Clima

La ONU retira Ida de la lista de nombres de huracanes

- Fue el más devastador de 2021 tras causar 87 muertos y 71.000 millones en pérdidas en Estados Unidos

MADRID
SERVIMEDIA

Ida no se utilizará más para designar huracanes futuros en el Atlántico tras las numerosas muertes y daños que esa tormenta tropical causó el año pasado en Estados Unidos.

Así lo ha decidido el Comité de Huracanes de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), agencia de la ONU especializada en el tiempo, el clima y el agua.

En su lugar se añadirá Imani a las listas rotativas empleadas para designar a los ciclones tropicales que se forman en el Atlántico y que la OMM supervisa con la finalidad de ayudar a comunicar los avisos de tormenta y alertar a la población de riesgos potencialmente mortales.

Existen seis listas que se emplean de forma rotativa, por lo que los diversos nombres que las conforman se reutilizan cada seis años, salvo que una tormenta sea tan mortífera que se decida retirar su nombre, como en el caso de Ida.

Desde 1953, cuando empezó a utilizarse el actual sistema para bautizar a las tormentas, se han suprimido 94 nombres de las listas empleadas para la cuenca atlántica.

La convención utilizada para asignar nombres a las tormentas suscita gran interés entre la población. Sin embargo, es una pequeña parte de la labor que el Comité de Huracanes de la OMM desempeña para salvar vidas, puesto que también se dedica a la emisión de pronósticos y avisos de vientos, mareas de tempestad y riesgos de inundación, así como a evaluaciones de impacto.

INICIO DE LA TEMPORADA

El Comité de Huracanes está formado por expertos de los servicios meteorológicos e hidrológicos nacionales y su zona de competencia es América del Norte, América Central y el Caribe (Asociación Regional IV de la OMM).

En su reunión anual, que se celebra de forma virtual entre el lunes y el jueves de esta semana, examinó la temporada de huracanes en el Atlántico correspondiente a 2021, que se caracterizó por ser inusualmente activa, y ultimó los preparativos para 2022.

La temporada de huracanes en el Atlántico comienza oficialmente el 1 de junio y se prolonga hasta el 30 de noviembre. Sin embargo, algunas tormentas con nombre se han formado antes de la fecha de inicio oficial de la temporada en cerca de la mitad de los últimos 15 años, circunstancia que se ha repetido en los últimos siete años (2015‑2021).

A la espera del resultado de un estudio técnico del Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos, el Comité de Huracanes no debatió ninguna resolución para adelantar la fecha oficial de inicio de la temporada.

Cada año se forman, de media, 84 ciclones tropicales con nombre en todo el mundo. En el último medio siglo han ocasionado una media diaria de 43 víctimas mortales y 78 millones de dólares (74 millones de euros) en pérdidas, además de aglutinar una tercera parte de las muertes y las pérdidas económicas causadas por desastres relacionados con el tiempo, el clima y el agua, según estadísticas de la OMM entre 1970 a 2019.

Sin embargo, la cantidad de víctimas mortales ha disminuido drásticamente gracias a las mejoras en los pronósticos, los avisos y las medidas de reducción de riesgos de desastre.

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha encomendado a la OMM que elabore un plan para que, en los próximos cinco años, todo el mundo cuente con la protección que brindan los sistemas de alerta temprana.

RESUMEN DE 2021

Según la agencia estadounidense Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés), 2021 fue el tercer año más activo en cuanto a tormentas con nombre del que se tiene constancia.

Asimismo, la de 2021 fue la sexta temporada consecutiva de huracanes en la que la actividad registrada en el Atlántico fue superior a lo normal. Por segundo año seguido -y es la primera vez que esto ocurre- se agotaron los nombres ordinarios de la lista rotativa de la OMM que estaba activa ese año.

Ida fue la tormenta más devastadora de la temporada. Al convertirse en huracán de categoría 4 en la escala de Saffir-Simpson, que mide la fuerza del viento de los huracanes, alcanzó su máxima intensidad y causó daños graves o catastróficos en el sureste de Luisiana (Estados Unidos).

Posteriormente, Ida se convirtió en una baja extratropical que provocó fuertes lluvias e inundaciones mortales en el noreste de los Estados Unidos. Ocasionó 55 víctimas mortales directas y 32 muertes indirectas en ese país. Los Centros Nacionales de Información Ambiental (NCEI) de la NOAA estimaron que los daños causados en Estados Unidos por los vientos, la precipitación, las mareas de tempestad y los tornados asociados a Ida ascendieron a 75.000 millones de dólares (más de 71.000 millones de euros).

(SERVIMEDIA)
28 Abr 2022
MGR/gja