Alzhéimer
Una dieta poco saludable se asocia con alteraciones cerebrales como las del alzhéimer en personas sanas

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Científicos de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) comprobaron que una dieta poco saludable se asocia con alteraciones cerebrales similares a las del alzhéimer en personas sanas.
Según informó este jueves el centro universitario, uno de los retos en la enfermedad de Alzheimer es encontrar biomarcadores tempranos antes de los primeros síntomas cognitivos.
Por ello, una investigación liderada por la UCM en pacientes sanos señaló que aquellos con menos adherencia a la dieta DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension o Enfoques Alimentarios para Detener la Hipertensión) presentaron alteraciones en el funcionamiento de determinadas regiones cerebrales similares a los pacientes con alzhéimer.
Este es el primer estudio que aborda la relación entre la dieta DASH y medidas electrofisiológicas de la actividad cerebral mediante magnetoencefalografía (MEG) en personas cognitivamente sanas.
Este estudio surgió de la colaboración entre dos grupos de la UCM: el Centro de Neurociencia Cognitiva y Computacional, dedicado al estudio del funcionamiento cerebral, y el grupo Valornut, enfocado a la Valoración del estado nutricional en diferentes colectivos.
FUNCIONAMIENTO CEREBRAL
La investigadora del departamento de Psicología Experimental, Procesos Cognitivos y Logopedia de la UCM, Alejandra García Colomo, destacó que “este resultado tiene una gran importancia, ya que supone que aumentar la adhesión a este tipo de patrón dietético puede favorecer un buen funcionamiento cerebral en gente sana, y potencialmente incluso prevenir el deterioro del cerebro”.
La dieta DASH enfatiza el consumo de cereales integrales, frutas y verduras, lácteos bajos en grasa, carnes magras, pescado, aves, frutos secos, semillas y legumbres, y el uso moderado de grasas y aceites.
El estudio, publicado en la revista ‘GeroScience’, forma parte de una investigación más amplia destinada al seguimiento de personas cognitivamente sanas para identificar biomarcadores tempranos del alzhéimer.
En concreto, para este trabajo, se contó con una muestra de 179 adultos con edades entre 41 y 81 años. Los investigadores analizaron su dieta y los clasificaron según la adherencia que presentaban a la dieta DASH. Por otra parte, midieron su actividad cerebral con magnetoencefalografía.
DIETA Y ACTIVIDAD CEREBRAL
Los resultados sugieren que una baja adhesión a este tipo de dieta se asocia a una menor probabilidad de tener una actividad elevada en zonas como el precúneo, hipocampo o zonas mediales frontales, que pertenecen a la red por defecto. Estas regiones, no sólo se ven afectadas de manera temprana en la EA, sino que también muestran alteraciones en su funcionamiento con reducciones en su actividad.
Las alteraciones en el funcionamiento cerebral preceden en muchos años el deterioro cognitivo y las alteraciones estructurales, “por lo que identificar alteraciones de función cerebral en personas sanas, nos da una ventana temporal de oportunidad para mejorar la función y, potencialmente, prevenir, frenar o modificar la progresión”, añade la investigadora de la UCM.
Además, estos resultados refuerzan la relevancia de un estilo de vida saludable para mantener la función cerebral y prevenir enfermedades neurodegenerativas.
“El estudio de factores modificables como la dieta, el tabaquismo o el ejercicio físico, cobran una gran relevancia ya que pueden contribuir a la salud cerebral (y global) desde etapas muy tempranas y no traen asociados efectos secundarios nocivos, además de suponer una ventaja económica importante”, concluyó García Colomo.
(SERVIMEDIA)
07 Nov 2024
ABG/gja