Banca

El Sabadell avisa de que el impuesto a la banca es un “dividendo especial” que desincentiva el esfuerzo en provisiones

- Insiste en rechazar que se tope el alza de intereses de las hipotecas

MADRID
SERVIMEDIA

El presidente del Banco Sabadell, Josep Oliu, afirmó este viernes que el impuesto a la banca supone un “dividendo especial” que incentiva a “hacer menos provisiones” para abonarlo.

Durante su intervención para clausurar el 'V Encuentro Económico-Asegurador' organizado por Mutualidad de la Abogacía, Oliu hizo referencia al impuesto a la banca, que en este momento se encuentra en tramitación parlamentaria como una proposición de ley y que el Gobierno pretende aplicar en 2023 y 2024.

El presidente del Sabadell señaló que los bancos necesitan “prudencia” y, aunque dijo que cuentan con un capital “suficiente” para afrontar dificultades futuras, “es momento de hacer más provisiones”. Dio por seguro que la morosidad del sector aumentará en los próximos años y criticó que “si en esta situación se pone un impuesto”, que supone “un dividendo especial” dentro del que se abona a los accionistas, la parte de provisiones que correspondan por este concepto “nos está incentivando a hacer menos” dado que una parte irá “al Estado”.

Del nuevo gravamen también criticó que se aplica por “supuestos beneficios extraordinarios que no existen” y que es “injusto” porque no gravará a todos las entidades. Por ello, confió en que durante el proceso parlamentario “se pulirán aquellos aspectos más injustos y más distorsionadores”.

Oliu explicó que, con la subida de los tipos de interés oficiales, la banca aumentará sus ingresos en este año y en el que viene, al tiempo que recordó que va a acusar una subida de sus costes, se va a ver penalizada por menores recursos desde el Banco Central Europeo (BCE) y la deuda que emitan va a ser más cara.

Por otra parte, el presidente del Sabadell también se refirió a las medidas para paliar el impacto de la subida del euríbor en las hipotecas de clientes vulnerables para insistir en su rechazo a topar el alza de los intereses como se ha pedido desde algunos partidos políticos. “Poner límite a precios de las cosas siempre produce un efecto contrario a lo que se persigue”, afirmó al respecto.

En su lugar, defendió las propuestas del sector que han trascendido, como alargar el plazo de devolución del préstamo o conceder moratorias, por ser medidas que “no afectan al crédito” e impactan “positivamente” en esas familias.

Explicó que la morosidad hipotecaria la suele generar un aumento del paro y “en España, paro no hay ni se le espera” para que se produzca ese problema. Sí que dijo que se producirá un aumento del esfuerzo destinado a pagar la hipoteca y una pérdida del poder adquisitivo de los hogares.

ENTORNO MACROECONÓMICO

En un análisis de la situación económica y las perspectivas de futuro, Oliu opinó que ya se ha superado el pico de inflación en España y que bajar la tasa al entorno del 2% -objetivo del BCE- puede llevar varios años.

Consideró que si los agentes sociales no admiten una “bajada” del poder adquisitivo de los trabajadores en línea con la subida de la inflación, “va a ser una causa de mantenimiento” de las altas tasas.

No obstante, destacó que esta crisis ha cogido a España “relativamente bien” por su menor dependencia energética de Rusia que otros países, tiene sectores en fuerte recuperación como el turismo, dispone de los fondos europeos y los balances del sector privado son mejores.

En esta situación, señaló que España vive “una bonanza fiscal y el mercado no ha visto por el momento ninguna problemática de incumplimientos del déficit” porque la inflación “aumenta la presión fiscal de manera notable” y, por ende, los ingresos fiscales. “Todo lo que es incremento de gasto social tiene que ser transitorio” porque, en caso contrario, “en el futuro nos encontraremos un problema”, avisó.

(SERVIMEDIA)
21 Oct 2022
MMR/clc