Ciencia
El mamut fue una fuente de alimento clave para antiguos indígenas americanos
- Según un estudio

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Un equipo de científicos ha descubierto la primera evidencia directa de que antiguos indígenas americanos dependían principalmente del mamut y otros animales grandes para alimentarse.
Esta investigación arroja nueva luz sobre la rápida expansión de los humanos en América y la extinción de los grandes mamíferos de la Edad de Hielo.
El estudio, publicado este miércoles en la revista ‘Science Advances’, se basa en el análisis de isótopos estables para modelar la dieta de la madre de un bebé humano descubierto en un cementerio de cultura Clovis situado en Montana (Estados Unidos) y con unos 13.000 años de antigüedad.
Antes de este estudio, la dieta prehistórica se infería mediante el análisis de evidencia secundaria, como herramientas de piedra o restos preservados de animales de presa.
Los hallazgos respaldan la hipótesis de que la gente de Clovis se especializaba en cazar animales grandes en lugar de buscar animales y plantas más pequeños.
El pueblo Clovis habitó América del Norte hace unos 13.000 años. Entonces, animales como los mamuts vivieron tanto en el norte de Asia como en América. Migraban largas distancias, lo que los convertía en un recurso fiable, rico en grasas y proteínas para los seres humanos, que tenían una gran movilidad.
“El enfoque en los mamuts ayuda a explicar cómo la gente Clovis pudo expandirse por América del Norte y América del Sur en solo unos pocos cientos de años”, apunta James Chatters, de la Universidad McMaster (Canadá).
Ben Potter, profesor de arqueología en la Universidad de Alaska Fairbanks (Estados Unidos), indica: "Lo que me sorprende es que esto confirma muchos datos de otros yacimientos. Por ejemplo, las partes de animales que se encuentran en los yacimientos de Clovis están dominadas por la megafauna y las puntas de los proyectiles son grandes, fijadas a dardos, que eran armas de distancia eficaces".
VIDA FLEXIBLE
Potter subraya que la caza de mamuts proporcionó una forma de vida flexible a los Clovis y les permitió trasladarse a nuevas áreas sin tener que depender de animales más pequeños y localizados, que podían variar significativamente de una región a otra.
“Esta movilidad coincide con lo que vemos en la tecnología y los patrones de asentamiento de los Clovis. Eran muy móviles. Transportaban recursos como piedras para herramientas a lo largo de cientos de kilómetros”, explica Potter.
Los investigadores pudieron modelar la dieta de los Clovis analizando primero los datos isotópicos publicados durante estudios anteriores realizados por otros investigadores sobre los restos de Anzick-1, un niño Clovis de 18 meses. Al ajustar la alimentación por lactancia, pudieron estimar los valores de la dieta de su madre.
"Los isótopos proporcionan una huella química de la dieta de un consumidor y pueden compararse con los de otros elementos de la dieta para estimar la contribución proporcional de los diferentes elementos de la dieta", indica Mat Wooller, director de la instalación de isótopos estables en la Universidad de Alaska Fairbanks.
EXTINCIÓN
El equipo comparó la huella isotópica estable de la madre con las de una amplia variedad de fuentes de alimentos del mismo periodo de tiempo y región. Descubrieron que un 40% de su dieta provenía de mamuts y el resto, de otros animales grandes como alces y bisontes. Los pequeños mamíferos, que a veces se consideraban una fuente importante de alimentos, desempeñaban un papel muy secundario en su alimentación.
Por último, los científicos compararon la dieta de la madre con la de otros omnívoros y carnívoros de la misma época, incluidos los leones, osos y lobos americanos. La alimentación de la madre era muy similar a la del gato cimitarra, un especialista en cazar mamuts.
Los hallazgos también sugieren que los primeros humanos pueden haber contribuido a la extinción de grandes animales de la Edad de Hielo, especialmente cuando los cambios ambientales redujeron sus hábitats.
“Se dio la combinación de una cultura de caza altamente sofisticada, con habilidades perfeccionadas durante más de 10.000 años en Eurasia, y el encuentro con poblaciones ingenuas de megafauna bajo estrés ambiental”, recalca Chatters.
(SERVIMEDIA)
04 Dic 2024
MGR/clc