Pegasus
Robles: “Contra las escuchas ilegales sin autorización judicial, tolerancia cero”

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La ministra de Defensa, Margarita Robles, afirmó este miércoles que “contra las escuchas ilegales sin autorización judicial, tolerancia cero”, en alusión a la polémica del ‘caso Pegasus’, por las presuntas escuchas a líderes independentistas y la intrusión en los móviles del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y de la propia ministra.
Así lo subrayó durante su comparecencia, a petición propia, en la comisión de Defensa del Congreso de los Diputados para informar sobre la Brújula Estratégica para la Seguridad y Defensa de la Unión Europea, que terminó centrada en las escuchas con el programa israelí de espionaje.
En su intervención inicial, la ministra hizo una cerrada defensa del trabajo de los servidores públicos que “son capaces de afrontar una pandemia como la covid-19, con el ejemplo que nos han dado a todos” y “ninguno de ellos busca publicidad”.
“Me siento particularmente orgullosa de los servidores públicos de este país, de los miles de hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas, las que están en España, las que están en el extranjero, de sus familias, los que han pagado un precio muy alto con 188 muertos por defender la paz, la libertad y la seguridad en el mundo”.
“Me siento particularmente orgullosa de las Fuerzas de Seguridad del Estado, de la Policía y de la Guardia Civil, que están permanentemente protegiendo nuestros derechos y libertades”, ensalzó Robles, para, acto seguido, ahondar en que, “igual”, se siente “particularmente orgullosa de los 3.000 hombres y mujeres del Centro Nacional de Inteligencia, que este año celebra su 20 aniversario, y que han pagado también con sus vidas el riesgo y el trabajo de defender nuestra paz, nuestra libertad y nuestra seguridad”.
En esta línea, la ministra afirmó que se siente “especialmente orgullosa de nuestro Estado de derecho, de nuestra Administración de Justicia, porque en democracia, los que somos demócratas creemos que en una sociedad democrática las responsabilidades, las autorías, los hechos delictivos, solo los persiguen esos hombres y mujeres del Ministerio Fiscal y de la Administración de Justicia, que con arreglo a derecho trabajan y realizan cada día su trabajo”.
Así las cosas, dijo que “cuando es necesario, y se cometen hechos delictivos, siempre este Gobierno, y yo la primera por convicción y por profesión también, vamos a acudir a los tribunales de justicia”. Porque “nunca hay nada que ocultar, esto no es una cuestión de primero de Derecho, es una cuestión de primero de ciudadanía”.
“Cuando alguien tiene conocimiento de un hecho delictivo no debe callarlo ni guardarlo, debe acudir siempre a los tribunales a denunciarlo”, dijo Robles en una defensa de la acción del Ejecutivo de llevar a los tribunales los informes de la Inteligencia española una vez verificado que fueron infectados los terminales del presidente y de ella misma.
Igualmente subrayó que “todos nuestros servidores públicos, sin excepción, actúan solo y exclusivamente con arreglo a la legalidad”. Tal es así que “nos sentimos orgullosos de este país, de España, porque somos un gran país y porque no podemos aceptar que nadie, con especulaciones, y sin pruebas, imputando autorías conocidas o desconocidas, puedan atribuir ningún tipo de responsabilidad”, zanjó la ministra.
QUEJAS DE LA CUP
En el turno de portavoces, abrió la ronda de intervenciones la diputada de la CUP Mireia Vehí, que centró sus preguntas en el ‘caso Pegasus’, sobre el que afirmó que “la posición del Gobierno es como mínimo confusa”, ya que, en su opinión, “primero lo niegan, luego usted misma lo reconoce en sesión de control y en tercer lugar anuncian que el presidente del Gobierno y usted misma también han sido espiados”.
Tras criticar que el Grupo Socialista votase en contra de crear una comisión de investigación pública sobre el asunto, aseguró que no se trata de “un escándalo de seguridad, sino que es un escándalo político”. Poco después, el presidente de la comisión de Defensa, José Antonio Bermúdez de Castro, reclamó a Vehí llevar a la comisión de secretos oficiales las preguntas a la ministra sobre el supuesto espionaje.
En la reanudación de su turno, la diputada de la CUP consideró “un poco extraño” que Margarita Robles comparezca “y no le podamos preguntar” sobre el ‘caso Pegasus’. Y acerca de la comisión de secretos oficiales, Vehí afirmó que “todo lo que se va a decir a esta comisión parece que está en los medios de comunicación”, y no se dan explicaciones en sede parlamentaria.
El diputado de Foro Asturias Isidro Martínez Oblanca aseguró que “el episodio del Pegasus ha dado alas a quienes desde el independentismo pretenden debilitarnos como país” y persiguen “poner en solfa nuestro sistema democrático, el marco legal y los distintos poderes del Estado”. No obstante, consideró “aún de mayor gravedad” que la parte socialista del Ejecutivo decida “mantener en el Consejo de Ministros a troyanos que, de forma insensata, descalifican a la titular de Defensa en estos momentos oscuros de la historia”.
