 y en el ordenamiento español en 2015 y que aún no se ha implementado. La adopción abierta es una medida de protección en el que la adopción no supone una ruptura con la familia biológica, con la que sigue habiendo contacto, siempre que beneficie al menor.

Por otro lado, también puso el acento en la situación de los hermanos. “Las instituciones reparten a los niños entre las familias sin tener en cuenta que los hermanos deberían estar juntos. Es mejor que permanezcan unidos en un centro a la espera de una familia que los acoja a los dos”, dijo.

(SERVIMEDIA)
10 Jun 2024
AHP/gja