Comercio
El sector de la moda en España recupera su peso económico precovid y reedita en 2023 el récord del 2,9% del PIB
- Su impacto en el empleo baja al 3,7%, una décima menos que el año anterior

El texto se ha copiado correctamente en el portapapeles
La aportación del sector de la moda a la economía española creció en 2023 al 2,9% del PIB, una décima más que el ejercicio anterior y con la que se iguala ese porcentaje récord del 2,9% de contribución a las cuentas nacionales que esta industria logró los ejercicios 2015, 2016 y 2017.
Así lo refleja el 'Informe Económico de la Moda en España', elaborado por el Observatorio del Textil y la Moda y Modaes y patrocinado por Minsait, Pressto y SGS.
Según los autores del estudio, el cálculo del peso de la moda en España sobre el PIB refleja que en términos de valor añadido bruto la moda se ha recuperado rápidamente tras el golpe de la covid. En 2019, el peso de la moda en el PIB se situaba en el 2,8%, igual que en 2018, y cayó abruptamente hasta el 2,4% en 2020 por el impacto de la pandemia en la actividad del sector.
El crecimiento del peso relativo de la moda en la renta nacional tuvo lugar a pesar del buen desempeño general de la economía española que cerró 2023 con un alza del 2,7% en el PIB. Por el contrario, en un contexto económico de creación de empleo y de aumento de las exportaciones, las actividades relacionadas con el negocio de la moda perdieron peso relativo en el mercado laboral y en el comercio exterior.
A diferencia de la positiva evolución experimentada en el peso relativo de la moda en el PIB español, la generación de empleo del sector ajustó en 2023 su peso sobre le mercado laboral español, con una contribución del 3,7% frente al 3,8% alcanzado en el ejercicio precedente. Se trata del tercer año consecutivo de caída.
Por su parte, el peso de la moda en las exportaciones españolas cayó hasta suponer un 8,2% del total de las ventas de bienes al extranjero en 2023, frente al 8,3% registrado en el año precedente. Este ejercicio es el segundo consecutivo en que el sector pierde peso relativo en las exportaciones, y los valores registrados se encuentran lejos de las cifras previas a la pandemia. En 2023, las exportaciones de textil, confección, cuero y calzado sumaron 22.346 millones de euros, ajustándose un 5,2% frente a los 23.574 millones de euros alcanzados en el año precedente, que representan un máximo en la serie histórica. Teniendo en cuenta el conjunto de bienes agrupados por ICEX España Exportación e Inversión bajo el epígrafe moda (prendas, calzado, complementos, cosmética, perfumería y relojería, entre otros), las exportaciones se situaron en 2023 en 31.535 millones de euros, un 2,8% menos.
Pese a ello, la moda continúa mostrando un claro dinamismo exportador, con un peso sobre el conjunto de ventas internacionales de España muy superior al que tiene este sector en términos de empleo o contribución al PIB. La caída de exportaciones en 2023 fue la única que ha registrado el sector en la última década, junto al pequeño ajuste de 2018 y al registrado en 2020 con motivo de la pandemia, lo que sigue situando a España como uno de sus principales polos europeos operativos en un momento significativo de transición para este negocio alrededor de la circularidad, sostenibilidad y descarbonización.
En cuanto a los precios, el sector volvió a contribuir a la moderación del Índice de Precios al Consumo (IPC): mientras el índice general cerró 2023 con una subida del 3,1%, el epígrafe de vestido y calzado subió un 1,6%, continuando una larga tendencia de diferencial en la subida de precios.
En el ránking de comunidades autónomas que más aportaron a la industria de la moda, la Comunidad Valenciana, Cataluña, Galicia y Andalucía se mantuvieron como las cuatro líderes en términos de empleo y número de empresas, seguidas de Castilla-La Mancha y Comunidad de Madrid. En términos de ventas de moda, Cataluña, Comunidad Valenciana, Galicia, Madrid y Andalucía ocuparon las cinco primeras posiciones.
