Universidades

El Informe CYD pone el foco en cómo y dónde se invierte en la Universidad para que repercuta mejor en la sociedad

MADRID
SERVIMEDIA

El Informe de la Fundación Conocimiento y Desarrollo (CYD) pone el foco en mejorar la gestión de la inversión en universidades, pues considera que "la discusión no debería centrarse en cuánto se invierte, sino en cómo y dónde se invierte para maximizar el retorno de la inversión para la sociedad y el desarrollo del sistema universitario español".

Así se extrae de la 20 edición de este trabajo, correspondiente a 2024, que evalúa el progreso y desempeño de las universidades en España a través de indicadores clave de recursos, rendimiento y calidad.

El documento, presentado este martes en Madrid, llama a aumentar la inversión en educación superior, pero subraya que el reto fundamental en la financiación de la educación superior en España "no radica únicamente en el hecho de que los niveles de inversión sean bajos comparados con la media de la UE o la OCDE".

"La clave está en orientar la inversión pública hacia objetivos estratégicos que impulsen la calidad, la eficiencia y la relevancia del sistema universitario", apuntaron los autores en el resumen ejecutivo del trabajo.

Los datos más recientes (2021) revelan que España destina un 1,43% del PIB a la educación superior, frente al 1,48% de la OCDE y el 1,29% de la UE. "Pero el verdadero desafío no es simplemente equiparar estos porcentajes. Lo esencial es diseñar una estrategia que permita utilizar los recursos de forma óptima, con una clara vinculación a resultados medibles y objetivos de alto impacto", prosiguió el informe.

Actualmente, el 67% del gasto en educación superior en España proviene del sector público, un porcentaje inferior al 76% de la UE, y la proporción del gasto público en educación superior respecto al gasto público total en España es del 2,19%, por debajo de la media de la UE (2,44%) y la OCDE (2,72%).

"A pesar de este diferencial en cifras, lo más relevante es la ausencia de una estrategia integral de asignación de recursos. Solo al establecer prioridades claras y diseñar un modelo de financiación que se base en la excelencia académica, la colaboración con el sector privado y la capacidad de respuesta a las demandas de una economía basada en el conocimiento, se podrá maximizar el impacto de un aumento significativo de la inversión", señaló el documento.

Los autores argumentaron que un ejemplo claro de la necesidad de una estrategia se observa en la inversión en I+D. Aunque en 2022 España experimentó un crecimiento del 12,05% y llegó a alcanzar los 19.325 millones de euros, mayoritariamente gracias a fondos europeos, la contribución de las universidades ha continuado disminuyendo, hasta situarse en el 26,5% del total. "Esto muestra que el problema no es únicamente la cantidad de recursos disponibles, sino la falta de un enfoque estratégico que priorice y fortalezca el papel de las universidades en el ámbito de la innovación y el desarrollo", insistió el informe CYD.

Por tanto, "el incremento de la inversión debe ir acompañado de una transformación del modelo de financiación, centrado en el uso estratégico de los recursos y en la rendición de cuentas en base a resultados", remarcó el documento.

Además de la inversión, el Informe CYD 2024 pone de relieve otras seis prioridades que ya identificó en la edición 2022: atraer y retener talento, mejorar la empleabilidad, asegurar la transferencia del conocimiento, impulsar la internacionalización, garantizar el acceso equitativo y acelerar la transformación digital no son esfuerzos aislados.

"Son elementos interconectados que determinan el éxito y relevancia de la educación superior en España, pero, tal y como venimos mencionando, hay un factor transversal que es la clave para que todas estas prioridades se conviertan en realidad: la modernización de la gobernanza universitaria", concluyeron los impulsores del informe.

(SERVIMEDIA)
03 Dic 2024
AHP/clc