La obra "Lope de Aguirre, traidor" se estrena mañana ---------------------------------------------------
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El presidente de la Comisión del Quinto Centenario, Luis Yáñez, aseguró hoy en la presentación de la obra "Lope de Aguirre, traidor", que con el patrocinio de esta obra de teatro "no buscamos visiones críticas, pero tampoco laudatorias; lo que queremos fomentar es la creatividad y la calidad".
De esta manera respondió a qienes consideran que los tres montajes españoles que la Comisión ha producido este año, "Lope de Aguirre, traidor", "Yo tengo un tío en América" y "Tirano Banderas", constituyen sendas críticas a la presencia española en el Nuevo Mundo.
"No tenemos ninguna vocación de dirigismo", afirmó Yáñez. "Por tanto, desde el punto de vista político no podemos decirles a los creadores lo que tienen que hacer y cómo tienen que hacerlo. El único criterio que se planteó fue apoyar proyectos que tocasen el tema de Amrica desde diferentes perspectivas".
Argumentó que la intención de la Administración al encargar las obras era exclusivamente crear un debate en el que se planteasen reflexiones en libertad, y puso el ejemplo de la producción en Inglaterra de la película "Ghandi", que presentaba una actitud muy crítica con el imperio británico.
José Luis Gómez, director e intérprete de "Lope de Aguirre, traidor", que se estrena mañana en el Teatro María Guerrero de Madrid, señaló que se trata de un montaje muy diícil, que sólo ha sido posible con el patrocinio institucional.
La obra, escrita por José Sanchís Sinisterra, el autor de "¡Ay, Carmela!", está planteada en nueve monólogos de personajes que tuvieron algo que ver con el protagonista, que no aparece, para describir el proceso psicológico del conquistador revelado contra su propio país.
El interés de "Lope de Aguirre, traidor" radica, según José Luis Gómez, "en el tratamiento de la colonización no sólo desde el punto de vista de la instrumentalizacón de la fuerza de quien impone su cultura, sino también desde los mismos colonizadores, que acaban siendo víctimas del triste destino de las utopías".
Por último, explicó que obras de este tipo de teatro español contemporáneo, "que contienen un alto nivel de exigencia interpretativa, tienen difícil salida comercial y poco a poco dejarán de escribirse, porque no hay dónde estrenarlas ni nadie que las produzca".
(SERVIMEDIA)
03 Mar 1992
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