Salud

Los tratamientos de VIH han evitado 500.000 casos de sida y 300.000 muertes en los últimos 30 años

Madrid
SERVIMEDIA

Distintos expertos en el VIH pusieron de manifiesto este lunes que los tratamientos para combatir este virus han evitado unos 500.000 casos de sida y alrededor de 300.000 fallecimientos por esta causa en los últimos 30 años.

Esta fue una de las conclusiones de la X Jornada de Salud Pública sobre el VIH que tuvo lugar en el Congreso de los Diputados, con la participación de Rosa Polo, jefa de investigación del División de Control de VIH, ITS, Hepatitis Virales y Tuberculosis del Ministerio de Sanidad; Asunción Díaz, doctora de la Unidad de Vigilancia de VIH del Centro Nacional de Epidemiología del Instituto Carlos III; Eugenia Negredo, doctora del Hospital Germans Trias i Pujol; y María Río, vicepresidenta y directora general de Gilead.

En su intervención, Rosa Polo atestiguó que el objetivo del Ministerio de Sanidad pasa por conseguir que en 2030 el 95% de las personas con VIH estén diagnosticadas, de las que el 95% estén en tratamiento y al menos el 95% tenga carga viral indetectable. A ello hay que sumar un cuarto hito, que es alcanzar el 0% de discriminación.

Afirmó que lograr lo anterior es importante, ya que actualmente hay un 13% de personas que no saben que están infectadas.

A su vez, alegó que “si no tenemos apoyo político y económico, difícilmente podremos hacer algo”, lo que le dio pie para reclamar un incremento de la plantilla de psicólogos, la creación de la especialidad de enfermedades infecciosas, una financiación adecuada, más inversión en investigación, “que está bastante abandonada”, y “dejar a los profesionales trabajar, porque son quienes conocen a los pacientes”.

Por su parte, María Río señaló que el futuro en lo concerniente al VIH es “fantástico”, ya que existe “un compromiso total por la curación, que es complicada”, entre los agentes implicados en el estudio de este virus.

Avanzó que “habrá tratamientos de larga duración, lo que repercutirá en su adherencia, en la calidad de vida y en la curación”. Por ello, conminó a “garantizar el acceso de toda la población a los tratamientos de VIH, que han evitado 500.000 casos de sida y 300.000 muertes”.

También llamó a “ser capaces de llevar los tratamientos a los países subdesarrollados”, en los que “se ha avanzado mucho, pero hay que seguir avanzando”.

Por otro lado, Asunción Díaz subrayó la importancia de “estimar lo desconocido: quién no está diagnosticada”, para lo que los epidemiológicos se apoyan en unos determinados sistemas de información que funcionan a partir de una serie de herramientas matemáticas.

“El sistema está muy rodado, pero la pandemia ha afectado al seguimiento del VIH y de otras enfermedades”, advirtió, para, a continuación, indicar que “ahora, cuando ha habido una sobrecarga muy importante del sistema, se han puesto de manifiesto las necesidades de recursos humanos -no hay relevo para las jubilaciones a manta que está habiendo- y el déficit tecnológico”.

Asunción Díaz consideró oportuno mejorar el diagnóstico precoz y garantizar el acceso a los tratamientos a los inmigrantes en situación irregular, puesto que “tener a gente sin tratar es una cosa absurda que repercute negativamente en toda la comunidad”.

Por último, Eugenia Negredo creyó llegado el momento de entrar en una etapa de atención a las personas con VIH en las que se satisfagan las necesidades individuales de cada una de ellas, abandonando una perspectiva homogénea de abordar el virus.

Abogó también por la “deshospitalización”, fomentando la atención domiciliaria, los centros residenciales y la Atención Primaria, auspiciando una “comunicación más fluida” entre todos los niveles asistenciales y disponiendo de “equipos multidisciplinares” que aborden la esfera social, la funcional y la económica, más allá de la médica.

(SERVIMEDIA)
04 Abr 2022
MST/clc