Adicciones

Socidrogalcohol cree que el fentanilo en España está “bastante controlado”, pero alerta del uso del sintético mezclado con cocaína

- Aboga por un tratamiento “integral” para las personas con adicciones y problemas de salud mental y reclama el “liderazgo” del Plan Nacional sobre Drogas

MADRID
SERVIMEDIA

La Sociedad Científica Española de Estudios sobre el Alcohol, el Alcoholismo y las otras Toxicomanías (Socidrogalcohol) considera que, “de momento”, el fentanilo en España está “bastante controlado”, si bien alerta del uso del sintético en combinación con otras drogas como la cocaína.

Así lo dijo el hasta hace poco presidente de Socidrogalcohol, Francisco Pascual, recientemente sustituido pero que compareció en nombre de la Sociedad en la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados para informar sobre el objeto de la Subcomisión para mejorar la protección, la promoción y la atención integral de la salud mental.

En su intervención, también abogó por proporcionar un tratamiento “integral” de las personas con adicciones con o sin sustancia, incluido el juego, y reclamó el “liderazgo” del Plan Nacional sobre Drogas para mejorar la calidad asistencial.

Con respecto a nuevas sustancias psicoactivas, subrayó que, “afortunadamente, de momento”, el fentanilo en España “lo tenemos bastante controlado, porque no se ha salido demasiado del contexto más sanitario”.

No obstante, reconoció que también hay personas que llevan a cabo “conductas aberrantes y abusan” de este analgésico “muy potente” y a las que les está “haciendo un efecto contrario del que están buscando y cada vez necesitan más cantidad y no tienen recetas y van casi robando recetas”.

Por este motivo, juzgó “muy preocupante” la situación en Estados Unidos en relación al fentanilo de calle, que, dijo, “es más sintético y no está controlado” y advirtió de que “aquí sí que se ha empezado a ver”, pero “sobre todo mezclado con otras sustancias” como cocaína.

FENTANILO Y COCAÍNA

En este punto, denunció que, quien use esa mezcla, “la necesidad que va a tener de consumir el día siguiente va a ser muchísimo más alta”. “Con lo cual, se están adulterando sustancias de abuso con fentanilo para incrementar la posibilidad adictiva”, abundó, al tiempo que reivindicó el sistema de detección temprana que opera en España, que, a su entender, “no está mal” y que permite que, cuando se detecta "una sustancia nueva o algún caso de adulteración”, se comunique a todas las comunidades autónomas y a los centros de tratamiento “para conocer qué es lo que está pasando y poder actuar”.

A este respecto, lamentó que las drogas “siempre van por delante de los recursos sanitarios y de los profesionales”, consciente de que “siempre hay alguien que va a cambiar una molécula de azufre por una de nitrógeno y, a partir de una misma sustancia, va a cambiar la potencia o el tiempo de acción y, además, la va a hacer indetectable en los controles de orina”.

Con todo, afirmó que, precisamente, “para eso está el sistema; para que, si no se detecta enseguida, por lo menos a los 15 días o al mes, en el momento en que se detecta la sustancia, se analiza y sea posible trabajar sobre ello”.

JUEGO

Por lo que respecta al “binomio” de trastorno mental con adicciones sin sustancia, como el juego o el uso de Internet, avanzó que “su futuro pasa” por una atención “integrada”, convencido de que “los centros de conductas adictivas no pueden tratar el juego, deben de tratar de ver qué hay detrás de esa persona que está jugando y que, además, eso le provoca insomnio o fracaso escolar”.

Junto a ello, “a nivel global”, abogó por “consolidar las estructuras” a través de una red que incluya también recursos hospitalarios que, criticó, “no tenemos en muchas comunidades autónomas”.

“Se habla de comunidades terapéuticas, que son de ingreso voluntario durante seis meses; hay comunidades también con una perspectiva de género, solamente para mujeres, que está bien, pero no terminan de dar una respuesta real si la comunidad terapéutica o el centro hospitalario se convierten en una burbuja”, sentenció.

LIDERAZGO DEL PLAN NACIONAL SOBRE DROGAS

En este contexto, se mostró convencido de la necesidad de que el Plan Nacional sobre Drogas asuma un “liderazgo también asistencial” que permita dar una respuesta “holística” a las personas con algún tipo de adicción a través de un modelo “integral” que incluya el aspecto sanitario, biopsicosocial, ambiental y educativo y la lucha contra un “estigma demasiado importante".

Junto a ello, reclamó unos “mínimos exigibles para todas las comunidades autónomas” para mejorar la calidad asistencial y, sobre todo, la “homogeneidad en todo el territorio español”, con el fin de que una persona, “independientemente de la comunidad autónoma donde viva, tenga la misma atención, derechos y posibilidades diagnósticas o terapéuticas”.

Tras puntualizar que la adicción “es un trastorno mental también”, que “afecta al comportamiento de la persona”, recordó que, “epidemiológicamente, la asociación entre un trastorno por uso de sustancias o de adicciones sin sustancia con otro trastorno mental es muy frecuente” y “algo a tener en cuenta a la hora de dar una respuesta”.

“Una persona que tiene un trastorno por uso de sustancias tiene, aproximadamente, tres o cuatro veces más posibilidades de presentar esta comorbilidad”, sentenció, al tiempo que hizo hincapié en los cuadros psicóticos relacionados con el consumo de cannabis y alertó de que, “cuanto más tempranamente se inicia el consumo, más posibilidades hay de tener un cuadro psicótico y se convierta en una esquizofrenia”.

Por último, denunció que las campañas de prevención “son bonitas”, pero no sabe “si sirven”, por lo que pidió “hablar de programas de prevención evaluados, para saber cuáles funcionan” y, ante el riesgo de suicidio de estos perfiles, urgió a “establecer una interrelación muy íntima” entre el recurso asistencial y el entorno “más inmediato” para que puedan contar con un “cierto nivel de protección” y poder actuar cuanto antes en un momento de crisis.

(SERVIMEDIA)
29 Oct 2024
MJR/clc