Cultura

El Teatro de La Abadía estrenará el 14 de febrero ‘El sillón K. Cartas desde el olvido’, un homenaje a Carmen Conde y Katherine Mansfield

Madrid
SERVIMEDIA

El madrileño Teatro de La Abadía acogerá entre el 14 de febrero y el 2 de marzo de 2025 ‘El sillón K. Cartas desde el olvido’, una producción de José Velasco y Paula Paz, dirigida por ésta última, que homenajea a Carmen Conde (1907-1996), figura clave de la Generación del 27, y a la escritora neozelandesa Katherine Mansfield (1888-1923).

Lo hará en el marco de su vocación de rescatar la obra de grandes escritoras del siglo XX para “establecer un diálogo con las creadoras escénicas del momento”, según informó el Teatro de La Abadía.

‘El sillón K. Cartas desde el olvido’, interpretada por Manuela Velasco y Estela Merlos, se remonta a 1935, cuando Carmen Conde comenzó una relación epistolar unidireccional con Katherine Mansfield, fallecida doce años antes. Estas cartas, “de una viva hacia una muerta, emanan fascinación y una complicidad que no entiende de tiempo, distancia o idioma y que, con una belleza mágica, difumina la frontera entre la vida y la muerte”.

El montaje, que mezcla el español y el inglés, el teatro y la danza, la obra epistolar y poética, se vertebra en torno a estas epístolas y se completa con el cuerpo poético de ambas escritoras, fragmentos del diario de Katherine Mansfield y con el discurso de entrada a la RAE de Carmen Conde.

En ese sentido, Paula Paz reconoció que cuando descubrió en una librería las ‘Cartas a Katherine Mansfield', de Carmen Conde, “me quedé hechizada, de pie, ante el libro, hojeando e imaginando ya esta obra de teatro”.

Explicó que “no podía quitarme a estas dos autoras, unidas por unas cartas unidireccionales”, a las que presentó como “mujeres superlativas, de extraordinario talento, que abrieron camino a pesar de las dificultades y que se entregaron en cuerpo y alma a la poesía”.

También observó la importancia de ir más allá de las palabras a la hora de contar esta historia para “servirnos del cuerpo, el movimiento, la danza para acariciar el ritmo, las imágenes, la literalidad y la abstracción, las historias que subyacen en los poemas, la vida y la obra”.

Por último, subrayó que ha concebido esta obra como “un monólogo epistolar o un diálogo con una muerta, es un poema a dos voces, en dos idiomas y con dos lenguajes”, en el que se conjugan “el teatro y la danza” y “el cuerpo y la palabra”.

(SERVIMEDIA)
10 Dic 2024
MST/clc