Medio ambiente

La tala de árboles reduce la eficacia de las mosquiteras contra la malaria

- Según un estudio

MADRID
SERVIMEDIA

Las mosquiteras tratadas con insecticida para combatir la malaria pierden eficacia a medida que aumenta la deforestación, por lol que la pérdida de árboles supone no contar con uno de los innumerables beneficios que ofrecen los bosques, como el control de enfermedades.

Esa es la conclusión de un estudio publicado en la revista ‘People and Nature’, que subraya lo importante que puede ser un medio ambiente saludables para la salud humana.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 600.000 personas murieron por malaria en todo el mundo en 2022, casi todas en África. Más del 75% eran menores de edad.

Las mosquiteras tratadas con insecticidas son una de las medidas de prevención de la malaria más comunes. Impiden que los mosquitos transmisores de esa enfermedad piquen a los huéspedes mientras duermen y las ONG gastan miles de millones de dólares en distribuirlas ampliamente.

“LLAMADA DE ATENCIÓN”

Los investigadores descubrieron que el uso de mosquiteras se asociaba con tasas de malaria hasta un 32% más bajas en niños. Sin embargo, solo eran eficaces en áreas donde los bosques permanecían intactos en más del 50%.

“El uso de mosquiteras es efectivo en áreas con tasas de deforestación más bajas, pero cuando la tasa de deforestación excede el 50% durante el periodo de 20 años estudiado, el uso de mosquiteras no tiene efecto”, según Tafesse Estifanos, ex investigador postdoctoral en el Instituto Gund de Medio Ambiente de la Universidad de Vermont (Estados Unidos).

Taylor Ricketts, director del Instituto Gund, apunta al respecto: “La investigación de Tafesse es una llamada de atención para quienes trabajan en el ámbito de la salud pública y planetaria. Ha demostrado que la eficacia de lo que solemos hacer para controlar la malaria depende del estado de la naturaleza que rodea a las personas a las que tratamos de ayudar”.

“Creo que en la salud pública mundial todavía hay un enorme punto ciego en lo que respecta a la importancia de la naturaleza”, apostilla Ricketts.

CONJUNTOS DE DATOS

Para el estudio, los investigadores combinaron varios tipos de información: datos demográficos, sanitarios y económicos sobre los residentes de la zona analizada, combinados con datos geográficos y ambientales, como la deforestación, el clima y la densidad de población.

Desarrollaron cuatro categorías de tasa de deforestación, que van desde una pérdida casi nula de bosques hasta una de más del 50% en el transcurso de 20 años. El equipo también incluyó datos sobre el uso de mosquiteras y casos de malaria entre los niños que residen en las zonas estudiadas.

Ricketts indica que varias causas interactúan para el incremento de la malaria en zonas deforestadas, entre ellas que la pérdida de bosques crea un hábitat ideal para los mosquitos portadores de la enfermedad y deja charcos de agua calentada por el sol en los que los insectos se reproducen y prosperan.

Este trabajo se basa en un estudio anterior, en el que los investigadores demostraron que la deforestación aumenta el riesgo de infección de malaria en niños de seis países, especialmente en aquellos de comunidades pobres.

Mantener los bosques intactos no es solo un objetivo de conservación, sino una medida de salud pública. “Especialmente en los países en desarrollo, donde los recursos son escasos y la pobreza es un factor importante, la conservación del medio ambiente tiene un doble propósito”, agrega Estifanos.

(SERVIMEDIA)
07 Dic 2024
MGR/man