Salud
Separ acusa a la Aemps de desasistir a los pacientes con tuberculosis y le pide actualizar los informes de sus tratamientos
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La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) denunció este jueves que la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) sufre continuos problemas de desabastecimiento de fármacos antituberculosos, y a este respecto le demandó que, hasta que se solucionen, se ofrezca una alternativa terapéutica a los pacientes.
Explicó que la Aemps reconoció dicha falta de suministros, aunque aseguró que es temporal y que la de pirazinamida se reestablecerá el próximo 26 de abril. Por su parte, y en cuanto a la de rifampicina, la agencia la justificó por la presencia de impurezas, como la nitrosamina, lo que provoca que los medicamentos que contienen este principio activo, solo o en combinación, lleguen al mercado de forma más lenta.
Asimismo, explicó que los problemas con la rifampicina se extienden a otros tuberculostáticos, lo que aumenta su demanda y produce problemas de suministro, como está ocurriendo con la pirazinamida de Kern Pharma.
DESABASTECIMIENTO AGRAVADO
Separ explicó que este desabastecimiento se produce desde hace años y que se ha agravado a raíz de la pandemia por covid-19, y recordó que ya lo denunció en el año 2019, cuando informó de que, si se perpetuaba, “podía favorecer la aparición de más casos de tuberculosis resistente”. A su vez, recordó la conveniencia de no interrumpir los tratamientos, pues actualmente el tratamiento de la tuberculosis se basa en la combinación de cuatro medicamentos que se administran durante dos meses, y la combinación de dos de ellos durante cuatro meses más.
Así, señaló que se recomienda administrar los fármacos en combinación, todos juntos en la misma presentación, y no se recomienda su administración por separado, en presentaciones diferentes, para evitar la aparición de resistencias; y subrayó que la interrupción prematura del tratamiento y, sobre todo, el dejar de tomar un fármaco y continuar con otro puede hacer derivar la enfermedad en una tuberculosis resistente, mucho más difícil de tratar y para la que se van a requerir más pastillas. Por este motivo, pidió a las autoridades que pongan todo cuanto esté de su parte para que no haya interrupciones en los tratamientos de la tuberculosis.
En este sentido, señaló que en los últimos meses han surgido casos de tuberculosis sensibles a fármacos de primera línea que, ante su desabastecimiento, han tenido que tratarse con fármacos de segunda, y puso de manifiesto que es una situación que “no se puede volver a repetir, no puede perpetuarse y debe atajarse cuanto antes”, por lo que pidió ofrecer a los pacientes una alternativa terapéutica que asegure su tratamiento correcto. Para ello, la organización se encuentra trabajando con la Aemps, el Ministerio de Sanidad y la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Por último, señaló un problema de desabastecimiento nacional en el acceso a bedaquilina en los casos de tuberculosis con resistencia. Se trata, según recordó, del tratamiento recomendado para esta afección por la OMS, que está dificultado por la no aprobación de su uso en las diferentes comunidades autónomas, en favor de delamanid, que es más barato.
Según explicó Separ, se trata de un nuevo fármaco que, si bien se desarrolló a su vez, por lo que también es de nueva creación, y se equiparó como equipotencial en los informes de posicionamiento terapéutico iniciales, la evidencia científica lo derivó al último escalón terapéutico de la OMS.
Por ello, pidió también a la Aemps que actualice los informes de posicionamiento terapéutico de bedaquilina y delamanid para que incluyan estas últimas evidencias, pues aseguró de ellos que se encuentran desfasados.
(SERVIMEDIA)
10 Feb 2022
SDM/clc