Moción de censura

Podemos culpa al PP y PSOE del auge de Vox, mientras Comunes e IU se limitan a criticar a la derecha

MADRID
SERVIMEDIA

La diputada de Podemos Lucía Muñoz atribuyó este martes el auge de Vox a que el PP le blanquea y el PSOE no está teniendo suficiente valentía, mientras la de En Comú Podem Aina Vidal y el de Izquierda Unida José Luis Bueno se limitaron a criticar la moción de censura presentada por ese partido y que se debatió hoy en el Congreso.

Muñoz, Vidal y Bueno se repartieron el tiempo de intervención correspondiente al grupo parlamentario de Unidas Podemos en el debate parlamentario. La diputada de Podemos comenzó sugiriendo al candidato de la moción, Ramón Tamames, que “elija bien a sus compañeros”, porque el presidente de Vox, Santiago Abascal, se había “ido a echar la siesta” mientras él seguía en el escaño en la reanudación del debate parlamentario. También replicó a Abascal que la dignidad consiste en aprobar leyes que mejoren la vida de la gente y no en vestir bien.

En esa línea, tachó de “indecente que estemos debatiendo una moción que nace muerta” mientras no se aprueba la Ley de Vivienda o la Ley de salud mental ni se regulariza a inmigrantes que no tienen ocasión de trabajar. A continuación, situó a Vox dentro de una “antiEspaña” y una “Internacional reaccionaria”, que compartiría ideología con el presidente ruso, Vladimir Putin.

Seguidamente, interpretó la moción como un intento de que se extienda la idea de que “la política no sirve para nada” y afeó a Vox que esté supuestamente alejado de las preocupaciones reales de la gente, que incardinó en las reivindicaciones habituales de Podemos, frente al “circo de la ultraderecha”.

Cambiando de tercio, se dirigió al PSOE, ante los murmullos de diputados socialistas, espetando al socio mayoritario de Gobierno que “no bastan las advertencias de ‘que viene el lobo’” y les urgió a aprobar ya la Ley de Vivienda con regulación efectiva de los alquileres, una Ley de Familias y “mantener el consentimiento en el Código Penal”, lo que para UP significaría no volver a ponderar las penas a agresores sexuales en función de si medió o no violencia o intimidación.

PP Y PSOE

Muñoz culpó tanto al PP como al PSOE del crecimiento de Vox. En concreto, habló de “una derecha complaciente que blanqueaba” y compraba sus discursos y de una izquierda socialdemócrata “a la que le faltó valentía” y recortó derechos durante la crisis financiera. Al PP le acusó de haber “alimentado este monstruo” y abrirle las puertas allá donde gobierna.

“Por eso son incapaces de votar en contra”, interpretó sobre la moción de censura, advirtiéndoles de que “el monstruo puede acabar por devorarlos”. Al PSOE le avisó de que Vox se alimenta del miedo y la falta de expectativas y le exhortó de que “acercarse a la derecha no les modera” a los socialistas sino que “blanquea al PP”.

Por el mismo grupo parlamentario, Aina Vidal, de los Comunes, aseguró que la moción “no es por el bien de España ni para cambiar el Gobierno”, sino porque a Vox “no le salen bien las encuestas” para las próximas elecciones, mientras el PP no se abstiene porque no quiere “morder la mano que les puede dar de comer” con un futuro apoyo postelectoral.

Vidal describió el mensaje de Tamames y Vox como “nostálgico, incoherente, paralizado”, tratando de vender que “con los años uno se va dando cuenta de que el mundo no va a cambiar”, y por tanto “quiere extender el gris y la apatía”. Sin embargo, ella presumió de que las políticas de izquierda han aguantado las crisis de la pandemia, pese a “la liga de los señoritos reaccionarios que creen que este Congreso les pertenece”, y garantizó que UP no se resignará a la precariedad, la “uniformidad aplastante” ni al bipartidismo. “No es cierto que cualquier época pasada fuera mejor”, sentenció.

Finalmente, José Luis Bueno, de Izquierda Unida, quien quebró la promesa de Podemos de que sólo intervendrían diputadas por parte del grupo parlamentario, describió la moción como “un esperpento en el más puro sentido de Valle Inclán” porque “no va a ningún sitio” y “nadie se la toma en serio” sin promesa de gobierno ni alternativa aritmética. En su opinión, “la extrema derecha patria no tiene proyecto”.

A Tamames, antiguo militante del PCE como él, le preguntó “qué pinta hablando en el Congreso en nombre de Vox”, que a su modo de ver “representa una vuelta a los valores del franquismo”, y barajó como explicaciones la vanidad o la búsqueda de cariño. En todo caso, alertó del peligro de que Vox use la tribuna parlamentaria “para inocular el virus del odio” y deseó no llegar a arrepentirse de no haber actuado contra ese partido con toda la contundencia del Reglamento. Por último, volvió a dirigirse al candidato para preguntarle si puede contar lo que sabe del 23-F y si llegó a ofrecerse como ministro del Gobierno de concentración que pudo haber presidido el general Armada.

(SERVIMEDIA)
21 Mar 2023
KRT/clc