Crisis climática

Producir menos carne en los países ricos eliminaría tres años de emisiones de CO2

- Según un nuevo estudio

MADRID
SERVIMEDIA

Una pequeña reducción de la producción de carne de vacuno en los países ricos reduciría la cantidad de tierra necesaria para el pastoreo de ganado, permitiría que los bosques volvieran a crecer de forma natural y disminuiría las emisiones de gases de efecto invernadero equivalentes a tres años.

Así se explica en un estudio publicado este lunes en la revista ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’.

Este análisis refuta el hecho de que científicos y activistas ambientales hayan reclamado constantemente reducciones drásticas en la producción de carne para reducir las emisiones globales de gases de efecto invernadero y combatir el cambio climático.

Los autores indican que una reducción menor, asumida por las naciones más ricas, podría eliminar de la atmósfera 125.000 millones de toneladas de dióxido de carbono, cifra superior a la cifra total de emisiones mundiales de combustibles fósiles en los últimos tres años.

“Podemos lograr enormes beneficios climáticos con cambios modestos en la producción mundial total de carne de vacuno”, apunta Matthew N. Hayek, profesor adjunto del Departamento de Estudios Ambientales de la Universidad de Nueva York (Estados Unidos) y autor principal del análisis.

Hayek añade: “Al centrarse en regiones con un potencial alto de secuestro de carbono en los bosques, algunas estrategias de restauración podrían maximizar los beneficios climáticos y minimizar los cambios en los suministros de alimentos”.

ZONAS GEOGRÁFICAS

El estudio apunta que los pastizales, especialmente en áreas que alguna vez fueron bosques, son sumamente prometedores para mitigar el cambio climático. Cuando se retira el ganado de estas áreas de bosque nativo potencial, los ecosistemas pueden volver a su estado forestal natural y capturar carbono en los árboles y el suelo.

Los autores apuntan que los países de ingresos altos y medios altos son candidatos viables para la reducción de la producción de carne de vacuno porque tienen algunas zonas de pastos que actualmente no producen mucha hierba, existen donde la hierba crece solo durante una corta temporada de crecimiento y están en zonas en las que podrían crecer bosques extensos y frondosos con suelos profundos que actúan para secuestrar carbono.

Esto difiere significativamente de otras regiones, incluidas África subsahariana y Sudamérica, donde pueden crecer muchos más pastos durante todo el año, lo que produce más alimento para los animales por hectárea que los países del norte.

“No se trata de una solución única para todos. Nuestros hallazgos muestran que las mejoras estratégicas en la eficiencia de los rebaños de ganado en algunas áreas, junto con una disminución de la producción en otras, podrían conducir a un escenario en el que todos salgan ganando, tanto en términos de clima como de producción de alimentos”, admite Hayek.

El estudio revela un potencial más espectacular de mitigación del cambio climático si se ampliara el alcance de la restauración. Así, eliminar el ganado vacuno, ovino y otros animales de pastoreo de todas las zonas potencialmente forestadas en el mundo podría secuestrar 445 gigatoneladas de CO2 para finales de este siglo, el equivalente a más de una década de las emisiones actuales procedentes de combustibles fósiles.

“Es importante destacar que este enfoque permitiría que el ganado siga pastando en pastizales nativos y pastizales secos, que son lugares donde los cultivos o los bosques no pueden crecer fácilmente”, precisa Hayek.

(SERVIMEDIA)
04 Nov 2024
MGR/clc