Salud

Músicos por la Salud rescata del olvido 78 canciones con la ayuda de mayores y personas con demencia

- Gracias al programa 'Música para recordar, cantar y curar' que ha desarrollado en colaboración con el Ministerio de Cultura en residencias, centros sociosanitarios y hospitales

MADRID
SERVIMEDIA

La Fundación Músicos por la Salud ha recuperado 78 canciones que estaban a punto de perderse gracias al programa 'Música para recordar, cantar y curar', que ha desarrollado en colaboración con el Ministerio de Cultura en residencias, centros sociosanitarios y hospitales.

Entre las melodías recuperadas se hallan jotas, canciones tradicionales, romances, seguidillas y villacincos. El plan se enmarca en programa de promoción cultural del Ministerio, un proyecto de investigación participativa que tiene un doble objetivo: recopilar canciones a nivel local y evaluar el impacto de la música en la salud mental de los participantes empleando metodología propia de la Fundación.

Se han celebrado 200 microconciertos participativos en los que, con ayuda de familiares y cuidadores, se ha recabado información sobre las canciones de la infancia del paciente y, a partir del recuerdo, se ha realizado un análisis musical completo para obtener la melodía. Los microconciertos han sido grabados y almacenados en la 'Biblioteca Nacional de recuerdos musicales', que se estrenará en los próximos días.

La Fundación Músicos por la Salud explicó que el impacto del programa en la salud mental y la satisfacción de los participantes ha sido "notablemente positivo", según el informe de evaluación. "Un elevado porcentaje reportó mejoras en su estado emocional, en consonancia con los resultados de estudios científicos que han demostrado que la música puede influir positivamente en la salud mental y el bienestar general", destacó.

Saarikallio y Erkkilä (2007) estudiaron la influencia de la música en las personas y concluyeron que es una herramienta eficaz para la regulación de las emociones, ayudando a manejar el estrés y mejorar el estado de ánimo. Además, la participación en actividades musicales puede promover el sentido de comunidad y reducir la sensación de aislamiento, especialmente en poblaciones vulnerables como las personas mayores.

En este colectivo, la música puede retrasar el deterioro cognitivo y mejorar la calidad de vida en personas con demencia. Asimismo, la fundación indicó la música ofrece una plataforma para la expresión emocional y la interacción social, factores cruciales para el bienestar de los ancianos.

(SERVIMEDIA)
12 Jul 2024
s/gja