Clima
La ONU pide “más billones” en financiación climática para los países pobres
- Para evitar una transición ecológica “a dos velocidades”
- La Cumbre del Clima de Bakú (COP29) se centrará en un nuevo objetivo de dinero para las naciones vulnerables
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El secretario ejecutivo de ONU Cambio Climático, Simon Stiell, reclamó este jueves, especialmente al G-20 y a los bancos multilaterales de desarrollo, “más billones” en financiación para los países más golpeados por los impactos del cambio climático con el fin de evitar una transición ecológica “a dos velocidades”.
Stiell lanzó esa petición en un evento virtual organizado por la Brookings Institution antes de que el próximo 11 de noviembre comience la 29ª Cumbre del Clima -conocida como COP29- en Bakú (Azerbaiyán), donde la financiación climática será el principal asunto en las negociaciones.
Su reivindicación llegó después de que el Consejo de la UE, que agrupa a los países comunitarios, acordara el pasado lunes su posición negociadora en la COP29 para que la conferencia pacte un nuevo objetivo de financiación climática que sea “efectivo, alcanzable y exigente”, incluya diversos flujos financieros y un grupo más amplio de contribuyentes, no solo los países ricos.
Stiell apuntó que se han producido “avances reales” en la última década y el año pasado se invirtió más de un billón de dólares en acción climática en todo el mundo, cuando hace un decenio esa cifra era de cientos de miles de millones.
Además, los países ricos aportaron y movilizaron en 2022 más de 100.000 millones de dólares en financiación climática para las naciones en desarrollo, según la OCDE. “Pero en relación con lo que necesitamos, no es ni de lejos suficiente”, añadió Stiell.
El secretario ejecutivo de ONU Cambio Climático sentenció: “Sencillamente, no podemos permitirnos un mundo en el que hay quienes tienen energía limpia y quienes no. En una transición global a dos velocidades, tarde o temprano todos saldrán perdiendo”.
“Solo podremos evitar que la crisis climática diezme todas las economías -incluidas las más grandes- si todas las naciones disponen de los medios necesarios para reducir drásticamente la contaminación por gases de efecto invernadero y aumentar la resiliencia al cambio climático. Por tanto, sabemos que se necesitan más billones”, agregó.
“UN PASO ADELANTE”
Stiell subrayó que se trata de “una inversión crucial para proteger la economía mundial, y supondrá una fracción de los costes que pagarán todas las naciones si permitimos que la crisis climática siga desbocada, devastando cada año más vidas y medios de subsistencia”.
“La financiación internacional de la lucha contra el cambio climático debe crecer, dar un paso adelante y aumentar su escala”, apostilló.
Por ello, instó al Banco Mundial, los bancos multilaterales de desarrollo y el FMI (Fondo Monetario Internacional) a comprometerse a “garantizar que los países en desarrollo dispongan de fondos y espacio fiscal para la acción y la inversión climáticas, y no de deudas devastadoras y costes de capital por las nubes”. “El alivio de la deuda y la introducción de cláusulas de deuda más relacionadas con el clima son un buen comienzo”, añadió.
Además, comentó que los países del G-20 son los “mayores accionistas” de los bancos de desarrollo, por lo que deben “financiarlos adecuadamente y exigirles más, incluidas reformas más amplias de la arquitectura financiera internacional, al tiempo que trabajan para encontrar nuevas e innovadoras fuentes de financiación”.
“PROFUNDA FRACTURA”
Por otro lado, Stiell subrayó que “todos los gobiernos” deben acordar en la COP29 de Bakú “un nuevo objetivo para la financiación internacional de la lucha contra el cambio climático que responda verdaderamente a las necesidades de los países en desarrollo”.
“No me corresponde a mí hacer un prejuicio de cómo será el nuevo objetivo. Pero está claro que la financiación pública debe estar en el centro. La mayor parte posible de esta financiación debe ser en forma de subvenciones o en condiciones favorables, y debe hacerse más accesible a quienes más la necesitan”, apostilló.
Stiell indicó que “este es un momento de profunda fractura entre las naciones y dentro de ellas”. “En tiempos como estos, existe la tentación de volverse hacia uno mismo. La falsa ilusión de que lo que ocurre en el patio trasero de mi vecino no es mi problema o no me concierne. Si seguimos por este camino, pronto habremos perdido en la lucha mundial contra el cambio climático”, concluyó.
(SERVIMEDIA)
17 Oct 2024
MGR/clc