LOS SEGUROS SANITARIOS PRIVADOS SOLO SON UN COMPLEMENTO A LA SANIDAD PUBLICA Y PUEDEN RESULTAR "MUY CAROS", SEGUN CIUDADANO

MADRID
SERVIMEDIA

Los segurossanitarios privados son sólo un complemento a la sanidad pública, que dependiendo de la compañía con la que se contraten pueden, además, resultar "muy caros", según un estudio realizado por la revista Ciudadano, que pone también de manifiesto las grandes diferencias de precios que hay entre unas y otras aseguradoras.

El estudio de Ciudadano, revista que editan las organizaciones de consumidores, UCE, ASGECO, AUC, CECU, FUCI y UNAE, destaca que, aunque las pólizas sanitarias privadas son bastante compltas en muchos aspectos, excluyen un gran número de coberturas o limitan su atención.

Según este informe, el sida y las enfermedades derivadas de este virus no tienen cabida en la mayoría de los seguros privados, de manera que sólo Caja Salud Familiar, Asisa y Vitalicio Salud lo cubren. También excluyen algunas compañías las enfermedades nerviosas o mentales y cualquier atención relativa a la psiquiatría, al igual que la diálisis para enfermos crónicos.

Los fármacos y las vacunas también suelen esar fuera de las coberturas, así como las prótesis, aunque algunas compañías incluyen las válvulas cardíacas y las de cadera o rodilla. En el caso de la odontología, los empastes, prótesis, periodoncias, ortodoncias y endodoncias no están incluidos en la mayoría de los seguros, y Mapfre, por ejemplo, excluye incluso las extracciones.

Además de estas exclusiones, Ciudadano destaca que también hay coberturas limitadas en su prestación, como, por ejemplo, en los días establecidos como máximo para la hospialización o para diálisis, en la rehabilitación y en los kilómetros de traslado en ambulancias.

A esto hay que sumar, según el informe, los períodos de carencia que hay para algunas coberturas, es decir, el tiempo que pasa desde que se formaliza el seguro hasta que se puede recibir la prestación, que suele ser para los partos de entre cinco meses y un año y para las pruebas diagnósticas y tratamientos especiales de seis meses.

Otros aspectos curiosos de los seguros sanitarios privados son que en uchos casos no admiten como nuevos clientes a quienes presenten determinadas patologías (haber sufrido infartos, necesiten hemodiálisis, tengan problemas de alcoholismo o drogadicción o estén embarazadas) y que ciertas compañías obligan a que toda la unidad familiar contrate el seguro.

En Asisa, por ejemplo, indica el estudio de Ciudadano, la sobreprima que debe pagar una embarazada es de 225.000 pesetas, y Mapfre penaliza a quien fume más de 20 cigarrillos diarios con un recargo del 10% sobre las tarfas. Además, la mayoría de las aseguradoras no admite como nuevos clientes a personas que superen una determinada edad (entre 55 y 70 años).

Pero todavía más grave que esto último es, a juicio de Ciudadano, que a partir de cierta edad las pólizas suben mucho y en algunos casos las coberturas se limitan. Cita como muestra el caso de Mapfre, donde un hombre de 40 años pagaría 79.429 pesetas anuales, pero al llegar a los 65 años la prima es de 166.515 pesetas; o el de Adeslas, que cobra 86.144 pesetas po un seguro de reembolso a las personas de 40 años y 180.208 pesetas cuando llegan a los 65 años.

También hay diferencias en los precios por sexos, de manera que en algunas compañías las mujeres pagan más. Así, en Previasa Mundisalud, por ejemplo, una mujer de entre 19 y 45 años paga un 20% más que un hombre del mismo tramo de edad, amparándose en la posibilidad de tener hijos y de acudir con mayor frecuencia al ginecólogo.

DIFERENCIAS DE PRECIOS

En cuanto a las tarifas de las aseguradoras, el etudio de Ciudadano analiza los precios de las pólizas sanitarias privadas en Madrid y Barcelona, y destaca que todas las aseguradoras tienen tarifas para una misma póliza más altas para los barceloneses que para los madrileños, argumentando que es porque los gastos médicos son más altos allí.

Según Ciudadano, las diferencias son todavía mayores entre unas y otras compañías. Para los seguros de asistencia sanitaria (el asegurado dispone de una lista de médicos y centros a los que acudir, pagando en algnos casos una pequeña cantidad por cada consulta), un hombre madrileño de 40 años pagará un 29,2% más en Previasa que en Sanitas, mientras que un barcelonés de la misma edad tendrá una tarifa un 75% más cara en Aegón que en Asisa.

En el caso de los seguros de reembolso (el asegurado paga los gastos sanitarios y luego la aseguradora le devuelve el dinero hasta un límite), que son más caros que los de asistencia, las diferencias son mayores y, así, una mujer madrileña de 40 años pagará un 173% más en Saitas con una póliza individual que en Previasa.

(SERVIMEDIA)
29 Abr 1996
NLV