Clima
Llega una nueva temporada de huracanes en el Atlántico, que se prevé intensa
- Según la agencia estadounidense NOAA

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Este miércoles, 1 de junio, comienza una nueva temporada de huracanes en el Atlántico, que se extenderá hasta el próximo 30 de noviembre y será probablemente más activa de lo habitual debido al fenómeno en curso de La Niña y a temperaturas en el océano por encima del promedio, con lo que sería la séptima temporada consecutiva con más ciclones tropicales respecto a la media.
Éste es el pronóstico de los meteorólogos del Centro de Predicción Climática de la agencia estadounidense NOAA (Administración Nacional Atmosférica y Oceánica), concretamente que hay un 65% de probabilidades de que la temporada de huracanes sea más activa de lo normal, un 20% de que sea casi normal y un 10% de que haya menos fenómenos de ese tipo de lo que es costumbre.
Esa perspectiva de la NOAA incluye entre 14 a 21 tormentas con nombre (cuando la velocidad sostenida de los vientos máximos es superior a 63 km/h), de las cuales 6 a 10 podrían convertirse en huracanes (vientos de más de 116 km/h), incluidos 3 a 6 huracanes importantes (categoría 3, 4 o 5; con vientos de 178 km/h o más).
El aumento de la actividad anticipada para esta temporada de huracanes se atribuye a varios factores climáticos, incluido el fenómeno en curso de La Niña, que probablemente persistirá durante la temporada de huracanes, así como temperaturas de la superficie del mar más cálidas que el promedio en el océano Atlántico y el mar Caribe, vientos alisios tropicales más débiles en el Atlántico y un aumento del monzón de África occidental.
RESUMEN DE 2021
El año pasado fue el tercero más activo en cuanto a tormentas con nombre del que se tiene constancia, según la NOAA. Además, la de 2021 fue la sexta temporada consecutiva de huracanes en la que la actividad registrada en el Atlántico fue superior a lo normal. Por segundo año seguido -y es la primera vez que esto ocurre- se agotaron los nombres ordinarios de la lista rotativa de la OMM que estaba activa ese año.
Ida fue la tormenta más devastadora de la temporada. Al convertirse en huracán de categoría 4 en la escala de Saffir-Simpson, que mide la fuerza del viento de los huracanes, alcanzó su máxima intensidad y causó daños graves o catastróficos en el sureste de Luisiana (Estados Unidos).
Posteriormente, Ida se convirtió en una baja extratropical que provocó fuertes lluvias e inundaciones mortales en el noreste de los Estados Unidos. Ocasionó 55 víctimas mortales directas y 32 muertes indirectas en ese país. Los Centros Nacionales de Información Ambiental (NCEI) de la NOAA estimaron que los daños causados en Estados Unidos por los vientos, la precipitación, las mareas de tempestad y los tornados asociados a Ida ascendieron a 75.000 millones de dólares (más de 71.000 millones de euros).
CICLONES MUNDIALES
Cada año se forman, de media, 84 ciclones tropicales con nombre en todo el mundo. En el último medio siglo han ocasionado una media diaria de 43 víctimas mortales y 78 millones de dólares (74 millones de euros) en pérdidas, además de aglutinar una tercera parte de las muertes y las pérdidas económicas causadas por desastres relacionados con el tiempo, el clima y el agua, según estadísticas de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) entre 1970 a 2019.
Sin embargo, la cantidad de víctimas mortales ha disminuido drásticamente gracias a las mejoras en los pronósticos, los avisos y las medidas de reducción de riesgos de desastre.
El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha encomendado a la OMM que elabore un plan para que, en los próximos cinco años, todo el mundo cuente con la protección que brindan los sistemas de alerta temprana.
(SERVIMEDIA)
01 Jun 2022
MGR/clc