Transición energética

Las tecnologías de energía limpia triplicarán su mercado mundial en 2035, según la AIE

- Superará entonces los dos billones de dólares

MADRID
SERVIMEDIA

El mercado mundial de las tecnologías de energía limpia se triplicará hasta superar los dos billones de dólares a mediados de la próxima década a medida que avanzan las transiciones energéticas.

Así se recoge en el informe ‘Perspectivas de tecnología energética 2024’, elaborado por la Agencia Internacional de la Energía (AIE) y dado a conocer pocos días antes de que el próximo 11 de noviembre comience la 29ª Cumbre del Clima -conocida como COP29- en Bakú (Azerbaiyán).

El análisis de la AIE se centra en las seis principales tecnologías de energía limpia fabricadas en masa: energía solar fotovoltaica, turbinas eólicas, automóviles eléctricos, baterías, electrolizadores y bombas de calor.

Según las políticas actuales, el mercado mundial de estas tecnologías aumentará de 700.000 millones de dólares en 2023 a más de dos billones de dólares en 2035, un valor cercano al valor del mercado mundial del petróleo crudo en los últimos años.

También se espera que el comercio de tecnologías limpias aumente bastante, pues se triplicará y alcanzará los 570.000 millones de dólares en algo más de una década, más del 50% más que el comercio mundial de gas natural en la actualidad.

El informe, que también analiza materiales clave como el acero y el aluminio, ofrece un marco analítico sustantivo -el primero de su tipo- para los responsables de las políticas que deben abordar el panorama complejo y en rápida evolución de la fabricación y el comercio de energía limpia.

“OPORTUNIDAD ECONÓMICA”

La investigación traza el estado actual de la fabricación y el comercio de energía limpia y cómo evolucionarán. Además, explora cómo los países en diferentes etapas de desarrollo pueden aprovechar los beneficios de la economía energética emergente y, al mismo tiempo, garantizar transiciones a la energía limpia seguras y rentables.

“Se prevé que el mercado de tecnologías limpias se multiplique en valor en la próxima década, alcanzando cada vez más a los mercados de combustibles fósiles. A medida que los países tratan de definir su papel en la nueva economía energética, tres áreas políticas vitales -energía, industria y comercio- se están interrelacionando cada vez más”, según Fatih Birol, director ejecutivo de la AIE.

Birol añadió: “Las transiciones a la energía limpia presentan una importante oportunidad económica, como hemos demostrado, y los países están tratando de aprovecharla con razón. Sin embargo, los gobiernos deben esforzarse por desarrollar medidas que también fomenten la competencia continua, la innovación y las reducciones de costos, así como el progreso hacia sus objetivos energéticos y climáticos”.

El aumento del mercado mundial de tecnologías limpias ha estado acompañado de una ola récord de inversiones en la fabricación de tecnologías limpias a medida que los países buscan reforzar su seguridad energética, mantener su ventaja económica y reducir las emisiones.

CHINA

La mayor parte de este gasto se concentra en países y regiones que ya han establecido una presencia clara en el sector, y buscan consolidar sus posiciones: China, la UE y Estados Unidos, y cada vez más la India.

China está preparada para seguir siendo la potencia manufacturera mundial en el futuro previsible, pese al fuerte impacto de la Ley de Reducción de la Inflación y la Ley Bipartidista de Infraestructura en Estados Unidos, la Ley de Industria Neta Cero de la UE y el Plan de Incentivos Vinculados a la Producción de la India.

Con las políticas actuales, las exportaciones de tecnología limpia de China están en camino de superar los 340.000 millones de dólares en 2035, lo que equivale a los ingresos por exportaciones de petróleo proyectados conjuntamente para este año de Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos.

Hoy, los países del sudeste asiático, América Latina y África representan menos de un 5% del valor generado por la producción de tecnologías limpias. Sin embargo, el informe señala que la puerta de la nueva economía de energía limpia sigue abierta para las naciones en diferentes etapas de desarrollo.

ESPECIALIDADES REGIONALES

El informe concluye que, más allá de la minería y el procesamiento de minerales críticos, las economías emergentes y en desarrollo podrían aprovechar sus ventajas competitivas para ascender en la cadena de valor.

Por ejemplo, el sudeste asiático podría convertirse en uno de los lugares más baratos para producir polisilicio y obleas para paneles solares en los próximos 10 años, mientras que América Latina, en particular Brasil, tiene el potencial de aumentar la escala de fabricación de turbinas eólicas para exportarlas a otros mercados de América.

El norte de África tiene los ingredientes para convertirse en un centro de fabricación de vehículos eléctricos en la próxima década, mientras que varios países del África subsahariana podrían producir hierro con hidrógeno de bajas emisiones.

“El crecimiento en la fabricación y el comercio de tecnologías de energía limpia debería beneficiar a muchas economías, no solo a unas pocas”, recalca Birol, quien añade: “Los países del sudeste asiático, América Latina, África y otros lugares tienen un gran potencial para desempeñar papeles importantes en la nueva economía energética”.

El informe también analiza las implicaciones globales a medida que se expande el comercio de tecnología de energía limpia, dimensiones de seguridad energética a considerar. Hoy, alrededor de la mitad del comercio marítimo de tecnologías de energía limpia pasa por el estrecho de Malaca, que conecta los océanos Índico y Pacífico.

(SERVIMEDIA)
30 Oct 2024
MGR/clc