Espacio

La misión espacial Arrakihs supera en tiempo récord una fase “crítica” del desarrollo de su ‘cerebro’ para estudiar la materia oscura

MADRID
SERVIMEDIA

La misión espacial Arrakihs de la Agencia Espacial Europea (ESA) superó en tan solo seis meses la Revisión de los Requisitos Preliminares del Instrumento (iPRR), lo cual es un paso “clave” para que la agencia espacial aprobara avanzar de fase con el objetivo de finalizar la Carga Útil de la misión, que es el cerebro de la misión.

Según informó este lunes el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), esta carga es un instrumento compuesto por dos cámaras visibles y dos cámaras infrarrojas que buscan obtener las imágenes profundas del universo que serán necesarias para alcanzar los objetivos científicos de la misión, en consecuencia, conocer la naturaleza de la materia oscura que compone el cosmos.

Este hecho tuvo lugar el pasado mes de marzo, cuando el éxito de iPRR llevó a la ESA a determinar el paso de la ‘Fase A’ a la ‘Fase B’, que comenzó en mayo, y así garantizar la continuación de la que está llamada a ser la próxima misión de clase rápida en el Programa Científico (F2) de la ESA. La decisión final sobre su adopción está prevista en el primer semestre de 2026, según detalló el CSIC.

El consorcio de la misión, que incluye a más de 100 investigadores de más de 20 centros de investigación y universidades de diferentes países, está liderado por el Instituto de Física de Cantabria (IFCA).

“Arrakihs es una misión muy bonita, está enfocada a un objetivo muy concreto, que es tratar de demostrar cuál es la naturaleza de la materia oscura mediante la obtención de unas imágenes muy profundas, en los halos de galaxias como la Vía Láctea”, explicó el líder del consorcio y profesor de investigación en el IFCA, Rafael Guzmán.

Como señaló el investigador, el objetivo de Arrakihs es explorar el universo para conocer la naturaleza de la materia oscura que lo compone. “Para explicar la estructura y dinámica de nuestro cosmos, ha sido necesario introducir un tipo de componente que no podemos observar directamente, pero que influye gravitacionalmente en el movimiento de estrellas y galaxias”, dijo Guzmán.

Se trata de la materia oscura, que, según la comunidad investigadora, constituye más del 80% de la materia del universo, y sus efectos pueden ser revelados por las características de las corrientes estelares, débiles rastros de estrellas que dejan las galaxias pequeñas que orbitan en el halo de galaxias grandes, como la Vía Láctea, al destruirse por la interacción gravitatoria.

(SERVIMEDIA)
03 Jun 2024
AGG/gja