Salud mental

Siete de cada diez migrantes detenidos en CIE sufren problemas de salud mental

MADRID
SERVIMEDIA

El 70% de los migrantes en situación irregular que son detenidos en Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) en España sufren problemas de salud mental, según el informe publicado este martes por la campaña Salud por Derecho.

Bajo el título 'La política migratoria en la UE como crisis de salud global', el trabajo cifra en más de 100.000 las personas detenidas al año en Europa por su estatus migratorio.

Según sus resultados, Europa es el destino más peligroso para la salud de las personas migrantes, que sufren "graves consecuencias físicas y mentales que persisten durante años".

Señala que desde 2014 más de la mitad de las muertes registradas en procesos migratorios han ocurrido en Europa o en rutas hacia el continente, tanto marítimas como terrestres. Solo en el Mediterráneo, 30.356 migrantes han muerto o desaparecido en la última década. En el desierto del Sáhara, se estima que esa cifra podría ser el doble.

Por ello, pide a los gobiernos europeos -y al español en particular- hacer frente a la crisis de salud pública provocada por las políticas migratorias, poner fin a las detenciones y dar prioridad a la atención de la salud.

PROBLEMAS SANITARIOS

El informe subraya también los serios riesgos para la salud que enfrentan las personas migrantes, que se ven expuestas durante el viaje a condiciones extremas, como calor sofocante, frío intenso y deshidratación, además de sufrir violencia física en las fronteras y detenciones. La falta de acceso a atención médica y la interrupción de tratamientos agravan aún más su estado, prosigue, y afectan también a su salud mental.

Esta situación provoca un aumento de casos de ansiedad, depresión y trastorno de estrés postraumático entre quienes han migrado.

Según el informe, el 70% de las personas detenidas en centros de internamiento desarrollan graves problemas de salud mental, como ansiedad y depresión. Dos de cada diez intentan autolesionarse.

Esta detención también impacta en la infancia con consecuencias que pueden perdurar el resto de su vida, y advierte de que "un niño expuesto a estrés extremo, como el que sufre en una detención, tiene más probabilidades de desarrollar cáncer de pulmón, más riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y puede perder hasta veinte años de esperanza de vida".

DECISIÓN POLÍTICA

Por otro lado, el trabajo revela cómo estas políticas centradas en la disuasión, la detención y el blindaje de fronteras "empujan" a millones de personas a "tomar caminos más peligrosos", lo que aumenta los riesgos para su salud. Esta situación, advierte, "no es una consecuencia inevitable del proceso migratorio, sino una decisión política".

La UE, que cuenta ya con el 15% de sus fronteras con muros, ha aumentado un 94% la financiación destinada al control de la migración para el periodo 2021-2027", resalta. Además, Salud por Derecho mostró su "preocupación" por "la inacción y la violencia estructural en las fronteras", donde las devoluciones en caliente "se han convertido en una práctica habitual".

Estas devoluciones, realizadas sin un debido proceso legal, no solo vulneran los derechos humanos, sino que también causan graves heridas físicas y traumas psicológicos, alertó. Desde 2017, se han registrado más de 25.000 casos de violencia en las fronteras europeas durante las devoluciones, lo que demuestra el aumento de los riesgos y el abandono que enfrentan estas personas.

Asimismo, Salud por Derecho denunció la externalización del control migratorio y su grave impacto en la salud. "La UE ha invertido millones de euros en financiar a países como Túnez, Libia o Marruecos para detener a migrantes antes de que lleguen a Europa", resaltó.

Como ejemplos, el documento destaca el caso de Libia, cuya guarda costera ha interceptado y devuelto mediante estas prácticas a 120.000 personas desde 2017.

(SERVIMEDIA)
22 Oct 2024
AGQ/clc