Por parte de EH Bildu, Jon Iñarritu dijo echar en falta “aquella Margarita Robles que era el azote de las cloacas del Estado” si fueran las responsables de la escuchas o si fuera otro Estado, y dijo que ante “un escándalo grave que afecta al Gobierno por un lado y a independentistas por otro”, el Ejecutivo necesita “un dos por uno” e investigar “todos y cada uno de los casos para esclarecerlo”.
Joseba Agirretxea, diputado del PNV, calificó de “desastre” los casos de escuchas ilegales y atacó “la cobardía de algunos partidos políticos que se han negado a que haya una comisión de investigación”, pese a la cual, dijo, “seguiremos insistiendo para que esto se aclare”.
El portavoz de Ciudadanos, Edmundo Bal, expresó su agradecimiento a Margarita Robles “por ser la única ministra del Gobierno que, con sensatez, con racionalidad” actúa con respecto al ‘caso Pegasus’. Y en el caso de que se produzca el relevo de la directora del CNI, Paz Esteban, “no escuche a Bildu o a Esquerra para nombrar al nuevo director o directora”, dijo Bal, ya que “no se puede jugar con la seguridad nacional a cambio simplemente de tener el apoyo o el contento de los socios del Gobierno”.
Monserrat Bassa, de ERC, aseveró que “los independentistas no nos hacemos las víctimas” por el espionaje, sino que reivindican “con la cabeza bien alta nuestros derechos y denunciamos su falta de democracia”. Y añadió, dirigiéndose a Robles, que “si quieren saber lo que piensa el presidente Aragonès en lugar de espiarlo, siéntense en la mesa de negociación”, ya que “espiándonos demuestran que el Estado está en guerra fría contra Cataluña”.
El portavoz de Unidas Podemos, Pablo Echenique, que volvió a sugerir a Robles que presente su dimisión, aseguró que “la gravedad de este espionaje es prácticamente inédita en nuestra democracia" y añadió que, en cuanto a la autoría, existen dos posibilidades, siendo “la primera hipótesis que los autores de espionaje hayan sido agentes de algún Estado extranjero”, y la segunda que “los autores hayan sido alguna célula descontrolada de los servicios secretos o de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado español”.
Agustín Rosety, de Vox, se atuvo al orden del día y expresó el parecer de su partido sobre la nueva ‘Brújula Estratégica’ de la UE, aunque lamentó que España esté “dirigida por un Gobierno débil dependiente de separatistas y comunistas, sin voluntad definida y apático en la arena internacional”.
El diputado del PP Carlos Rojas reclamó al Gobierno “actuar con seriedad y con lealtad a las instituciones del Estado” en el caso del espionaje, y apuntó que “no es suficiente que lo hagan dos, tres, o cuatro ministros”. Para Rojas, el presidente del Gobierno “debe defender la dignidad del Estado” y sus instituciones “y no puede permitir que desde el seno del Consejo de Ministros se las critique”. En caso de que haya excepciones, dijo, “tienen que cesar o ser cesadas”.
Por parte del Grupo Socialista, la diputada Zaida Cantera arremetió contra el portavoz del PP y le exigió “antes de lanzar algún tipo de consideración hacia el Gobierno” mirar a su propio partido, “que se dice un partido de Estado” cuando “el primero que hace y lanza cualquier tipo de tribulación contra los miembros del CNI es su dirigente, el señor Feijóo”.
MÁS QUE UN ESCÁNDALO
Robles en su réplica recalcó que “las escuchas ilegales sin autorización judicial no es que sean políticamente rechazables, es que son un delito con mayúsculas”. La ministra confió en que “los tribunales lleguen hasta el final” en el caso del espionaje y añadió que “se van a encontrar con la colaboración máxima del Gobierno para investigar estos hechos”.
Para la ministra, su “obligación es colaborar con la justicia y tolerancia cero contra los delitos”, por tanto “todo el peso de la ley, si en ese caso se han cometido”, pero reclamó a distintos portavoces no imputar culpas al Centro Nacional de Inteligencia “ni a nadie, sin un mínimo de actividad probatoria, porque eso no es democrático”. Y añadió que “imputaciones, acusaciones y denuncias falsas sin pruebas no se pueden aceptar”.
Margarita Robles rechazó el concepto de “transparencia secreta” que el diputado del PNV, Agirretxea, eligió para definir la actitud del Gobierno con respecto a las escuchas de Pegasus, y reclamó que ante un hecho delictivo se acuda a los tribunales y no se utilice políticamente.
Por otra parte, la ministra fue crítica con el portavoz de Unidas Podemos, Pablo Echenique, al que acusó de desconocer el orden del día de la sesión, y añadió que a lo mejor a él “no le importa lo que ocurra en Europa, pero créame que, como partido que está dentro del Gobierno, debería importarle”.
Finalmente, en respuesta al portavoz del Partido Popular, Carlos Rojas, Margarita Robles dijo estar “segura de que el PP va a tardar muchísimo en gobernar” y subrayó que “la política de defensa y la política exterior la marca el presidente del Gobierno”, por lo que rechazó que existan dudas en estas materias pese a las voces discordantes en el seno del Ejecutivo.
(SERVIMEDIA)
04 Mayo 2022
MML/MGN/clc