MADRID

LA MAYORIA DE LOS ATENDIDOS POR UNAD SON HOMBRES DE ENTRE 26 Y 44 AÑOS, HEROINOMANOS, CON ESTUDIOS PRIMARIOS Y EN PARO

- La proporción de mujeres que se benefician de los programas de UNAD ha pasado del 15 al 36% en los últimos diez años

MADRID
SERVIMEDIA

La mayoría de las personas que han pasado por alguno de los programas asistenciales desarrollados por la Unión de Asociaciones y Entidades de Atención al Drogodependiente (UNAD) en los últimos diez años son hombres de entre 26 y 44 años que consumen sobre todo heroína o heroína y cocaína, con estudios primarios y en paro, según indicó hoy el presidente de esta organización, Luciano Poyato.

Poyato añadió que la mayor parte de los usuarios de estos servicios (38%) llevan consumiendo drogas más de diez años y comenzaron a utilizarlas entre los 26 y los 44 años (62%). No obstante, resaltó el hecho de que la población menor de 16 años que se ha beneficiado de alguno de sus programas asistenciales haya pasado de representar el 1,9% al 3,8% en el último decenio.

En cuanto al sexo, Luciano Poyato matizó que si bien la mayoría de los atendidos por las 271 entidades que conforman UNAD siguen siendo varones (64%), "estamos asistiendo a un proceso de feminización de las drogas", ya que el porcentaje de mujeres asistidas por esta agrupación ha pasado del 15 al 36% en los últimos diez años.

El presidente de UNAD dio estos datos en la presentación del perfil del usuario de programas y centros de asistencia de personas con problemas de drogodependencias, elaborado en los últimos dos años a partir de 41.000 fichas de otros tantos atendidos en alguno de los 912 programas asistenciales desarrollados por las 271 asociaciones de esta organización.

Al igual que en años anteriores, la mayor parte de los atendidos por UNAD son policonsumidores, ya que no utilizan una sola sustancia psicoactiva. Los datos señalan que la droga principal de consumo es la heroína (24%), seguida de la mezcla de esta sustancia y de la cocaína (20%). A continuación se sitúan el consumo principal de cocaína, con un 13%; el de cannabis (5%), y el de drogas de síntesis, con un 3%.

En este sentido, el presidente de UNAD indicó que "se aprecia la llegada a este tipo de centros de la gente que consume drogas de síntesis", algo que hasta ahora no ocurría.

DROGODEPENDENCIA Y EXCLUSION SOCIAL

En cuanto al nivel de estudios, Poyato señaló que el perfil de la persona atendida en los programas asistenciales en este aspecto responde a la relación existente entre drogodependencias y exclusión social, puesto que el 13% de los usuarios analizados carece de estudios y el 39% ha accedido únicamente a los primarios. "Solamente el 4% tiene formación universitaria", agregó.

La citada relación entre drogodependencias y exclusión social es algo que se percibe también en el aspecto laboral de las personas analizadas, según Poyato, ya que "sólo el 25% de ellas trabaja". El 35% se declara en paro, el 13% cobra algún tipo de subsidio o renta básica y el 6% afirma ser estudiante.

Otro dato destacado por el presidente de UNAD es el relativo a la salud de los usuarios, que en un 65% no tienen problemas sanitarios añadidos a los propios de la drogadicción. No obstante, del 35% restante, el 28% presenta sida, un porcentaje que Poyato constató que "va disminuyendo"; el 31% tiene hepatitis C y el 21%, patología dual diagnosticada (dependencia a las drogas y tratamiento psiquiátrica).

Por último, el estudio refleja que más de una quinta parte (22%) sigue utilizando la jeringuilla como vía de consumo, a pesar de los riesgos que conlleva; el 47% fuma o inhala la droga; el 17%, la esnifa; el 12%, la consume por vía oral, y el 2% dice que utiliza otras formas.

El presidente de la Unión de Asociaciones y Entidades de Atención al Drogodependiente aseguró que "hay que seguir consolidando los centros asistenciales para una población que sigue consumiendo heroína y cocaína" y que habrá también que prever la prevalencia de consumo para reciclar estos centros y tratamientos".

(SERVIMEDIA)
02 Feb 2005
IGA