Energía
Greenpeace tilda de "intento de robo" que Bruselas considere el gas y la nuclear como energías verdes
- Ecologistas en Acción ve la decisión como "instrumento de lavado verde"
- Los Verdes Europeos "plantarán cara" en la Eurocámara y el Consejo Europeo contra esa propuesta "tóxica e incoherente"

El texto se ha copiado correctamente en el portapapeles
La propuesta definitiva de la Comisión Europea presentada este miércoles de que determinadas actividades de gas y nuclear sean consideradas como inversiones sostenibles en la futura taxonomía verde de la UE soliviantó a organizaciones y representantes políticos del espacio ecologistas, que la calificaron de "intento de robo", "instrumento de lavado verde" o iniciativa "tóxica e incoherente".
La taxonomía verde de la UE clasifica los sectores económicos que pueden considerarse sostenibles y orienta a los inversores para lograr la neutralidad climática a mediados de este siglo, es decir, que entonces las emisiones de gases de efecto invernadero que se expulsen a la atmósfera sean compensadas con las que absorben sumideros naturales como los bosques o los océanos.
La Comisión Europea llegó este miércoles a un acuerdo político sobre el texto, que se adoptará formalmente una vez que las traducciones estén disponibles en todos los idiomas de la UE. Bruselas considera que se necesita una gran inversión privada para que la UE sea climáticamente neutra para 2050 y que la inversión privada en actividades nucleares y de gas entran en la transición ecológica. La propuesta pasa ahora al Parlamento Europeo y al Consejo Europeo antes de su adopción final.
El Ejecutivo comunitario propone que las inversiones en centrales gasísticas sean consideradas verdes si producen emisiones inferiores a 270 g/kWh de CO2 equivalente por kilovatio-hora, si sustituyen a una central de combustibles fósiles más contaminante y si reciben el permiso de construcción de aquí a 2030. En relación a la energía nuclear, los proyectos deberán contar con un plan, un emplazamiento y los fondos necesarios para eliminar de forma segura los residuos radiactivos y se clasificarán como verdes alas que reciban su permiso de construcción en los próximos 23 años, hasta 2045.
“BURLA”
Según Greenpeace, este plan incentivaría cientos de miles de millones de euros en inversiones privadas que se alejarían de las energías limpias como las renovables para dirigirse al gas fósil, lo que agravaría la crisis climática, o a la energía nuclear. La organización señaló que, además de producir residuos radiactivos peligrosos e inmanejables, los reactores nucleares tardan tanto en construirse que no pueden entrar en funcionamiento lo suficientemente rápido como para contribuir a alcanzar los objetivos climáticos de la UE para 2030, que según los científicos son necesarios para evitar los peores efectos de la crisis climática.
"Me gustaría denunciar un intento de robo, por favor. Alguien está intentando quitar miles de millones de euros a las energías renovables y destinarlos a tecnologías que o bien no hacen nada para combatir la crisis climática, como la nuclear, o bien empeoran activamente el problema, como el gas fósil. La persona sospechosa está en la sede de la Comisión Europea y se ha disfrazado de alguien a quien hay que tomar en serio en la crisis del clima y la naturaleza", comentó Ariadna Rodrigo, responsable de la campaña de finanzas Sostenibles de Greenpeace en la UE.
Para Meritxell Bennasar, responsable de Taxonomía en Greenpeace España, "esta propuesta es contraria a la ciencia y es una burla a las pretensiones de liderazgo mundial de la UE en materia de clima y medio ambiente". "La inclusión del gas y la energía nuclear en la taxonomía es cada vez más difícil de explicar como otra cosa que un regalo a dos industrias desesperadas con poderosos amigos políticos, y representa el mayor ejercicio de lavado verde de todos los tiempos", añadió.
Los abogados ambientalistas de la ONG Client Earth han subrayado que la inclusión en la taxonomía del gas fósil, la principal fuente de emisiones energéticas de Europa, sería incompatible con varias leyes de la UE, incluida la Ley del Clima de 2021. Al parecer, varios gobiernos y organizaciones están planeando impugnar la inclusión del gas y la energía nuclear en la taxonomía.
¿QUÉ NO ES VERDE?
Por su parte, Florent Marcellesi, coportavoz de Verdes Equo, sentenció, en declaraciones recogidas por Servimedia, que "la energía nuclear y el gas fósil no son energías verdes". "Los residuos nucleares son un riesgo para las personas y el medio ambiente durante siglos. Y el gas crea cambio climático emitiendo CO2 y metano. Clasificar estas energías sucias como sostenibles es puro 'greenwashing' ('lavado verde' de la Comisión Europea y contradice el Green Deal europeo y el Acuerdo de París. Los Verdes Europeos plantearemos cara dentro del Consejo y dentro del Parlamento para revertir esta propuesta tóxica e incoherente", recalcó.
Ecologistas en Acción también se sumó al rechazo del documento de la Comisión Europea al indicar que la taxonomía se convertirá en "un instrumento de lavado verde". "El propósito era que se creara un instrumento, basado en la ciencia, que garantizase que una inversión calificada como verde contribuyese a la necesaria transición ecológica y a mitigar los efectos del cambio climático. Si un combustible fósil y una energía que deja residuos para millones de años se consideran verdes, ¿qué no lo es?", comentó Sara Bourehiyi, responsable de la campaña de finanzas sostenibles de esta organización.
Esta ONG instó al Parlamento Europeo a rechazar este documento por "no estar alineado con los compromisos climáticos del Acuerdo de París" (limitar en 1,5ºC la temperatura media global respecto a la era preindustrial) ni con el objetivo de la UE de alcanzar la neutralidad climática para 2050.
Grandes gestores de fondos de inversión ya habían manifestado su desacuerdo con la propuesta de la Comisión Europea. El IIGCC (Institutional Investors Group on Climate Change), entre los que están BlackRock o Vanguard, publicó una carta abierta a los Estados miembro y a los europarlamentarios pidiendo la exclusión del gas en la taxonomía. Según esta asociación, que representa más de 50 billones de euros de fondos gestionados, la inclusión del gas confundiría sus decisiones de inversión, impediría avanzar hacia los objetivos climáticos de la UE y contradice las indicaciones de la ciencia.
Varias organizaciones ecologistas habían celebrado actos contrarios a la iniciativa de Bruselas, como el 'funeral' de la taxonomía o la instalación de un dinosaurio gigante frente a la sede de la Comisión Europea en Bruselas, para señalar el 'monstruo' en el que se estaba convirtiendo el documento, entre otras manifestaciones.
(SERVIMEDIA)
02 Feb 2022
MGR/gja