Siniestros
Los incendios mataron a 249 personas en España en 2023, récord desde 2010
- 173 fallecieron en vivienda, sobre todo por la noche, en el salón y en un mes frío
- Un 43,8% eran mayores de 64 años, según la Fundación Mapfre y APTB

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Un total de 249 personas murieron el año pasado en España por incendio o explosión, la cifra más alta desde al menos 2010. El 69,5% perdieron la vida en casa, un 44% eran mayores de 64 años y el suceso se produjo sobre todo por la noche, en el salón y por fallos en aparatos eléctricos.
Esas son las principales cifras del estudio ‘Víctimas de incendios y explosiones en España 2023’, elaborado por la Fundación Mapfre y la Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos (APTB).
El estudio fue presentado este lunes en una rueda de prensa telemática por Jesús Monclús, director de Prevención y Seguridad Vial de la Fundación Mapfre, y Carlos García Touriñán, presidente de APTB y director de Seguridad de A Coruña.
El año pasado se registraron 131.599 siniestros por incendio, de los cuales 28.312 se produjeron en edificios. Entre estos últimos, 18.512 fueron en viviendas, por lo que, García Touriñán sentenció que “en España hay 50 incendios al día” en hogares.
Esos siniestros causaron 249 víctimas mortales, el dato más alto desde que la serie histórica de ese estudio comenzara en 2010, por delante de 2023 (235 personas fallecidas) y 2017 (212).
A esa cifra total contribuyó especialmente el fuego provocado por el uso de un dispositivo pirotécnico en una sala de fiestas en Murcia, que costó la vida a 13 personas.
García Touriñán precisó que no existen “datos concluyentes” anteriores a 2010. No obstante, el Instituto Nacional de Estadística (INE) aporta algunas cifras de otros años. Por ejemplo, según concretó Monclús, en 1980 hubo 351 víctimas mortales por incendios, en 1985 se registraron 273 y en 1990 se contabilizaron 276.
De las 249 víctimas mortales, 158 eran hombres y 91 mujeres, y un 43,8% eran personas mayores de 64 años. El 69,5% fallecieron en una vivienda y el 60,2% en un mes frío (enero, febrero, marzo, octubre, noviembre o diciembre).
La franja horaria con más incendios mortales fue la nocturna -de 22.00 a 8.00 horas-, con 102 muertes certificadas (58,9%).
El 70,7% de las personas fallecidas perdieron la vida como consecuencia de una intoxicación por humo y gases, y un 26,5% por quemaduras.
Cataluña (46 personas muertas), Andalucía (42) y Comunidad Valenciana (37) resultaron ser las comunidades autónomas con más víctimas mortales, aunque la media de fallecidos por millón de habitantes la encabeza Murcia (14,18), por delante de Extremadura (9,48) y Comunidad Valenciana (7,09).
VIVIENDAS
Un total de 173 murieron en viviendas, la segunda cifra más alta desde 2010, solo por detrás de las 176 víctimas mortales de 2022.
El perfil de la persona fallecida era un hombre (59,0% del total) y mayor de 64 años (49,1%) por un incendio que comenzó en el salón (48,8%), un dormitorio (27,6%) o la cocina (10,6%).
Un año más, las viviendas que se encuentran en un bloque de edificios resultaron ser las que registraron más víctimas mortales por incendio o explosión (61,8%), frente a las unifamiliares (38,2%).
En 2023, el 76,9% de las muertes tuvo lugar en días laborables (44 en miércoles y 26 en lunes) y un 23,1% en fin de semana, y un 57% en un mes frío. Además, el riesgo de morir en un incendio se triplica en personas que viven solas y fallecen en lo que Monclús denominó “una catástrofe silenciosa”.
Entre las causas de fallecimiento por incendio en la vivienda, destaca la inhalación de humo y gases tóxicos (78% de las víctimas mortales), un motivo evitable en caso de haber tenido instalado un detector de humos, por delante de las quemaduras (19,1%).
Los incendios y explosiones en viviendas se originaron principalmente por fallos en aparatos eléctricos (36 víctimas mortales), seguido de chimeneas, estufas, braseros y otros productores de calor (27).
Andalucía resultó ser la comunidad autónoma con más personas fallecidas por incendio o explosión en viviendas (32), por delante de Cataluña (31) y Comunidad Valenciana (27). Respecto a la población, Extremadura lidera el ranking (8,54 fallecidos por cada millón de habitantes), seguida de Galicia (5,93) y Comunidad Valenciana (5,18).
CONSEJOS
Para prevenir un incendio, la Fundación MAPFRE y la APTB proponen pautas sencillas como no sobrecargar las instalaciones eléctricas (en concreto, los enchufes), no desatender velas, sartenes o planchas y nunca dejar la chimenea ni estufas de combustión encendidas por la noche o sin apagarlas completamente, incluidas las brasas.
Evitar el uso de braseros y aparatos similares que sean antiguos o que no estén homologados y no utilizar combustibles o acelerantes para encender o avivar el fuego en chimeneas, estufas, etc. son otras recomendaciones.
También aconsejan tener cuidado con el uso de ciertos aparatos eléctricos, como un radiador o un calefactor, que nunca deben cubrirse o acercarse a ropa o cortinas, y que un electricista autorizado compruebe que las instalaciones de electricidad no estén obsoletas para la carga eléctrica que exigen ciertos electrodomésticos, como las placas vitrocerámicas o de inducción, las secadoras de ropa o los sistemas de aire acondicionado.
Además, todas las instalaciones eléctricas deben contar con elementos de protección, tanto para las personas (interruptor diferencial) como para los circuitos (pequeños interruptores automáticos), y siempre sin olvidar la necesaria toma de tierra.
CERRAR LA PUERTA AL FUEGO
Los expertos recomiendan, además, aprender a identificar fugas de gas internas, que, aunque son poco habituales, pueden generar una explosión. En caso de que se produzca una fuga, es fácil reconocerlo por su olor (similar a huevo podrido).
En esta situación no se debe tocar ningún interruptor para evitar generar una chispa y es muy importante abrir la ventana para que se ventile el espacio y llamar a los bomberos desde otra estancia.
También hacen hincapié en la importancia de aprender a utilizar un extintor, instalar un detector de humos, enseñar a los escolares dónde están las salidas de emergencia de su edificio y que no deben esconderse debajo de camas o dentro de armarios si se produce un fuego, ya que ello dificultaría su rescate por parte de los bomberos.
Si no hay peligro, se debe intentar apagar el fuego. Si no se puede, alertar a todos los ocupantes de la vivienda para realizar la evacuación de manera ágil y ordenada, y cerrando la puerta al fuego con el fin de que este no se extienda.
Se debe salir en el menor tiempo posible y sin recoger nada excepto las llaves de la vivienda para entregárselas a los bomberos a su llegada. Sin usar el ascensor, y ya en la calle, se aconseja llamar al 112.
Si no se puede salir porque hay fuego o humo en la escalera, se debe llamar al 112, cerrar todas las puertas, tapar con paños húmedos las rendijas, refugiarse en la estancia más alejada del fuego y, a ser posible, que disponga de ventana para dejarse ver desde ella, y, sin perder la calma, esperar la llegada de los bomberos.
(SERVIMEDIA)
25 Nov 2024
MGR/gja