Construcción

El Gobierno prepara con los constructores un “plan de choque” de formación para absorber la demanda de los fondos europeos

- Busca a colectivos como los jóvenes, especialmente a los 300.000 que no trabajan ni estudian

MADRID
SERVIMEDIA

La Confederación Nacional de la Construcción está en conversaciones con el Gobierno para poner en marcha en 2023 un “plan de choque” para encontrar y formar a personal para el sector que se centre especialmente en “jóvenes, mujeres, inmigrantes y desempleados” y que sirva para absorber la demanda que generará la ejecución de obras financiadas con fondos europeos.

Así lo indicó el presidente de la patronal que representa tanto a grandes constructoras como a independientes, Pedro Fernández-Alén, en un acto esta semana en el que denunció que muchas obras públicas están quedando desiertas, lo que compromete la ejecución financiada con fondos europeos y compromete las siguientes entregas.

Fernández-Alén detalló que están teniendo “conversaciones” sobre este asunto con el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana y el Ministerio de Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y próximamente las tendrán con Trabajo y Educación. “Ahora es cuando parece que el Gobierno coge las riendas del problema”, señaló.

El líder de la patronal subrayó las necesidades que tiene el sector para hacer frente a la subida del 3,8% al 8,4% en 2023 de formación bruta de capital fijo y que, “aunque a día de hoy no está siendo un problema”, lo será el año que viene cuando comience la actividad constructiva con “nuevos materiales y técnicas”. “Tenemos que formar y recalificar a nuestros trabajadores”, señaló.

Según Fernández-Alén, la “gran mayoría” de las actuaciones financiadas con fondos europeos están relacionadas con el sector de la construcción. El líder patronal puso como ejemplo el programa de rehabilitación urbana del Ministerio de Transportes que, según los cálculos gubernamentales, puede crear 188.000 empleos. “Nosotros pensamos que puede ser algo más”, apuntó.

Mientras tanto, la CNC ha aportado una “solución”, la Fundación Laboral de la Construcción. El año pasado este organismo formó a 86.000 personas, aunque, según apuntó la patronal, podría llegar a formar a 200.000 trabajadores al año, lo que ayudaría a “recoger esa necesidad que podemos llegar a tener”.

A POR LOS 300.000 ‘NINIS’

Uno de los colectivos a los que el sector quiere atraer son los jóvenes, que representan un 9,1% de los trabajadores de la construcción frente al 25% que suponían en el año 2008, según datos de la patronal.

En el encuentro ‘La Economía senior en acción’, organizado por Senior Economy Forum en septiembre, el presidente de la CNC criticó que “no puede ser que tengamos un desempleo juvenil cercano al 30%”, mientras “hay sectores productivos que necesitamos mano de obra y no tenemos a menores de 29 años, que no sabemos qué están haciendo”.

En este sentido, apuntó que los empresarios “siempre” quieren tener trabajadores “con experiencia” cuando se realiza la construcción de grandes infraestructuras, peros esos trabajadores “son los que tienen que enseñar a los nuevos jóvenes” y el problema “se nos está creando cuando esos jóvenes no se incorporan al mercado de trabajo”.

Así, comentó que hay jóvenes “que no quieren puestos de trabajo y horarios” y alertó de que podrían conformar una “generación perdida” que se va a convertir en un “problema social” cuando lleguen a su momento de la jubilación. “Tenemos que acercar más lo que se hace en los sectores productivos a los jóvenes que realmente no sienten esa fuerza de ponerse a trabajar lo antes posible”, apuntó.

Según datos la Encuesta de Población Activa del segundo trimestre consultados por Servimedia, la cifra de jóvenes de entre 16 y 24 años que ni trabajan ni estudian, comúnmente conocidos como ‘ninis’, puede situarse en torno a 300.000 personas.

Así, entre los 468.600 parados de esa franja de edad, un total de 247.000 no está cursando ningún tipo de estudio. A estos se les suman algunos ciudadanos inactivos, es decir, aquellos que no tienen trabajo y tampoco lo buscan. Entre los motivos de la inactividad se encuentran los propios estudios, la jubilación, la dedicación a tareas del hogar o el cuidado de familiares, la incapacidad o la percepción de otro tipo de pensión. Excluidos estos supuestos, hay 59.200 jóvenes que no encajan en ninguna de las categorías o reciben alguna ayuda pública o privada sin ejercer ningún tipo de actividad económica. El INE incluye aquí, por ejemplo, los rentistas.

(SERVIMEDIA)
08 Oct 2022
JMS/mmr/clc