EL GOBIERNO HACE OIDOS SORDOS AL 25-N Y APROBARA LA REFORMA LABORAL EL 3 DE DICIEMBRE

-"El conflicto social está servid y para mucho tiempo", dicen los sindicatos.

MADRID
SERVIMEDIA

El Gobierno ha preferido hacer oídos sordos a las protestas de los trabajadores de ayer y aprobará la reforma del mercado laboral en el Consejo de Ministros del 3 de diciembre.

Los cambios en los contratos, principalmente la creación del de aprendizaje, serán de aplicación inmediata, ya que se regularán mediante un decreto ley, mientras que las modificaciones en el despido y la movilidad geográfica y funcional, entre otrascuestiones, irán en proyectos de ley que habrán de seguir posteriormente el trámite parlamentario.

Así lo aseguró hoy el secretario general de Empleo, Marcos Peña, tras la reunión mantenida esta mañana con UGT y CCOO, en la que no hubo ningún acuerdo y de la que los sindicatos salieron diciendo que con las medidas que el Gobierno pretende aprobar "el conflicto social estará servido y para mucho tiempo".

Peña explicó que la reforma en la contratación, donde lo más destacable es la creación del nueo contrato de aprendizaje, se aprobará el día 3 de diciembre por decreto-ley, porque "es una medida urgente de fomento a la ocupación".

Sin embargo, indicó que las modificaciones en materia de despidos, movilidad y flexibilidad dentro de las empresas, que supondrán la modificación de varios artículos del Estatuto de los Trabajadores y de otras normativas laborales, tendrán forma de proyectos de ley y seguirán el trámite parlamentario.

"El Gobierno considera que el 3 de diciembre se cierra todo lorelativo a contratos, pero el resto puede negociarse a través del Parlamento", indicó Peña, que dejó muy claro que mientras dure el trámite parlamentario seguirá aplicándose la normativa actual sobre despidos y demás materias afectadas.

Con esta decisión del Gobierno, aunque Peña no quiso decirlo, parece muy claro que se da por cerrado el pacto social, ya que no hay fijada ninguna nueva reunión. "La verdad es que ninguno de nosotros se atreve a certificar la defunción del pacto. Yo creo que es compatile hablar con actuar", dijo, respecto a la actitud del Gobierno.

Los sindicatos, sin embargo, sí parecen tenerlo muy claro. José María Fidalgo, secretario de Política Institucional de CCOO, indicó al término de la reunión que "no somos nosotros los que cerramos la negociación, sino el Consejo de Ministros el que dará el carpetazo a la negociación".

Queda en el aire el pacto de rentas, sobre el que Peña dijo que "colocarlo al final del proceso como una moneda de cambio no se me apetece razonable".No obstante, reiteró la necesidad de moderar los salarios en el 94, 95 y 96.

A lo único que se ha comprometido Marcos Peña con los sindicatos es a enviarles antes del próximo miércoles por escrito una transcripción "bastante exacta" de todas las medidas que aprobará el Gobierno en materia de reforma del mercado de trabajo.

FLEXIBILIDAD DE JORNADA

La reunión de hoy ha servido para repasar las medidas sobre despido y contratación que ya habían sido presentadas a los sindicatos y para profundizar n las propuestas del Ejecutivo en materia de movilidad geográfica y funcional, condiciones de trabajo y flexibilidad en el interior de las empresas.

Peña indicó que el Gobierno con sus medidas sobre movilidad y flexibilidad dentro de las empresas pretende que la solución a la crisis de las empresas no se busque sólo en la variable del despido, sino con otras como la movilidad geográfica y funcional, salarios, jornada de trabajo, horas extras y vacaciones.

El responsable de Empleo aseguró que la neva normativa mantendrá las garantías de jornada laboral máxima, vacaciones, Salario Minimo Interprofesional, Fondo de Garantía Salarial y descansos mínimos diario y semanal, pero "superado eso, que la mayor parte de las cuestiones sobre ordenación salarial y de jornada se trasladen a la negociación colectiva".

En este sentido, puso el ejemplo de que en la negociación colectiva se modifique la estructura actual del salario. Peña se mostró igualmente partidario de ir a una valoración anual del tiempo d trabajo, de manera que por medio de la negociaciación colectiva se vaya a fórmulas que permitan concentrar la jornada en cuatro días en vez de cinco o en unos meses del año.

El Gobierno pretende también reducir el precio de las horas extras, porque, según Peña, la teoría de aumentar su precio como aspecto desincentivador no ha funcionado, y es partidario de que se compensen con descansos. También defiende que se empresarios y sindicatos lleguen a acuerdos en las empresas para fraccionar las vacacione.

En materia de modificación de las condiciones de trabajo y movilidad geográfica, el Gobierno elimina la autorización administrativa y deja el control en manos de los jueces. Igualmente plantea que la movilidad funcional se pueda dar entre categorías equivalentes que agrupen funciones parecidas, con la garantía de que se mantienen los salarios.

Además, el Gobierno regulará las empresas de trabajo temporal y las agencias privadas de colocación sin ánimo de lucro. Peña aprovechó para criticar las escalificaciones que se han vertido contra el contrato de aprendizaje, al que han calificado los sindicatos de "contrato-basura", e indicó que se usará sólo para el primer empleo y está destinado a los jóvenes que sólo tienen estudios de primaria.

Peña se refirió a las manifestaciones de ayer y dijo que "soy consciente de que la gente no se manifiesta por capricho. Existe un malestar por la crisis y ello ha motivado al Gobierno a actuar". Agregó que "nos hubiera gustado más hablar de la crisis y en ve de manifestarnos por los pies hacerlo por la cabeza, con propuestas".

MAS MOVILIZACIONES

Para los sindicatos, las medidas sobre movilidad y flexibilidad en las empresas, suponen, según indicó Apolinar Rodríguez, de UGT, la desaparición del límite diario de jornada, un aumento de las horas extras, más trabajo nocturno, la eliminación del descanso semanal y la derogación del decreto sobre ordenación de salarios, al tiempo que se faciltia la movilidad geográfica y funcional.

Rodríguez considera qe con estas medidas y las anunciadas sobre despidos y contratos "se completa la posición del Gobierno, sin que haya mediado negociación, lo que demuestra el poco interés del Ejecutivo en llegar a acuerdos". El responsable de UGT calificó de "gesto autoritario" la decisión del Gobierno de aprobar las medidas en el Consejo de Ministros del 3 de diciembre.

"Esperábamos que con la respuesta social de ayer el Gobierno diera marcha atrás en sus propuestas", dijo Rodríguez, que calificó de "insensible" al Ejcutivo y de "haber despreciado el 25-N". Aseguró que a partir de ahora los sindicatos estudiarán las movilizaciones, que serán unitarias.

Fidalgo aseguró que estas medidas empeorarán las condiciones de vida de los trabajadores y no servirán para crear empleo. "Es un colofón de errores y agresiones. El conflicto social es indeseable, pero a partir de hoy el movimiento sindical concretará su respuesta", quedando en el aire la posible huelga general de diciembre.

(SERVIMEDIA)
26 Nov 1993
NLV