Cultura
El mezclador con micro usado el 23-F, mensajes a Carlos Llamas y la partitura de su sintonía componen el legado de la Ser en el Cervantes
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El Instituto Cervantes acogió este jueves en su sede de Madrid un homenaje a la Cadena Ser, con motivo del centenario de la emisora, en el marco del cual se depositó un legado en la Caja de las Letras de la institución cervantina compuesto por documentos escritos, una historieta gráfica y un mezclador de sonido utilizado en el 23-F.
En el acto estuvieron presentes el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero; el director general de la Cadena Ser, Ignacio Soto; la directora de Contenidos de la emisora, Montserrat Domínguez; el director del centenario y delegado de Prisa Media en Cataluña, Jaume Serra; y el director del programa ‘A vivir que son dos días’, Javier del Pino, según informó el Cervantes.
El legado de la Cadena Ser, depositado en la caja 1182 del Cervantes, está formado por cuatro piezas históricas que representan otros tantos momentos clave de la radio española. En palabras de García Montero, la Ser es “una cadena que trabaja por la libertad y por la democracia, porque es desde hace un siglo una cadena humana”.
Subrayó que esta emisora “ha conectado con la audiencia y ha sido testigo de los cambios sociales y narradora de los acontecimientos colectivos” y apuntó que “la radio se pega a la piel de la sociedad, entra en nuestras vidas, casas, coches, oficinas, móviles”, lo que le sirvió para argüir que el hecho de que “más de cuatro millones de personas empiecen el día junto a unas mismas voces supone un dato que refleja los vínculos que existen dentro de un idioma, una comunidad, una cultura”.
Por su parte, Jaume Serra incidió en que la radio se convirtió hace cien años en “un elemento transformador de la sociedad”, como lo atestigua que “por primera vez una persona analfabeta podía saber qué pasaba, rompió fronteras independientemente del origen o condición social, fue un elemento democrático que transformó el mundo y es el que goza de mejor salud de entre los medios tradicionales en el mundo de la digitalización”.
También repasó brevemente la historia de la Ser al subrayar que “en los años 20 se hizo popular en seguida; en la República, emergió como un elemento de alta intensidad informativa, y se volvió una poderosa arma de propaganda durante la Guerra Civil, hasta que fue acallada por la dictadura”, cuando “buscó otro espacio: el de la imaginación y las emociones”.
NOCHE DE LOS TRANSISTORES
El contenido del legado cuenta con un mezclador de sonido utilizado en el 23-F, un aparato técnico clave en la historia de la radiodifusión en España por permitir la transmisión de lo que ocurrió en el Congreso de los Diputados el 23 de febrero de 1981.
Este mezclador, de marca Itame y con micrófono, se empleó como un ardid para poder grabar en directo el asalto a la Cámara Baja sin que los golpistas se intentaran. Junto al aparato se han incluido las cintas originales con los registros sonoros de aquella fecha.
Cabe recordar que la Ser fue el único medio que pudo grabar las veinte horas que duró el secuestro de la Cámara y que no se emitieron en directo para no alertar a los golpistas de que había un micrófono funcionando.
Montserrat Domínguez rememoró aquella jornada, que ha pasado a la historia como ‘La noche de los transistores’, que “se necesita valor, arrojo, conocimientos técnicos y sangre fría para hacer lo que hicieron aquel día los técnicos Rafael Luis Díaz y Mariano Revilla” y manifestó que “la radio se adelantó a Internet varias décadas en cuanto a la inmediatez y demuestra que con tecnología, empatía e inteligencia podemos llegar a cualquier rincón gracias a la cercanía que genera”.
A su vez, la Ser entregó el facsímil de la partitura original de la sintonía de la emisora: ‘Sinfonía Azul’ (1951), compuesta por Federico Mompou, con anotaciones del propio autor, y que fue cedida a la Ser en 1966, fecha en que se convirtió en la sintonía original de la emisora.
También se legó el guion original, mecanografiado y con acotaciones e indicaciones de efectos sonoros del primer capítulo del serial ‘Diego Valor’, de Enrique Jarnés Bergua, ‘Jarber’, una serie sobre un superhéroe que se enfrenta a las fuerzas del mal y que fue muy popular en la década de 1950. Entre 1953 y 1958 se emitieron 1.200 capítulos (uno diario), de 15 minutos de duración, que fueron adaptados a tebeos, teatro y televisión.
CARLOS LLAMAS
Del mismo modo, se depositó un sobre con mensajes de los oyentes dirigidos a Carlos Llamas, fallecido en 2007, y que fue el director y presentador del programa ‘Hora 25’ entre 1992 y 2006. Javier del Pino explicó que “creímos que era imprescindible que él estuviera en este legado porque hacía una cosa que no hace nadie más: que los pensaran que cada uno de ellos estaba al frente de ‘Hora 25’”.
En ese sentido, expuso que se descubrió un cajón repleto de mensajes impresos de cientos de oyentes “expresando sus emociones y echando de menos a Carlos después de dejar el programa durante ocho meses para recibir quimioterapia” y exclamó que “no hay ni un solo ‘hater’”.
Por último, el Cervantes cedió al Cervantes el auca o aleluya (serie de viñetas con rimas) ‘Vida de Radio Barcelona’, fechado en 1949.
Tras el legado, García Montero presentó la mesa redonda ‘Cien años de SER, cien años de radio’ en la que intervinieron algunos de los periodistas que forman parte de la plantilla de la emisora en la actualidad, como los ya mencionados Javier del Pino y Montserrat Domínguez, Àngels Barceló y Aimar Bretos.
(SERVIMEDIA)
27 Jun 2024
MST/clc