Salud

La sífilis tiene sus raíces en América antes de Colón, según un estudio

- El ADN de huesos arqueológicos indica que el colonialismo europeo la hizo dominante en el mundo

MADRID
SERVIMEDIA

La sífilis, una infección de transmisión sexual causada por una bacteria, tiene su origen en América antes de la llegada de Cristóbal Colón a ese continente y se extendió por el mundo con el dominio europeo en aquella época del año.

Esa es la conclusión principal de un estudio dirigido por Kirsten Bos y Sandra Jacob, del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva (Alemania), y publicado este miércoles en la revista ‘Nature’.

En la primavera de 1495, la campaña italiana de Carlos VIII de Francia se vio interrumpida por un brote intenso de una enfermedad aparentemente desconocida y de alta mortalidad que rápidamente se extendió por toda Europa y dejó a sus supervivientes con problemas físicos y mentales que cambiaron sus vidas. Esta epidemia documentada se interpreta ahora como el primer relato histórico de sífilis.

El origen de la sífilis ha sido objeto de un debate que se ha prolongado durante décadas. El brote de finales del siglo XV se produjo poco después del regreso de Colón y su tripulación de sus primeras expediciones a América, lo que llevó a algunos a creer que el contacto con nuevas tierras y personas pudo haber tenido algo que ver con la aparición repentina de la enfermedad.

VIAJE INVERSO

Aunque muchas enfermedades transmisibles hicieron un viaje hacia el oeste desde Europa hasta América durante el periodo colonial temprano, donde tuvieron consecuencias devastadoras para los grupos indígenas, la sífilis es una de las pocas que posiblemente hizo el trayecto inverso.

Esta ‘teoría colombina’ de la sífilis ha ganado popularidad con los años, pero aún tiene sus críticos. Su narrativa comienza a desmoronarse cuando los expertos centran su atención en las lesiones observadas en los huesos de la Europa medieval.

Tanto los pacientes crónicos como los que nacen con la infección pueden desarrollar cambios en los huesos o los dientes. En las últimas décadas se han encontrado varios esqueletos de este tipo en Europa que datan de antes de 1492.

Muchos creen ahora que la historia de la sífilis en Europa comenzó mucho antes de Colón y que la pandemia de finales del siglo XV se produjo por razones independientes de nuevos contactos, pero ninguna de las teorías ha sido confirmada.

CINCO GENOMAS

El ADN patógeno recuperado de huesos arqueológicos tiene el potencial de inclinar la balanza a favor de una teoría sobre otra. Ya ha revelado mucho sobre la historia profunda de la peste, la tuberculosis, la lepra y la viruela, aunque desentrañar la historia de la sífilis ha resultado más complicado.

“Se han reconstruido varios genomas de la familia de la sífilis a partir de huesos arqueológicos, pero estos no han podido abordar cuestiones fundamentales relacionadas con las teorías precolombinas o postcolombinas en torno a la sífilis”, según Bos.

El estudio dirigido por Bos y Krause arroja algo de luz en ese debate. En colaboración con científicos y arqueólogos de varios países de América, el estudio se centró en huesos arqueológicos de estas regiones, donde las infecciones que dejaron patrones de lesiones similares a la sífilis son evidentes desde tiempos remotos.

"Sabemos desde hace algún tiempo que las infecciones similares a la sífilis ocurrieron en América durante milenios, pero solo a partir de las lesiones es imposible caracterizar completamente la enfermedad", comenta Casey Kirkpatrick, investigadora postdoctoral y paleopatóloga que contribuyó al estudio.

La patología ósea tampoco puede desvelar si la enfermedad se originó en América o si llegó de Asia en un pasado profundo y, simplemente, acompañó a grupos humanos durante los primeros episodios de poblamiento de América hace unos 15.000 años.

Utilizando técnicas de última generación, el equipo investigador pudo recuperar y analizar cinco genomas antiguos de la familia de enfermedades de la sífilis de México, Chile, Perú y Argentina.

“Si bien la preservación planteó algunos desafíos analíticos, pudimos determinar con confianza las relaciones entre estas formas extintas y las cepas que impactan la salud global en la actualidad”, apunta Lesley Stitter, microbióloga e investigadora postdoctoral encargada de armar los rompecabezas moleculares antiguos.

FAMILIA PRECOLOMBINA

La sífilis es parte de una pequeña familia de enfermedades que también incluye el pian y el bejel, ambas clasificadas como enfermedades tropicales desatendidas que se encuentran en regiones ecuatoriales de todo el mundo.

Rodrigo Barquera, también del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, trabajó anteriormente con huesos arqueológicos del México colonial y confirmó la presencia tanto de sífilis como de pian en la Ciudad de México en el siglo XVII.

Con los últimos datos genómicos antiguos, queda claro que América fue un centro de diversidad antigua dentro de este grupo de enfermedades antes de la llegada de Colón. "Vemos linajes hermanos extintos para todas las formas conocidas de esta familia de enfermedades, lo que significa que la sífilis, el pian y el bejel son los legados modernos de patógenos que alguna vez circularon en las Américas", afirma Barquera.

Bos sentencia al respecto: “Los datos respaldan claramente que la sífilis y sus parientes conocidos tienen su origen en América, y su introducción en Europa a finales del siglo XV es lo más coherente con los datos”.

Posteriormente, parece que se produjo una explosión de casos de sífilis y pian alrededor del año 1500. Es probable que ello esté detrás de la amplitud e intensidad del brote del siglo XVI en Europa, cuya propagación global se vio facilitada por las redes de tráfico de personas y las expansiones europeas por América y África en las décadas y siglos siguientes.

“Si bien los grupos indígenas americanos albergaron formas tempranas de estas enfermedades, los europeos fueron fundamentales para propagarlas por todo el mundo”, concluye el estudio.

(SERVIMEDIA)
18 Dic 2024
MGR/gja