Investigación

El grado de cirrosis hepática está ligado al microbioma sanguíneo en pacientes con hepatitis C

- Según una investigación del Centro Nacional de Microbiología

MADRID
SERVIMEDIA

Las personas infectadas con el virus de la hepatitis C (VHC) que presentan una mayor gravedad de cirrosis hepática muestran alteraciones en su microbioma en sangre con respecto a personas que presentan una cirrosis menos grave, según revela una investigación llevada a cabo por el Centro Nacional de Microbiología (CNM) del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII).

Según explicó este lunes el ISCIII, los resultados, publicados en la revista Journal of Infection and Public Health, “abren la puerta” a nuevas investigaciones que puedan descifrar el impacto que la disbiosis microbiana sanguínea tiene en estos pacientes, marcando el camino para investigar nuevas estrategias para corregirla.

El trabajo está coordinado desde la Unidad de Infección Viral e Inmunidad del CNM-ISCIII, y tiene como autores principales a los investigadores del Centro de Investigación Biomédica en Red (Ciberinfec) del Instituto Óscar Brochado Kith, María Ángeles Jiménez Sousa y Salvador Resino.

La microbiota en el intestino y la translocación bacteriana pueden influir en la progresión de la enfermedad hepática, mediante la activación persistente del sistema inmunitario y el aumento de la inflamación, generando alteraciones en el metaboloma de pacientes infectados por el VHC.

A raíz de estos datos, el estudio se enfocó en estudiar las diferencias en el microbioma sanguíneo entre personas infectadas por el VHC con compromiso hepático funcional significativo y personas con cirrosis bien compensada.

Los resultados muestran que los pacientes con compromiso funcional significativo presentan una menor riqueza y diversidad del microbioma sanguíneo que los pacientes con cirrosis compensada.

También, los investigadores encontraron que la abundancia relativa de grupos bacterianos como Proteobacteria, Alphaproteobacteria y Sphingomonadales fue mayor en pacientes con compromiso funcional significativo, según detalló el ISCIII.

METODOLOGÍA

Los investigadores del CNM-ISCIII evaluaron la diversidad del microbioma sanguíneo y estudiaron las abundancias relativas de los diferentes taxones bacterianos detectados en sangre.

Asimismo, analizaron la correlación de los taxones bacterianos significativos con el metaboloma en sangre, que estudia el conjunto de las pequeñas moléculas llamadas metabolitos y que están involucrados en los procesos bioquímicos y actividades metabólicas del organismo.

Estos análisis se llevaron a cabo sobre 88 personas con hepatitis C crónica y cirrosis avanzada, de los cuales 13 presentaban un compromiso funcional significativo y 75 cirrosis bien compensada.

(SERVIMEDIA)
23 Sep 2024
AGG/gja