Ley trans

El Congreso da luz verde a la ‘Ley trans’

Madrid
SERVIMEDIA

El Pleno del Congreso de los Diputados aprobó este jueves la conocida como ‘Ley trans’; una norma que ha tensado las costuras en el seno de la mayoría de investidura y en el propio Gobierno de coalición, hasta el punto de que el PSOE se quedó solo la semana pasada en la Comisión de Igualdad de la Cámara en su defensa del endurecimiento las condiciones para que los menores de edad puedan ejercer su derecho a la autodeterminación de género.

Lo hizo por 188 votos a favor, 150 votos en contra y 7 abstenciones (una de ellas la de la exvicepresidenta del Gobierno y diputada socialista Carmen Calvo), por lo que ahora la norma seguirá su tramitación en el Senado. El texto aprobado coincide con el dictamen emitido por la Comisión de Igualdad de la Cámara Baja en su sesión del pasado 12 de diciembre, tras ser rechazadas las enmiendas 'vivas' que los grupos parlamentarios habían mantenido para su debate y votación en el Pleno.

En el debate de la norma, que tuvo lugar ayer, la ministra de Igualdad, Irene Montero, saludó que “la mayoría feminista” del Congreso de los Diputados mañana vaya a “responder al odio, a la transfobia y a la lgtbifobia con más derechos” aprobando la ‘Ley trans’.

La titular de Igualdad celebró que con la primera ‘Ley trans’ de la historia de la democracia española “avanzamos en derechos y avanzamos como país” al “ampliar los derechos y las oportunidades de felicidad de bastantes personas” y “mejorando las vidas de todas, todos y todes”.

Tras destacar que el Congreso “toma con fuerza el hilo arcoíris para reconocer más derechos”, refrendó que la ley auspiciará “proyectos de vida libres, sin miedo, sin culpa, sin discriminaciones”.

Luego de agradecer a los activistas, organizaciones y sindicatos su lucha por impulsar esta ley, aseveró que ésta “repara una deuda pública del Estado con las personas trans”, las cuales “no son enfermas, no están locas, no son unos monstruos, ni delincuentes; no necesitan tutelas ni testigos que digan quiénes son; son quienes son, y es obligación del Estado reconocer y garantizar sus derechos”.

Irene Montero lamentó que en la tramitación de esta ley haya rezumado cierta transfobia, algo por lo cual se disculpó; sin embargo, manifestó que “hoy la mayoría feminista de esta Cámara responde al odio, a la transfobia y a la lgtbifobia con más derechos”.

“Hoy este Congreso cierra armarios y abre puertas y ventanas para asegurar vidas libres a todas las personas trans y todas personas Lgtbi. Viva vuestra lucha, y gracias”, concluyó.

ENMIENDAS SOCIALISTAS

El debate de la ‘Ley trans’ fue de guante blanco en general, y nadie se refirió explícitamente a las enmiendas del PSOE que la Comisión de Igualdad de la Cámara tumbó y que se referían al endurecimiento las condiciones para que los menores de edad puedan ejercer su derecho a la autodeterminación de género.

Fueron precisamente los socialistas quienes sacaron a colación esta cuestión a través de su diputada Andrea Fernández, quien defendió su pertinencia arguyendo que convertían al texto en “más garantista”, proporcionándole “un marco más perfecto, más seguro y jurídicamente más robusto”.

Tras reconocer que no contaron con la mayoría de la Cámara para sacar adelante las enmiendas, deploró que Podemos haya estado, a su juicio, “absolutamente desacertado” acusando al PSOE de “pactar con la derecha un retroceso en los derechos Lgtbi”.

Por ello, dejó claro a este colectivo que los socialistas “ni les fallamos en el pasado, ni les fallamos ahora, ni les fallaremos en el futuro”, y remató su intervención con una dejando caer que su grupo es el “más importante, más numeroso y más determinante en la aprobación de esta ley”.

“ERRE QUE ERRE”

Por su parte, Rosa Romero (PP) acusó al Gobierno de ser el “erre que erre”; una expresión que resume, desde su punto de vista, que “no se puede gobernar peor, ni hacer más daño en tan poco tiempo”, como ha quedado acreditado en este “diciembre negro” durante el que pretende poner en marcha “reformas a todo correr para dañar la democracia”.

Se dirigió directamente a Irene Montero para, recordando la norma del ‘sólo sí es sí’, espetarle que “esta ley es un ‘déjà vu”, lo que le dio pie a comentarle que “legislar no va de ponerse camisetas de ‘mariliendre’, insultar a jueces ni presentar una ley con tanta trascendencia como esta sin un debate serio, tranquilo, sosegado con toda la sociedad”.

Afirmó que la ley es “tremendamente intervencionista, sancionaria, cargada de una ideología que la mayoría de los españoles rechazan” y ajena a cualquier tipo de “consenso social” y “consenso político”.

Tras preguntar a las diputadas del PSOE los motivos por los que “se arrodillan ante los socios de Podemos”, dejó caer que “los errores del señor Sánchez (por Pedro, presidente del Gobierno) los están pagando los españoles y los más vulnerables, especialmente las mujeres y los menores”.

En la misma línea, Carla Toscano de Balbín (Vox) comentó que la ‘Ley trans’ es el resultado de una “ideología de género que destruye la naturaleza humana” y aboca a los menores a “decidir sobre sus cuerpos para abortar, hormonarse y mutilarse”.

RESTO GRUPOS

Por otro lado, Sofía Fernández Castañón (Podemos) celebró que la ley vaya a “escribir otra narrativa en el BOE”, y lanzó un dardo a los socialistas citando a Pedro Zerolo (1960-2015) como “ejemplo de defender las ideas por encima de la disciplina de voto”; mientras que María Carvalho (ERC) avanzó que “comienza la lucha para defender los derechos que quedan pendientes, porque esta ley es el fruto de la lucha de esta generación; pero vendrá otra generación, y otros derechos, y otras leyes”.

Pilar Calvo (Junts) pidió que en la tramitación en el Senado “se amplíe el margen de confianza a los menores trans”; Iñigo Errejón (Más País) previno al PP de “recurrir a su mismo as de siempre: el Tribunal Constitucional, para ganar con trampas lo que no ganan con los votos”; Joan Baldoví (Compromís) saludó que la norma “marcará, sin duda, un cambio importante para personas trans y lgtbi”; Néstor Rego (BNG) reivindicó la trayectoria de su partido en la defensa de los derechos del colectivo.

Sara Giménez (Ciudadanos) dijo que lo que debería ser “un día importante para quienes defendemos la libertad y la igualdad de las personas” tiene un “sabor agridulce” por la “tramitación chapucera” de la norma; Joseba Agirretxea (PNV) expuso que la norma convierte en ley “una realidad que desgraciadamente ha estado oculta, denigrada, perseguida”; Isabel Pozueta (Bildu) subrayó que el texto es “imprescindible para garantizar los derechos y las necesidades específicas de las personas Lgtbiq”; y Mireia Vehí (CUP) subrayó que “quienes nos agreden a las mujeres es la masculinidad violenta, no las personas que deciden transgredir el sistema sexo género de este patriarcado que nos asesina”.

(SERVIMEDIA)
22 Dic 2022
MST/gja