Salud

La grasa oculta predice el alzhéimer 20 años antes de que aparezcan los síntomas

- Según un estudio

MADRID
SERVIMEDIA

Un equipo de investigadores vincula un tipo específico de grasa corporal con las proteínas anormales en el cerebro que son características de la enfermedad de Alzheimer hasta 20 años antes de que aparezcan los primeros síntomas de demencia.

Así se explica en un estudio que se presenta este martes en la reunión anual de la Sociedad Radiológica de Norteamérica (RSNA, por sus siglas en inglés).

Según los investigadores, las modificaciones del estilo de vida dirigidas a reducir esta grasa podrían influir en el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer.

“Este resultado crucial se descubrió porque investigamos la patología de la enfermedad de Alzheimer ya en la mediana edad (entre los 40 y los 50 años), cuando la patología de la enfermedad está en sus primeras etapas y modificaciones potenciales como la pérdida de peso y la reducción de la grasa visceral son más efectivas como medio para prevenir o retrasar la aparición de la enfermedad”, según Mahsa Dolatshahi, investigadora asociada postdoctoral en la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en Saint Louis (Estados Unidos).

Para el estudio, los investigadores se centraron en el vínculo entre factores modificables relacionados con el estilo de vida -como la obesidad, la distribución de la grasa corporal y los aspectos metabólicos- y la patología del alzhéimer.

En el estudio se incluyeron 80 personas de mediana edad cognitivamente normales (49,4 años de media y el 62,5%, mujeres). El 57,5​​% de las personas participantes resultaban ser obesas y el índice de masa corporal medio era de 32,31.

PROTEÍNAS

Los participantes se sometieron a una tomografía por emisión de positrones (PET) cerebral, una resonancia magnética corporal y una evaluación metabólica (mediciones de glucosa e insulina), así como a un panel de lípidos (colesterol).

Se realizaron resonancias magnéticas del abdomen para medir el volumen de la grasa subcutánea (debajo de la piel) y la grasa visceral (oculta y profunda que rodea los órganos).

“Investigamos la asociación del índice de masa corporal, la grasa visceral, la grasa subcutánea, la fracción de grasa hepática, la grasa del muslo y el músculo, así como la resistencia a la insulina y el HDL (colesterol bueno), con la deposición de amiloide y tau en la enfermedad de Alzheimer”, apunta Dolatshahi.

Se utilizaron escáneres de los músculos del muslo para medir el volumen de músculo y grasa. La patología de la enfermedad de Alzheimer se midió utilizando escáneres PET con trazadores que se unen a las placas amiloides y los ovillos de proteína tau que se acumulan en los cerebros de las personas con alzhéimer.

Los resultados revelaron que los niveles más elevados de grasa visceral estaban relacionados con un aumento de amiloide, lo que explica el 77% del efecto del índice de masa corporal elevado sobre la acumulación de esa proteína. Otros tipos de grasa no explicaron el aumento de la patología de Alzheimer relacionada con la obesidad.

“Nuestro estudio demostró que una mayor cantidad de grasa visceral se asociaba con mayores niveles de PET de las dos proteínas patológicas características de la enfermedad de Alzheimer: amiloide y tau”, recalca Dolatshahi.

Esta investigadora añade: “Hasta donde sabemos, nuestro estudio es el único que demuestra estos hallazgos en la mediana edad, cuando nuestros participantes están a décadas de desarrollar los primeros síntomas de la demencia que resulta de la enfermedad de Alzheimer”.

(SERVIMEDIA)
02 Dic 2024
MGR/clc