Macroeconomía

La libertad económica mundial está en su nivel más bajo desde 2009, según un estudio internacional

- Elaborado por el canadiense Fraser Institute y la Fundación para el Avance de la Libertad en España

- España escala siete puestos y se sitúa en el 30

MADRID
SERVIMEDIA

La libertad económica ha sufrido un retroceso generalizado en el mundo a raíz de la pandemia y se encuentra en su nivel más bajo desde 2009, según el último informe anual 'Economic Freedom of the World (EFM)', elaborado por la organización canadiense Fraser Institute y la Fundación para el Avance de la Libertad en España.

De acuerdo con los parámetros que emplean estas entidades, la media mundial de libertad económica alcanzó su punto más alto de 6,80 en 2018, y ha mostrado una tendencia descendente desde el inicio de la covid, hasta caer a su nivel más bajo en este periodo a un 6,56, con datos económicos de 2022.

Los autores atribuyen principalmente este descenso a las políticas implementadas en respuesta a la crisis sanitaria de la covid, como los confinamientos, las restricciones de movilidad y el cierre de negocios.

Adicionalmente, se suman el gasto público y los niveles de deuda gubernamental, que se incrementaron debido a los paquetes de estímulo económico. "Estas políticas, aunque necesarias para mitigar los efectos de la pandemia, han tenido el impacto colateral de revertir los avances en libertad económica a nivel global, produciendo una caída significativamente más pronunciada que la experimentada durante la crisis financiera de 2008", explica el informe.

LIDER, HONG KONG

Por países y territorios con más libertad económica, regresa a lo más alto del podio Hong Kong. La excolonia británica, que había descendido al segundo lugar en la edición de 2023, ha recuperado su posición como la economía más libre del mundo, desbancando a Singapur por tan solo tres centésimas. Completan el 'top 5' Suiza, Nueva Zelanda y Estados Unidos. Estas tres naciones se mantienen estables en sus posiciones, aunque con ligeros descensos en puntuación, siguiendo la tónica general de la presente edición del EFM.

España gana dos centésimas y escala siete posiciones, situándose en la posicion 30, por detrás de países del entorno comunitario como Portugal (27), Estonia (20) y Países Bajos (18). El informe reconoce mejoras en la economía española "principalmente en las áreas de tamaño del gobierno, sistema legal y derechos de propiedad y regulación".

Este año destaca el buen desempeño de países de Europa del Este como Georgia y Estonia, que han implementado políticas para mejorar su entorno regulatorio y atraer inversiones extranjeras, logrando así un notable ascenso en la clasificación. En el extremo opuesto, Ucrania y Moldavia han experimentado las mayores caídas respecto a la edición anterior, con descensos de 0,94 y 0,63 puntos, respectivamente, debido, principalmente, a la inestabilidad provocada por la guerra y las amenazas regionales.

Lejos de los primeros puestos, los autores resaltan la posición de Argentina, ubicándose en el puesto 159 de 165 jurisdicciones analizadas en el Índice. El país gobernado por Javier Milei se encuentra entre los países con menor libertad económica, compartiendo las últimas posiciones con naciones como Venezuela, Siria y Sudán. No obstante, el informe precisa que los datos recogidos en el Índice corresponden a 2022, por lo que habrá que esperar a la edición de 2026 para contemplar los efectos del nuevo gobierno sobre la libertad económica del país. En todo caso, el informe destaca cómo las políticas populistas, un gasto público elevado, la inflación descontrolada y la intervención estatal en diversos sectores han limitado considerablemente la libertad económica en el país. En este sentido, uno de los factores críticos en la baja posición de Argentina es la falta de un sistema legal sólido y la inseguridad en los derechos de propiedad.

El informe subraya que, en las economías más libres, el PIB per cápita promedio es de 52.877 dólares, en marcado contraste con los 6.968 dólares de las economías menos libres. Además, en las naciones con mayor libertad económica, la esperanza de vida es aproximadamente 16 años superior, y el índice de pobreza extrema es considerablemente más bajo. Las personas en estas economías también reportan un 40% más de satisfacción con sus vidas. Asimismo, se observa una mayor tolerancia hacia distintos géneros, minorías e inmigrantes, junto con un mejor desempeño en el índice de percepción de corrupción y en indicadores de sostenibilidad ambiental.

Los autores concluyen señalando que "se ha perdido más de una década de avances, afectados principalmente por las crecientes restricciones regulatorias y políticas que limitan la capacidad de los ciudadanos para tomar decisiones económicas de forma libre".

(SERVIMEDIA)
19 Nov 2024
JRN/gja