Medio ambiente

Las luces navideñas en Madrid contaminan menos que las de campos deportivos, según la Complutense

- Las del Real Jardín Botánico de Madrid, el cono de Sol y la gran bola entre Alcalá y Gran Vía fueron las de mayor impacto

MADRID
SERVIMEDIA

La contaminación lumínica generada por el alumbrado navideño en Madrid es menor que la que se produce en campos deportivos, según aseguran investigadores de la Universidad Complutense de Madrid (UCM).

El estudio fue realizado por el Grupo de Astrofísica Extragaláctica e Instrumentación Astronómica (Guaix-UCM) con el apoyo del Grupo de Protección del Cielo de esta institución universitaria.

Los investigadores aseguran que son los primeros en obtener imágenes desde el espacio relativas al alumbrado ornamental navideño de una ciudad. Antes sólo se había detectado el incremento global de un área extensa mediante imágenes del satélite Suomi-NPP.

Las imágenes obtenidas tienen una resolución de 50 centímetros por pixel frente a los 750 metros por pixel del satélite Suomi NPP o los 4 metros por pixel de la Estación Espacial Internacional.

El procesado para obtener esos 50 cm/pixel corrió a cargo del equipo de la UCM con técnicas de súper resolución, que facilitan imágenes más precisas que permiten detectar instalaciones y focos individuales. Los investigadores del grupo Guaix, con el apoyo y la aportación desinteresada del Grupo de Protección del Cielo, llevan desde 2018 analizando la ciudad de Madrid con datos de la constelación de satélites chinos Jilin-1(Charming Globe) y desde 2003 con información de la Estación Espacial Internacional.

Con las nuevas imágenes tomadas durante estas Navidades fue posible no sólo detectar la iluminación ornamental navideña, sino medirla directamente.

IMPACTOS MENORES

A falta de un análisis más detallado, las imágenes demuestran que es más importante la contribución de los campos deportivos e iluminación ornamental de fachadas que la navideña propiamente dicha. “Esto no significa que la iluminación navideña no tenga un impacto ambiental significativo, sino que éste es menor que el de otras fuentes”, apuntan los autores.

La excepción a este resultado es la iluminación extraordinaria del Real Jardín Botánico, un parque que, según los investigadores, “debería cuidar especialmente su oscuridad nocturna”. “La excesiva iluminación con su color morado destaca, ya que es un espacio habitualmente no iluminado. El incremento es muy significativo y, sin duda, ha producido un impacto ambiental indeseado”, añaden.

Otros puntos de interés destacados son el motivo decorativo en forma de cono de Sol y la gran bola de iluminación dinámica situada en la unión entre Alcalá y Gran Vía. También se apreciaron las decoraciones luminosas de las calles entre Cibeles y Puerta de Alcalá, y la iluminación de Gran Vía.

Esta investigación muestra cómo las imágenes de satélite nocturnas son ideales para controlar el nivel de contaminación lumínica y su impacto ambiental, incluso cuando estas instalaciones son relativamente pequeñas, como las luces de navidad.

La contaminación lumínica, además de suponer una fuente de emisiones de CO2 y tener otras interacciones con la contaminación del aire química, causa otros impactos ambientales, desde la desaparición de especies como tortugas marinas, pardelas y luciérnagas, hasta la desorientación de aves migratorias, la desaparición de insectos y la disrupción del balance predador-presa.

Entre los seres humanos, supone un factor disruptivo de los ciclos circadianos, con afecciones en la calidad del sueño, obesidad y diabetes, y se investiga su relación con varios cánceres (mama, próstata y colon).

(SERVIMEDIA)
31 Ene 2022
MGR/clc