Investigación

Investigadores identifican un mecanismo molecular de la cirrosis hepática

MADRID
SERVIMEDIA

El Grupo de Factores de Crecimiento, Nutrientes y Cáncer del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), liderado por Nabil Djouder, ha creado el primer ratón genéticamente modificado que desarrolla cirrosis hepática equiparable a la humana, y ha identificado los mecanismos moleculares de esta enfermedad. El trabajo se publica en la revista ‘Journal of Hepatology’.

La cirrosis hepática es una enfermedad grave que puede progresar a cáncer de hígado. Los investigadores afirmaron que “desvelar su origen permitirá buscar nuevas estrategias farmacológicas”.

Esta enfermedad provoca que el hígado se endurezca y se vuelva fibrótico, como tejido cicatrizado. Esto se debe a la activación de un tipo de células llamadas fibroblastos. Este trabajo explica cómo las células predominantes del hígado, los hepatocitos, no producen una proteína llamada MCRS1, los ácidos biliares, que son productos del hígado y componentes de la bilis, se acumulan en el hígado y activan los fibroblastos, que acaban produciendo la fibrosis.

El grupo de Factores de Crecimiento, Nutrientes y Cáncer del CNIO lleva casi una década estudiando la proteína MCRS1. En este sentido, hace varios años descubrieron su relación con el metabolismo y con varios tipos de cáncer, ya que el principal órgano responsable del metabolismo es el hígado, quisieron también analizar el papel de MCRS1 en las células hepáticas.

La investigadora Amanda Garrido, que fue de las primeras en firmar el trabajo que ahora se publica, reconoció que este trabajo supone desvelar un proceso que hasta ahora era desconocido como origen de la enfermedad, y abre la puerta al desarrollo de nuevas estrategias farmacológicas.

El estudio también señaló que la falta de MCRS1 en los hepatocitos altera el flujo de los ácidos biliares, y estos ácidos activan en los fibroblastos un receptor molecular, llamado FXR, que actúa como el interruptor que pone en marcha el proceso de la cirrosis. Actualmente hay un ensayo en Estados Unidos sobre este receptor actúa un fármaco contra varias enfermedades del hígado, el ácido biliar semisintético Ocaliva.

No obstante, datos clínicos recientes han alertado a la agencia del medicamento estadounidense, la FDA, sobre los posibles efectos adversos de Ocaliva. Investigadores del CNIO concluyeron que “se necesita más investigación para garantizar que los pacientes puedan ser tratados de forma segura y eficaz con Ocaliva”.

Esta investigación ha sido financiada por el Ministerio de Ciencia e Innovación, el Instituto de Salud Carlos III, la National Research Foundation del Ministerio de Educación de Korea, la Fundación Europea para el Estudio de la Diabetes, el Fondo Europeo para el Desarrollo Regional, la Comunidad de Madrid, la Asociación Española Contra el Cáncer y el Programa de filantropía Amigos del CNIO.

(SERVIMEDIA)
18 Ene 2022
MPB/gja