Crisis climática
Los países pobres necesitan hasta 13 veces más dinero para adaptación climática, según la ONU
- La cifra asciende a entre 187.000 millones y 359.000 millones de dólares anuales en esta década
- Pese a que en 2022 se movilizaron 28.000 millones, la cantidad más alta desde el Acuerdo de París
- El próximo lunes comienza la 29ª Cumbre del Clima (COP29) en Bakú
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Las necesidades de fondos para la adaptación de los países en desarrollo a los impactos del cambio climático son entre 7 y 13 veces mayores que los actuales flujos de financiación pública internacional que aportan las naciones ricas.
Así se recoge la novena edición anual del ‘Informe sobre la brecha de adaptación’, elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) y dado a conocer este jueves antes de que el próximo lunes se inaugure la 29ª Cumbre del Clima -conocida como COP29-, en Bakú (Azerbaiyán).
Ese informe examina hasta qué punto el mundo se está preparando para el cambio climático al evaluar la diferencia entre los costes financieros de la adaptación climática en los países más vulnerables (para fenómenos como sequías, inundaciones, subida del nivel del mar, etc.) y la cantidad de dinero realmente disponible para cubrir esas necesidades.
Los flujos de financiación pública internacional para la adaptación de los países en desarrollo aumentaron de 22.000 millones de dólares en 2021 a 28.000 millones de dólares en 2022, el mayor aumento interanual desde la adopción del Acuerdo de París en 2015).
Sin embargo, se trata de una cifra aún lejos al compromiso adoptado en la Cumbre del Clima de Glasgow de 2021 de que los países ricos dediquen al menos 38.000 millones a ese capítulo en 2025, esto es, el doble respecto a los 19.000 millones de 2019.
“NO HAY EXCUSA”
Sin embargo, el informe apunta que, incluso si se logra el objetivo del Pacto Climático de Glasgow, la brecha de financiación para la adaptación se reduciría apenas un 5%, a entre 187.000 millones y 359.000 millones de dólares.
“El cambio climático ya está devastando comunidades en todo el mundo, en particular las más pobres y vulnerables. Las tormentas violentas están arrasando hogares, los incendios forestales están arrasando bosques y la degradación de la tierra y la sequía están degradando los paisajes”, según Inger Andersen, directora ejecutiva del Pnuma.
Andersen añadió: “Las personas, sus medios de vida y la naturaleza de la que dependen están en verdadero peligro por las consecuencias del cambio climático. Si no actuamos, esto es un anticipo de lo que nos depara el futuro y de por qué simplemente no hay excusa para que el mundo no se tome en serio la adaptación, ahora”.
El último informe del Pnuma sobre brecha de emisiones, difundido la semana pasada, apunta que el aumento de la temperatura media mundial se acerca a 1,5 grados por encima de los niveles preindustriales, y las últimas estimaciones sitúan al mundo en camino de un aumento de 2,6 a 3,1 grados a lo largo de este siglo si no se realizan recortes inmediatos e importantes de las emisiones de gases de efecto invernadero.
NUEVO OBJETIVO
El nuevo informe sobre brecha de adaptación insta a las naciones a adoptar un nuevo objetivo cuantificado colectivo sólido sobre financiación climática en la COP29 e incluir componentes de adaptación más sólidos en su próxima ronda de compromisos climáticos, que se presentarán a principios del año próximo, antes de la COP30 en Belén (Brasil).
En cuanto a la planificación, 171 países cuentan ahora con al menos un instrumento nacional de planificación de la adaptación, es decir, una política, estrategia o plan. De los 26 que carecen de un instrumento de planificación nacional, 10 no muestran indicios de estar desarrollando uno.
Además de más financiación e implementación para abordar los crecientes impactos climáticos, el Pnuma reclama más esfuerzos en materia de creación de capacidad y transferencia de tecnología.
Igualmente, apunta que no se está abordando adecuadamente la cuestión de quién paga por la adaptación. En muchos acuerdos de financiación, los costes finales de la adaptación son asumidos por los países en desarrollo, lo que puede ayudar a cerrar la brecha financiera, pero no está en línea con los principios de “responsabilidades comunes pero diferenciadas y capacidades respectivas” y el de “quien contamina paga”.
(SERVIMEDIA)
07 Nov 2024
MGR/clc