Energía

Ribera plantea entregar a municipios la gestión para autoconsumo de las plantas hidroeléctricas cuya concesión venza

MADRID
SERVIMEDIA

La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, planteó este lunes la posibilidad de que el Gobierno entregue a pequeños municipios la gestión de las plantas hidroeléctricas cuya concesión venza, con el objetivo de que puedan utilizarlas para el autoconsumo energético.

Así lo indicó durante la jornada ‘Castilla-La Mancha: logros y desafíos’, organizada por El Español y El Digital de Castilla-La Mancha, al responder a la pregunta de si es viable la creación de una empresa pública de energía o la fijación de los precios por el Estado. “No es fácil el que haya una empresa pública o privada tan hegemónica para que ella misma marque los precios”, indicó Ribera, que añadió que, “no habiendo empresa pública, no es razonable que en un Estado de Derecho como nuestro el Estado dedique un volumen de recursos muy importante a adquirir una empresa hegemónica del sector”.

Sin embargo, la vicepresidenta tercera apuntó que “lo que sí es verdad es que, al hilo de la finalización de las concesiones hidroeléctricas, estamos explorando otras alternativas”. En este sentido, señaló que “puede ocurrir que saquemos un nuevo concurso para que haya una concesión en nuevos términos” o “que la concesión hidroeléctrica pueda operar como un sistema de almacenamiento, con bombeo”.

Además, también indicó que “también puede ser que las pequeñas concesiones hidroeléctricas que vencen sean entregadas a pequeños municipios que las puedan gestionar como una forma de autoconsumo, de comunidad energética que aprovecha ese recurso con titularidad pública”. “Tenemos que ver el modo en que se plantean las respuestas hoy a una cuestión que no tiene nada que ver con los términos de hace 30, 40 o 50 años, que fue cuando se entregaron las concesiones”, agregó.

PRECIO ELECTRICIDAD

Por otra parte, en referencia al precio de la luz, afirmó que sería “osado” indicar una fecha en la que cese su escalada, porque “depende de referencias que no gestionamos o no tenemos capacidad de tutelar, que son exógenas”. Así, consideró “importante” distinguir distintos planos de actuación para rebajar el precio de la electricidad.

En primer lugar, se refirió a la necesidad de “que el gas natural no contagie los precios eléctricos”, apuntando que “es una batalla con Europa que hemos dado y vamos a seguir dando” porque “cada vez más, se percibe que es importante que haya medidas extraordinarias que permitan que ese contagio se mitigue, del mismo modo que se debe abrir el debate sobre hacia dónde debe evolucionar la configuración del mercado eléctrico”.

El segundo plano de actuación, señaló, “es acelerar todo ese proceso de transformación”, aprovechando los fondos europeos para el despliegue de la eficiencia energética y las renovables por todo el territorio; y, en tercer lugar, “tocar todas las palancas”, desde la fiscal, hasta “la posibilidad de plantearnos qué otras alternativas de cobertura a consumidores vulnerables o de impulso de medidas dentro del marco regulatorio nacional”. En este sentido, sobre las actuales medidas fiscales aplicadas, recordó que están acordadas hasta marzo y abril, dependiendo de la medida, y que “tendremos que ver cómo evolucionan las cosas y cómo responde la UE”.

A este respecto, aseguró que “la UE una situación compleja” porque “está sometida a presión para poder habilitar otro tipo de medidas”, y consideró que lo hecho hasta ahora por la UE para mitigar el encarecimiento de la electricidad “es insuficiente” porque se reduce a que “si es caro para el consumidor, que lo pague el contribuyente”, cuando “evidentemente, la capacidad de los contribuyentes de unos países es distinta a la capacidad de los contribuyentes de otros países”.

UCRANIA

En cuanto a las tensiones geopolíticas en torno a Ucrania y su impacto en los precios energéticos, la vicepresidenta indicó que “es un tema enormemente delicado” y que esta cuestión “está detrás del incremento exponencial de los precios del gas natural y los mercados mundiales”, para acto seguido reconocer que “todo apunta a que, en efecto, puede mantenerse como un elemento de presión al alza en los precios de las materias energéticas”.

En cualquier caso, la ministra aseguró que “es prácticamente imposible que pueda haber riesgo de suministro” y que “está garantizado el abastecimiento”, aunque “lo que sí es probable es que se mantenga ese contagio del precio del gas natural del mercado ruso en el mercado ibérico”. Así, declaró que, pese a que “Rusia no es un suministrador importante para la Península Ibérica”, gracias a que “la combinación del gaseoducto con Argelia y la posibilidad de traer barcos con gas natural licuado nos permite garantizar nuestro suministro, probablemente tendremos turbulencias de precios”.

NUCLEARES

Por último, sobre la propuesta de la Comisión Europea de considerar como energías verdes las nucleares y el gas natural de cara a promover las inversiones en estas tecnologías energéticas, Ribera se mostró crítica, al recordar que hace años ya se decidió excluirlas de la etiqueta de energía verde al entenderse que, aunque pueden ser “energías de transición importantes”, por otro lado “generan riesgo de afección ambiental, en el caso de la nuclear, o bien queman combustibles fósiles, como es el gas”.

Por ello, opinó que “este movimiento que ha hecho la Comisión no sólo es controvertido, sino que yo creo que no es bueno, no es positivo”, y explicó que “se vuelven a integrar como consecuencia de la preocupación de algunos Estados que quieren hacer inversiones nuevas”. “Son plazos de madurez mucho más largos, nadie les impide hacerlo, pero mezclarlo todo en el mismo saco genera desconfianza en los inversores y mezcla conceptos”, advirtió. Así, aseguró que “nosotros tenemos claro que en nuestra hoja de ruta las apuestas son por el almacenamiento, las renovables y el hidrógeno verde, por lo que no se plantean nuevas inversiones importantes en infraestructuras de gas o de nucleares”.

En este sentido, además, destacó que “de hecho no hay apetito inversor en este campo”, ya que “ni los propietarios de las actuales centrales nucleares tienen apetito inversor por una central completa de ciclo nuevo por razones económicas, porque consideran que el coste, los tiempos y la regulación, frente a las alternativas de generar energía por otras vías mucho más estables o apostar por una innovación en otros campos como puede ser el almacenamiento, les deja fuera del radar”.

(SERVIMEDIA)
14 Feb 2022
IPS/gja