Conflictos
Más de 143.000 personas han muerto o resultado heridas por minas antipersonales desde 1999
- Hoy se celebra el Día Internacional de información sobre el peligro de las minas y de asistencia para las actividades relativas a las minas

El texto se ha copiado correctamente en el portapapeles
Las minas antipersonales u otro tipo de artefactos terrestres han matado a más de 143.000 personas entre 1999 y 2020, según Naciones Unidas, que destaca que crear un artefacto de ese tipo puede costar un dólar, mientras que el coste de eliminarla del terreno puede multiplicarse por 1.000.
La ONU aporta esos datos con motivo del Día Internacional de información sobre el peligro de las minas y de asistencia para las actividades relativas a las minas, que se celebra este viernes con el lema 'La seguridad del futuro empieza aquí' con el fin de destacar que "las minas, los restos explosivos de guerra y los artefactos explosivos improvisados siguen siendo causa de muertes y traumatismos, especialmente en situaciones de conflicto armado".
"De media, una persona muere o resulta herida por un artefacto explosivo de este tipo cada hora. Entre las víctimas hay muchos niños. El uso de artefactos explosivos improvisados se ha extendido, aterrorizando a la población civil y amenazando a los agentes humanitarios y las misiones y el personal de las Naciones Unidas", añade la ONU.
No obstante, Naciones Unidas subraya que se han destruido más de 55 millones de minas antipersona almacenadas entre 1999 y 2022.
"AMENAZA"
El secretario general de la ONU, António Guterres, apunta que "las minas terrestres, los restos explosivos de guerra y los artefactos explosivos improvisados suponen una amenaza para más de 100 millones de personas en todo el mundo".
En su mensaje con motivo de este Día Internacional, recogido por Servimedia, Guterres subraya que "de Afganistán a Myanmar, del Sudán a Ucrania, Siria, el Territorio Palestino Ocupado y más allá, estos mortíferos artefactos contaminan comunidades rurales y urbanas, matando indiscriminadamente a civiles y bloqueando esfuerzos humanitarios y de desarrollo vitales".
“Incluso cuando se silencian las armas, estos restos de guerra permanecen, acechando en los campos y en los caminos y carreteras, amenazando la vida de civiles inocentes y los medios de subsistencia de las comunidades”, recalca.
Guterres llamó a todos los países que aún no lo hayan hecho para que ratifiquen y apliquen plenamente las Convenciones sobre la Prohibición de las Minas Antipersonales, sobre Municiones en Racimo y sobre Ciertas Armas Convencionales. “Las normas y principios humanitarios consagrados en estos tratados deben mantenerse y preservarse”, apostilla.
(SERVIMEDIA)
04 Abr 2025
MGR/clc/gja