VENTAS ONLINE
El informe profundiza también en ámbitos clave para el sector de la moda, como el comercio minorista, los precios o el 'ecommerce', un canal que se ha convertido en una de las principales fuentes de ingresos para los principales 'players' del sector, especialmente desde la irrupción de la pandemia. En 2023, las ventas de moda online en España retomaron el dinamismo de los años anteriores, abandonando la desaceleración ocurrida en 2022.
El volumen de negocio agregado de las prendas de vestir, los artículos de cuero y el calzado alcanzó los 5.889 millones de euros en 2023, experimentando un incremento superior al 11% en comparación al año precedente. Del mismo modo, la cuota de mercado del canal online sobre el gasto total en moda de los residentes en España se situó en el 22,8%, frente al 21,1% del año anterior, y ya supera las cuotas de países como Francia o Italia.
Juan Parés Boj, presidente del Observatorio del Textil y de la Moda, recordó con motivo de la presentación del informe, realizada hoy en la sede del Consejo General de Economistas, que el sector “ha sufrido profundos procesos de transformación a lo largo de estos últimos cincuenta años y hoy se encuentra inmerso en un profundo viraje de las economías, al menos las occidentales, hacia una mayor circularidad, sostenibilidad y descarbonización a la que nuestra Industria no es ajena”. “Como industria, debemos reflexionar sobre cómo lograr que el sector textil y de la moda mundial sea parte de la solución a los problemas actuales de clima, contaminación y sobreexplotación y que por tanto contribuya positivamente al crecimiento, bienestar y salud de su población de forma sostenible”, agregó.
Por su parte, José Monzonís Salvia, director general corporativo del Observatorio Textil y Moda, apuntó que la industria europea “deberá acelerar sus procesos de innovación, desarrollo tecnológico e, incluso, multilocalización hacia las principales áreas mundiales de crecimiento, con el triple objetivo de avanzar hacia productos de mayor valor añadido, hacia productos más sostenibles y con procesos más ecoeficientes”. Para ello, “tendremos que incorporar nuevos agentes a las cadenas circulares de productos textiles y calzado que, tradicionalmente, no han sido catalogados en las estadísticas oficiales como pertenecientes a esta industria si bien, en los próximos años, van a sumar inversiones significativas”.
Pilar Riaño, fundadora de Modaes, incidió por su parte en la necesidad de trabajar en la unión y la construcción de la imagen del negocio de la moda como un generador de riqueza y empleo en la economía española. “La moda española es fuerte, dinámica, creativa y está en una lucha constante por la competitividad, y además es líder mundial, pero la imagen de sector en crisis y del pasado todavía está instalada en el imaginario colectivo de poderes públicos y privados”, señaló. “Confiamos -ha agregado- que, un año más, el Informe Económico de la Moda en España contribuya en esta misión”.
Por su parte, Manuel IIlueca, presidente del Instituto de Crédito Oficial (ICO), apuntó, entre otras cuestiones, a la pronta comercialización de la línea de préstamos ICO Verde para economía circular, gestión del agua y descarbonización que deben impactar positivamente sobre los actuales procesos de transformación del sector textil y moda.
“Desde ICEX, estamos comprometidos con el sector de la moda, para seguir acompañando su desarrollo internacional y que siga contribuyendo a la marca España y a la prosperidad de nuestra economía”, señaló Elisa Carbonell, consejera delegada de ICEX España Exportación e Inversiones.
“Tanto para los economistas como para los directivos de empresas u otras entidades, la información de calidad es el combustible para el análisis y la toma de decisiones. Por ello, es un placer apoyar este proyecto, máxime cuando se impulsa por primera vez desde la principal asociación empresarial del sector, el Observatorio del Textil y la Moda, y un medio como Modaes”, sostuvo Valentín Pich, presidente del Consejo General de Economistas de España.
(SERVIMEDIA)
26 Nov 2024
JRN/clc